domingo, 6 de mayo de 2012

Amsterdam

Una novela más de Ian McEwan. Pero ésta para mi era un poco especial. Hacía tiempo que tenía ganas de leerla. Fue su primera Gran Novela. Me atraía ese aura de novela de éxito premiada que la rodeaba (fue premio Booker, y en español va por su 8ª edición) y que podía mostrar al más real McEwan, combativo, despiadado y auténtico.

No me ha defraudado. La historia está llena de aristas, de dobleces, de personajes que parecen ser lo que son pero que después no son en realidad lo que pensamos. Y ni por asomo podemos saber lo que piensan. Tres hombres de éxito, un ministro de asuntos exteriores, un compositor consagrado y un director de un periódico crítico con el poder establecido, están unidos por su relación, antes sentimental y ahora de amistad, con Molly Lane. Ésta está casada a su vez, para enredar más las cosas, con un multimillonario al que en realidad nunca ha querido mucho. La pobre Molly muere de una penosa enfermedad y en su cremación coinciden los personajes mencionados. A partir de aquí comienzan a desarrollarse una serie de acontecimientos, con unas fotos comprometidas por el medio, que desembocan en un curioso final en Amsterdam.


McEwan muestra aquí una prosa clara y directa que le sienta como anillo al dedo a ese característico humor de sus más originales novelas en las cuales no sabes si reír o llorar. Vamos, muy de estilo inglés, pero elevado a la n-ésima potencia. Aparecen en la novela varios juegos de palabras que para que cobren sentido en castellano han de ser explicados por el traductor (Jesús Zulaika). Pero que no hacen sino demostrar el dominio del lenguaje y el corrosivo humor del que hace gala el autor.

Insisto una vez más que con este autor no puedo ser demasiado objetivo, me encanta, pero la novela me ha vuelto a atrapar desde el principio, he devorado cada página con avidez y la he acabado con esa sensación agridulce de ¿por qué se ha acabado ya? Sólo me queda el consuelo de que aún tengo libros de McEwan por leer.

lunes, 23 de abril de 2012

Feliz Día del Libro



Érase una vez… un pueblecito galés llamado Hay-on-Wye, a medio camino entre Bristol y Birmingham. Corría el año 1961 cuando un bibliófilo graduado en Oxford, Richard Booth, decidió convertirlo en una zona económicamente activa, de referencia internacional y sustentada en una sola mercancía: el libro. Sus primeras acciones fueron comprar el castillo y la antigua estación de bomberos y situar en ellos librerías de segunda mano. Booth desafió las malas predicciones de los vecinos, que no confiaban en un mercado basado en la lectura, y recorrió el país adquiriendo bibliotecas enteras, acumulando libros y más libros. Poco a poco, otros siguieron su ejemplo, y fueron surgiendo librerías en casas abandonadas, en el viejo teatro, en una carnicería. Así, una localidad con no más de 2.000 habitantes tiene cerca de treinta librerías y una estimación de un millón de libros.
En 1977, mientras la idea se extendía a otros países, Booth decidió ir más allá. El 1 de abril de ese año declaró Hay-on-Wye como un reino independiente de las islas británicas y se autoproclamó rey (Richard Cœur de Livre). La respuesta de las autoridades británicas, insistiendo en que Hay formaba parte del Reino Unido, no hizo más que darle mayor publicidad al hecho y al propio Booth que afirmó que, como Hay se hallaba a medio camino entre Inglaterra y Gales, no formaba parte de nada. Cuando al recién investido monarca se le preguntó si iba en serio, respondió:

“Por supuesto que no, ¡pero es más serio que la política real!”

Lo que Booth pretendía con esta ocurrencia que suena a chiste era poner en jaque a un gobierno central que no demostraba interés alguno en revitalizar el mercado local. Ahora es posible sacar un pasaporte de Hay-on-Wye y hasta comprar títulos nobiliarios a partir de 25 libras (menos de 30 euros).
Todo apunta a que la iniciativa de Booth dio buenos frutos. A principios de los noventa, un equipo de investigación de la Universidad de Strathclyde inició un proyecto para analizar los efectos económicos en áreas rurales de la periferia. Los resultados confirmaron un impresionante crecimiento para la localidad de Hay.
En la actualidad, Richard Booth posee dos librerías, una está en el 44 de Lion Street y es la más grande de Hay; la otra se ubica en el castillo, morada del rey. Mientras una de las torres alberga la librería particular de la esposa de Booth, especializada en fotografía, arte y cine, los jardines están ocupados por estanterías repletas de tomos. Ni siquiera hay dependientes, sino que el visitante toma el libro y deposita el dinero en las “honesty boxes”.
Hay-on-Wye recibe medio millón de turistas al año y ha impulsado la creación de una Organización Internacional de Ciudades de Libros (IOB) que, entre otras actividades, organiza un Festival Internacional cada dos años; el último tuvo lugar en Montereggio (Italia) y el próximo será en Wünsdorf-Waldstadt (Alemania) en 2010.
Hoy por hoy, existen más de 20 Ciudades de Libros en todo el mundo: Becherel, Fontenoy-La-Joûte, Cuisery, Charité-sur-Loire y Montmorillon, en Francia; Bredevoort (Holanda); Haerland (Noruega); Montereggio (Italia); Redu (Bélgica); Sedbergh (Inglaterra); St-Pierre-de-Clages (Suiza); Sysmo (Finlandia); Tvedestrand (Noruega); Wigtown (Escocia); Wünsdorf-Waldstadt (Alemania); Langkawi (Malasia); Jinbo y Kenbuchi, en Japón; Bowral (Australia); Nevada City y Archer City, en Estados Unidos. En España, tenemos la Villa del Libro de Urueña (Valladolid), que ya tiene 10 librerías para sus 220 habitantes.

"Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mi se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros."

(Jorge Luis Borges)


miércoles, 11 de abril de 2012

EL MUNDO





“Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla…”

Cuatro fueron las motivaciones que me llevaron a decidirme por leer este libro: en primer lugar por ser la obra ganadora del Premio Plantea de 2007, lo que le reportó al autor un gran reconocimiento. En segundo lugar por la crítica que de la misma hizo Marsé y pude leer en algún sitio: “no es un libro encargado para hacerse con un premio, sino todo lo contrario…”. En tercer lugar, porque ya había leído otra obra del autor “Laura y Julio” y me pareció preciosa; un libro que me encantó de principio a fin. Y por último, porque no dejó de llamarme la atención que un columnista del periódica nacional “El País” escribiera una obra titulada “El Mundo”, al menos me resultaba paradójico.
Se trata de una obra autobiográfica, o al menos eso he deducido yo, ya que está narrada siempre en primera persona y casi en su totalidad aborda la infancia del protagonista, es decir, de Juan José Millás. El resto de personajes que aparecen en la obra, nunca dice si son reales o invenciones de su universo personal. Dividida en cuatro partes: el frío, la calle, tú no eres interesante para mí y la academia. En ellas se tratan temas como la angustia existencial, la soledad, y sobre todo, la muerte, apareciendo en la novela con la naturalidad de cualquier otro elemento. Todos ellos van calando y afectando al resto de personajes de la obra casi por igual, llenando de desánimo y desesperanza el desarrollo de la obra. Marcado desde el inicio, por la experiencia de un niño de ocho años que narra su traslado de Valencia a Madrid, las miserias de la adaptación a un barrio y una casa pobres, y la visión de una nueva calle desde la ventana del sótano de la casa de su único amigo. Un amigo enfermo del corazón, el Vitaminas, personaje de la novela que me gustaría destacar sobre el resto… “un chico de mi calle tenía una enfermedad del corazón que le impedía ir al colegio. Durante los meses en los que el buen tiempo lo permitía, el Vitaminas –así le llamábamos, ironizando sobre su delicado aspecto- permanecía sentado a la puerta del establecimiento de su padre (una tienda de ultramarinos anexa a un bar también regentado por él) con una bicicleta de carreras al lado. Nunca montó en ella, pero a veces decía que de mayor sería ciclista. Su deseo, si tenemos en cuenta que se ahogaba al menor esfuerzo, resultaba un poco trágico”
No esperes una obra con principio y fin, un argumento fácil de seguir o en sintonía capítulo a capítulo. Retazos de una vida, de una autobiografía… “hay libros que al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos… acababa de ser arrollado por una novela”.
En definitiva un libro que te desploma el brazo cada dos por tres porque comparte la puerta de los sueños y los miedos de la infancia, una invitación al asomo, no ha hacia unos recuerdos sino una realidad. Pasado, presente y futuro se amalgaman, dejando de ser una biografía de autor para pasar a ser quizás la de todos, la del Mundo. Recordándote una vez más ese modo de ver la realidad dolorosamente afilada que tiene el que escribe, sin poder, ni saber mirar de otro modo. Una mirada de doble filo que te da o te quita la vida en cada pestañeo. Merece la pena entrar en el Mundo de Juan José Millás, y quién sabe, en tu propio mundo.



“Cuando escribo a mano, sobre un cuaderno, como ahora, creo que me parezco un poco a mi padre en el acto de probar el bisturí eléctrico, pues la escritura abre y cauteriza al mismo tiempo las heridas.”

viernes, 30 de marzo de 2012

Cita

Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran. (André Gide)



(Fotografía: Biblioteca Sanint- Florian, Austria)

sábado, 24 de marzo de 2012

MARINA







“…Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mío”






En la Barcelona de 1980, Óscar Drai, un joven que sueña despierto, deslumbrado por los palacetes modernistas cercanos al internado en el que estudia. Un día, sin saber exactamente cómo, en uno de estos paseos sin rumbo, acaba en un caserón que parece abandonado. Nada más lejos de la realidad, pues en él viven Germán y su hija Marina, que se convertirán desde este instante en eje fundamental de su vida. Óscar pronto queda prendado de la belleza y personalidad de Marina, y en ella descubre a una joven que vive por y para su padre, aunque en una casa y una familia que guardan muchos y oscuros secretos. La adolescencia, el primer y verdadero amor, las emociones contradictorias que ello conlleva, y sobre todo la intriga, son los temas principales de la obra. Alternando la historia del pasado con el romance en presente, el autor, va desgranando dos historias dramáticas, la antigua con un toque gótico. El presente adquiere un tono nostálgico e incluso poético, que impregna algunos de sus pasajes. La aventura se adentra en un enigma doloroso del pasado de la ciudad, un desafío de siniestras consecuencias que alguien deberá pagar.
He de reconocer que “Marina” es uno de esos libros que “engancha” desde el principio. El autor consigue hacer una descripción perfecta de la Barcelona de la época, con esos paseos y grandes caserones abandonados. Entre secretos, cosas que no están claras y no llegarán a estarlo nunca, consigue un ambiente lleno de sensaciones que no deja indiferente al lector en toda la obra. Experimentos quirúrgicos, persecuciones, situaciones increíbles que dentro del tono de la novela casi llegas a creer… se crea un clima de oscuridad que impregna toda la obra, sobre todo el final, así que si buscas el típico final feliz, este libro no es para ti.
El autor guía a los personajes de entrevista en entrevista, donde diversos testigos les relatan partes del pasado, incluyendo diálogos y explicaciones que difícilmente se pueden recordar después de tanto tiempo.
Por último quiero destacar algo que me llamó la atención y que según he podido leer en diversos foros, el autor utiliza en otras de sus obras (yo sólo he leído de Carlos Ruiz Zafón este libro, que cómo sabemos es el que luego le inspiró a escribir su gran obra “La sombra del viento”). Es la importancia o el papel destacado que da en la obra a un animal, a un gato, y que refleja el “amor” del autor por los felinos.
Entretenida, con buenos momentos, contada de forma diferente es un libro cargado de sentimiento que por supuesto no te dejará indiferente.
Este libro forma parte de un ciclo de novelas y narraciones breves que se entrecruzan en el universo literario de El Universo de los Libros Olvidados.







“Marina me dijo un día que sólo recordamos lo que nunca sucedió”

miércoles, 14 de marzo de 2012

Heinrich Heine (1797 - 1856)

Uno de los poetas más grandes de Alemania, cuyos poemas, punzantes y en ocasiones llenos de espíritu satírico, gozan de prestigio universal. 

Heine nació en Düsseldorf el 13 de diciembre de 1797, de padres judíos. Asistió a escuelas de Düsseldorf hasta 1815. Durante una estancia con su tío Salomon Heine, un banquero de Hamburgo, Heine se enamoró de su prima Amalie, pero no fue correspondido. Esta primera decepción amorosa pudo haber sido la fuente de la languidez, decepción y romántica ironía que llenan su poesía, aunque él rechazara categóricamente el romanticismo. En 1819, empezó a estudiar Derecho, primero en Bonn y después en la Universidad de Gotinga. Descontento con la atmósfera pedante de Gotinga, se trasladó a Berlín en 1821. Allí entró en contacto con el filósofo alemán G.W.F.Hegel, que influyó profundamente en sus concepciones filosóficas. También se relacionó con muchos eminentes románticos alemanes. 

Heine permaneció en Berlín hasta 1823 escribiendo poesía. En 1822 se publicó su primer libro de versos, Poemas; este libro llamó la atención a causa de la delicadeza y belleza lírica de los poemas. De 1824 a 1825 volvió al estudio del derecho. Como el ejercicio de la profesión de jurista estaba prohibido a los judíos en la Alemania de aquella época, Heine se hizo cristiano en 1825 para conseguir el título; aunque lo consiguió, nunca ejerció de hecho esa profesión. En 1826 publicó El viaje por el Harz, una relación en prosa de una excursión que había hecho a las montañas del Harz. Esta obra, con su vigor espiritual y la gracia de su estilo, tuvo un éxito inmediato y fundamentó la fama literaria de Heine. 

En 1827 se publicó su Libro de las canciones. Convertidos en lieder por el compositor austriaco Franz Schubert y por otros, los poemas de este libro son los que han dado más fama a su autor. De 1827 a 1831 Heine vivió en Inglaterra y en Italia así como en distintas partes de Alemania. Durante este periodo escribió los tres tomos de apuntes de viajes, que, con El viaje por el Harz, componen los cuatro volúmenes de sus Cuadros de viajes (1826-1831). 

También escribió muchas obras en prosa en las que mostraba su simpatía por las ideas democráticas de la Revolución Francesa y satirizaba agriamente contra los regímenes despóticos y feudales de los reinos y ducados alemanes. Heine se convirtió en un miembro prominente de un grupo literario conocido como Joven Alemania, que atacaba a la escuela romántica alemana por haber caído bajo el poder monárquico y eclesiástico. Él había esperado obtener una cátedra de Literatura alemana, pero sus ideas políticas le hicieron caer en desgracia de los gobiernos alemanes de la época. Buscando una atmósfera política y literaria más afín, se marchó a París en 1831. Salvo dos visitas breves a su país natal, allí pasó el resto de su vida. 

En París, Heine escribía para varios periódicos alemanes y se hizo amigo de escritores como Honoré de Balzac y George Sand, y de compositores como Hector Berlioz y Frédéric Chopin. En 1835 los escritos del grupo Joven Alemania fueron prohibidos en la mayor parte de Alemania y los ingresos de Heine se redujeron considerablemente. En 1841 se casó con una dependienta francesa. Cuatro años más tarde contrajo una enfermedad en la columna que le confinó en la "tumba de su colchón", como él decía, desde 1848 hasta el día de su muerte, el 17 de febrero de 1856. A pesar de todo, algunas de sus obras más notables provienen de estos últimos años de su vida. 

La obra de Heine influyó en el postromanticismo español, en especial en Gustavo Adolfo Bécquer. La personalidad de Heine estaba compuesta de elementos claramente incompatibles: una alegría de vivir pagana y una sensibilidad basada en los valores éticos del judaísmo; un amor al romanticismo y un odio a los escritores románticos alemanes de su época a causa de su sumisión a las fuerzas reaccionarias políticas y religiosas; patriotismo germánico y un humanitarismo que alcanzaba al mundo entero; cristianismo nominal y un apego al judaísmo que duró toda la vida. Estos conflictos crearon en Heine el espíritu de desencanto, de burla y de sátira amarga que caracteriza a tantos de sus escritos.


"Dios me perdonará: es su oficio"



lunes, 12 de marzo de 2012

El MUNDO AMARILLO

“Si crees en los sueños, ellos se crearán”





(Albert Espinosa, su primera novela, escrita con su habitual humor, ternura y autenticidad)

No es exactamente un libro de autoayuda, pero ayuda. No había leído nada de este autor (Albert Espinosa) hasta que llegó a mis manos este libro, aunque sí es cierto que había visto la película “Cuarta Planta”. El autor es un tipo con “estrella”, un ser al que la vida le concedió la más preciosa de las oportunidades… ganarle la batalla a la muerte. Logró sanar y curarse del cáncer que desde su adolescencia le arrebató oportunidades, dejó en el camino una de sus piernas, un pulmón y parte del hígado, pero, ganó la vida, comprendió otra forma de vivir y ello es lo que trata de explicar en este libro.
Un mundo donde la mayor diversión reside en el descubrimiento de nosotros mismos, al permitirnos descubrir nuestros "amarillos" ...esos seres especiales en nuestra vida que pueden durar un segundo, horas, días, meses, años o toda una vida...la temporalidad pierde importancia ante el aporte benéfico y trascendental de ellos en nuestra existencia. Los seres amarillos los encontraremos entre amigos, entre amores, en desconocidos....podrán convertirse en parte de nuestro patrimonio afectivo o tal vez no, lo cierto es que nos marcarán de alguna manera, nos enseñaran, nos reconfortarán, nos procurarán alivio, paz, seguridad, nos enseñaran la importancia de un abrazo, de un beso, una caricia, nos darán una visión diferente de la vida y permanecerán en nuestra memoria hasta el final de nuestros días aunque ellos ya no estén junto a nosotros. Con “El Mundo Amarillo" reirán, reflexionarán, podrán llorar...no es un libro para la tristeza, es un libro para celebrar cada día la vida, para valorar cada segundo de respiración, para recordar en momentos de caídas, pérdidas... porque la belleza de esta obra es comprender que los aprendizajes adquiridos en momentos difíciles también son valederos y aplicables en los momentos gratos y cálidos de la vida.
Con " El Mundo Amarillo" aprenderán a reconocerse, a decir y llamar las cosas por sus nombres, a ganarle la batalla al miedo, a la muerte, a la pérdida, a la carencia, a ver y reconocer la nobleza y belleza que reside en el ser humano... No quiero concluir sin decirles que Albert afirma que a lo largo de nuestra vida contabilizaremos veintitrés "amarillos"... lean el libro y hagan su lista, tal vez como yo, consigan que entre ellos haya "amarillos más amarillos que otros" y piensen que estos son su verdadero tesoro.


¿Utilizarías si fuera posible la tecla “Deshacer” que tienen los ordenadores, en tu propia vida? Recuerda que hoy eres los errores que cometiste ayer.

sábado, 10 de marzo de 2012

¿Y aún me preguntas por qué leo?

¿Y aún me preguntas por qué leo?...

1.La lectura nos permite estar siempre acompañados, aunque también respeta nuestra soledad.
2.La lectura nos dota de palabras para expresar nuestros sentimientos, emociones, creencias.
3.La lectura es constructora de sociedades y de sueños.
4.La lectura enseña que el mundo entero puede ser como un libro.
5.La lectura nos transporta gratuitamente a través de todo el espacio y todo el tiempo.
6.Cuando leo, lee el Universo.
7.Leer me hace descubrir lo que pienso.
8.Los malos gobiernos temen a los buenos lectores.
9.Leer es dejar que el amor suceda.
10.Leer es viajar sin pagar nada.
11.Leer nos conduce a paradojas y se hace imposible aburrirse.
12.Leer el escrito de un niño, obliga a redescubrirlo todo de nuevo.
13.Leer en sueños: ojalá se pudiera recobrar todo lo así leído.
14.Nos permite ver la inmensidad de nuestra ignorancia.
15.Cuando leer algo nos horroriza, somos afortunados.
16.Leer es hablar con los muertos por los ojos.
17.Un gobierno que no alienta lectores, alienta fracasos.
18.Leer abre innumerables puertas e ilumina incontables caminos.
19.Leer obliga a aprender a escuchar.
20.Leer nos abre el mundo, nos acerca a las estrella.
21.Leer es correr el riesgo de cambiarlo todo.
22.Leer es una de las formas más nobles del amor.
23.Leer es recibir mucho a cambio de nada.
24.Leer eleva la autoestima.
25.Leer transforma el mundo…

...y un inmenso etc...


martes, 6 de marzo de 2012

85 años de un genio tocayo.

Hoy Gabriel García Márquez cumple 85 años, llenos de vitalidad, de sabiduría, de libros compartidos con el resto de la Humanidad. También se cumplen 45 años de la publicación de su más celebrada novela Cien años de soledad.

Sirvan estas líneas de homenaje a un grande de la Literatura Hispana. Felicidades.



Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que  se  precipitaban  por  un  lecho  de  piedras  pulidas,  blancas  y  enormes  como  huevos prehistóricos.  

...

Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar  los  pergaminos,  y  que  todo  lo  escrito  en  ellos  era  irrepetible  desde  siempre  y  para siempre  porque  las  estirpes  condenadas  a  cien  años  de  soledad  no  tenían  una  segunda oportunidad sobre la tierra.


Principio y Final de Cien años de soledad

miércoles, 29 de febrero de 2012

Riña de gatos (Madrid 1936)

Bonum est pretolare cum silentio salutare dei.
Su gloria será mi única satisfacción.

La novela de Eduardo Mendoza, Riña de gatos (Madrid 1936), se convirtió en el Premio Planeta 2010, lo que otorgaba a este autor un galardón que le faltaba en su dilatada y exitosa trayectoria literaria que comenzó en 1975 con La verdad sobre el caso Savolta.

¿De qué va la novela?
Un experto en arte español de nacionalidad inglesa, Anthony Whitelands, aparece en un Madrid convulso y desordenado de principios de 1936, donde la violencia se palpa en el ambiente y los diferentes bandos que conforman la sociedad española ya no ocultan su odio y se enfrentan abiertamente. En medio de todo este caos, nuestro protagonista inglés se ve envuelto en un asunto que, aunque no parece ser más que la tasación de un cuadro perteneciente a una familia aristocrática española, esconde medias verdades y conspiraciones más allá de la comprensión de Anthony y, por ende, del lector.

Por las páginas de esta novela desfilan personajes históricos relevantes en la historia española del momento, José Antonio Primo de Rivera, Francisco Franco, Queipo de Llano, Manuel Azaña,... Por ello, la realidad y la ficción se entremezclan en una obra que puede adquirir diversos calificativos: novela negra, novela histórica y, tal vez apurando también el término, novela romántica. Por momentos me ha recordado la obra de María Dueñas El tiempo entre costuras, en la que también se describen conspiraciones de esta época de nuestra historia y en la que se mezclan realidad y fantasía a partes iguales. Buena parte de ella también tiene lugar en Madrid.

¿Cuál es mi opinión personal?

La novela se lee con facilidad. ¿Qué significa esto? Pues que es entretenida, que no es muy sesuda, ya que se lo da hecho todo al lector que sólo tiene que centrarse en leer y dejar que los acontecimientos vayan ocurriendo. La aparición de ciertos personajes históricos me ha parecido un poco forzada y sorprenden por aparentar que están fuera de sitio (y en este punto me refiero a los generales golpistas). Otros personajes históricos forman parte de la trama de la novela y su integración está mucho más conseguida.


En resumen creo que es una típica novela Premio Planeta, donde además de cierta calidad literaria, suele primar más la repercusión mediática de su autor y el acceso a un gran público que asegure muchas ventas y grandes beneficios.