jueves, 11 de abril de 2013

Fallece José Luis Sampedro

José Luis Sampedro Sáez (Barcelona, 1 de febrero de 1917 - Madrid, 8 de abril de 2013) fue un escritor, humanista y economista español que abogó por una economía "más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos". En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por "su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo". En 2011 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Españolas. En cuanto a su obra destacamos los siguientes títulos del escritor español:

NOVELA:
  • La estatua de Adolfo Espejo (1939)
  • La sombra de los días (1947)
  • Congreso en Estocolmo (1952)
  • El río que nos lleva (1961)
  • El caballero desnudo (1970)
  • Octubre, octubre (1981)
  • La sonrisa etrusca (1985)
  • La vieja sirena (1990)
  • Real sitio (1993)
  • El amante lesbiano (2000)
  • La senda del drago (2006)
  • Cuarteto para un solista (2011) -en colaboración con Olga Lucas-.
CUENTO:
  • Mar al fondo (1992)
  • Mientras la tierra gira (1993)
OTRAS OBRAS:
  • Escribir es vivir (2005) -libro autobiográfico escrito en colaboración con Olga Lucas-,
  • La escritura necesaria (2006) -ensayo- diálogo sobre su obra novelística y su vida. 
  • La ciencia y la vida (2008) -diálogo junto al cardiólogo Valentín Fuster ordenado por Olga Lucas-.
  • Reacciona (2011)


miércoles, 6 de marzo de 2013

Gabriel García Márquez (6 Marzo 1928)

     Tal día como hoy, un 6 de Marzo de 1928 nacía en Aracataca (Colombia) Gabriel García Márquez. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de Diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho en la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de Febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había fundado el mes de Marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza.


     Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y España. En Italia fue alumno del Centro experimental de cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales de Barranquilla, entre los que contaba Ramón Vinyes, ex propietario de una librería que habría de tener una notable influencia en la vida intelectual de los años 1910-20, y a quien se le conocía con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas páginas de la obra más célebre del escritos, Cien años de soledad (1967). Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla El nacional: sus columnas revelan una constante preocupación expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955). La acción transcurre entre 1903 y 1928 (fecha del nacimiento del autor) en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez. Tres personajes, representantes de tres generaciones distintas, desatan -cada uno por su cuenta- un monólogo interior centrado en la muerte de un médico que acaba de suicidarse. En el relato aparece la premonitoria figura de un viejo coronel, y "la hojarasca" es el símbolo de la compañía bananera, elementos ambos que serían retomados por el autor en obras sucesivas.


     En 1961 publicó El coronel no tiene quien le escriba, relato en que aparecen ya los temas recurrentes de la lluvia incesante, el coronel abandonado a una soledad devastadora, a penas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y ... la miseria. El estilo lacónico, áspero y breve, produce unos resultados sumamente eficaces. En 1962 reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de Los funerales de Mamá Grande, y publica su novela La mala hora.
     Pero todo la obra anterior a Cien años de soledad es sólo un acercamiento al proyecto global y mucho más ambicioso que constituirá justamente esa gran novela. En efecto, muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado al ser integrados en esta obra. En ella, Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo (y la legendaria estirpe de los Buendía): un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico; este es el postulado básico de lo que después sería conocido como realismo mágico. Se ha dicho muchas veces que, en el fondo, se trata de una gran saga americana. Macondo podría representar cualquier pueblo, o mejor, a toda Hispanoamérica: a través de la narración, asistimos a su fundación, a su desarrollo, a la explotación bananera norteamericana, a las revoluciones, a las contrarrevoluciones... En suma, una síntesis novelada de la historia de las tierras latinoamericanas. En un plano aún más amplio puede verse como una parábola de cualquier civilización, de su nacimiento a su ocaso.


Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras, constituiría su novela preferida: El otoño del patriarca (1975), una historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo periplo de un dictador solitario y grotesco. Algo más tarde, publicaría los cuentos La increíble historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977) , y Crónica de una muerte anunciada (1981), novela breve basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente gran obra, El amor en los tiempos del cólera, se publicó en 1987: se trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades, retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla hasta lo increíble la imaginación del autor.
     En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el Premio Nobel de Literatura. Una vez concluida su anterior novela vuelve al reportaje con Miguel Littin, clandestino en Chile (1986), escribe un texto teatral, Diatriba de amor para un hombre sentado (1987), y recupera el tema del dictador latinoamericano en El general en su laberinto (1989), e incluso agrupa algunos relatos desperdigados bajo el título Doce cuentos peregrinos (1992). Nuevamente, en sus últimas obras, podemos apreciar la conjunción de la novela amorosa y sentimental con el reportaje: así en Del amor y otros demonios (1994) y Noticia de un secuestro (1997). Ha publicado también libros de crónicas, guiones cinematográficos y varios volúmenes de recopilación de sus artículos periodísticos: Textos costeños, Entre cachacos, Europa y América y Nota de prensa.
     Recientemente, la editorial Alfaguara ha publicado una completa biografía de Gabriel García Márquez, Viaje a la semilla, de Dasso Saldivar. Finalmente, a quien le interese la voz directa de García Márquez, podrá consultar el libro de entrevistas El olor de la papaya (1982). O, mejor aún, los sucesivos tomos que constituirán la extensa autobiografía del autor, Vivir para contarlo, cuyo ejercicio, según el propio García Márquez constituye, una garantía para mantener "el brazo caliente" entre dos novelas.

viernes, 1 de marzo de 2013

Balzac y la joven costurera china

Balzac me hizo comprender que la belleza femenina es el tesoro más preciado de una mujer.

Ha caído en mis manos esta pequeña joya del autor y director de cine chino Dai Sijie, que nos narra su propia experiencia de adolescente cuando fue enviado al campo para ser reeducado según imponían en los años 70 las autoridades chinas, sobre todo para los hijos de los enemigos de Mao Zedong, es decir, intelectuales y profesionales formados. Pero su reeducación en el comunismo y el trabajo en el campo para la comunidad le permitió descubrir a diversos autores europeos prohibidos por la autoridades chinas. 

Entre ellos destaca, claro está, Balzac. Con ayuda de estos libros y una joven costurera de una aldea vecina y novia de su mejor amigo Luo, que también está siendo reeducado, descubre lo que es el amor, la compasión, los sentimientos encontrados, el respeto a la amistad y la agridulce sensación de liberar a otra persona de su destino mediante la formación y la educación.


Este libro es un canto a la importancia de la cultura. Es la cultura y la formación la que nos permiten ser libres y pensar libres. Y la lucha por nuestra formación y la de nuestros conciudadanos debe ser una constante en nuestras vidas. Formar, educar, es dar oportunidad de elegir, de ser personas y progresar como tales. La verdadera riqueza no es el dinero, es el saber, los conocimientos. Y no está de más recordarlo en esta época convulsa por la que atravesamos en Europa.


Una joven costurera de una perdida aldea de las montañas chinas, estaba condenada a seguir cosiendo toda su vida para los campesinos vecinos suyos, como habían hecho todas las generaciones que la precedieron. Pero gracias a los libros descubre otra realidad que la impulsa a abandonar todo aquello y buscar otra realidad más allá de su aldea.

El autor dirigió en 2002 la versión cinematográfica de su propio libro. Es una obra intimista siguiendo el dictado del libro y resulta, asi mismo, muy recomendable.

viernes, 22 de febrero de 2013

PARA ANA (DE TU MUERTO)



"Ha tardado en entender que, cuando se cambia de camino, el nuevo no tiene por qué ser mejor. Simplemente es distinto”.

“A veces los demás saben algo nuestro que nosotros ignoramos”.

Después de ser una de las autoras más vendidas de 2009, Nuria Roca (en colaboración con Juan del Val, su marido) se decide para su segunda novela por una historia en la que combina, además de los mejores ingredientes de "Los caracoles no saben que son caracoles" (sexo, humor y vida cotidiana), una trama llena de sorpresas en la que nada es lo que parece y que se desarrolla entre bambalinas en el mundo editorial. 



     Ana conoció al escritor Carlos Pacheco cuando apenas era una adolescente y con él compartió veinte años de su vida. Amoral, apasionado y genial, Carlos fue, para bien y para mal, lo más extraordinario que le ha pasado a Ana. Después de una relación intensa y atormentada, Ana quiere ser "normal". Ese objetivo será la verdadera aventura de su vida. ¿Y si una muerte fuera su segunda oportunidad?
     En mi opinión se trata de una novela irregular, simple y fría. Es cierto que la novela es sencilla, fácil de leer y con una trama sin muchas pretensiones. Pero considero que la novela es un esbozo de lo que podría haber sido un éxito y no lo es. La idea de la que parte me parece original y buena, pero no así el desarrollo de la misma. No he leído nada más de esta autora y por lo tanto no puedo juzgar lo anteriormente escrito, ni compararlo con esta novela, pero en ella se narra una historia que no profundiza y me parece una obra mediocre para alguien que ha sido un éxito de ventas y que ya ha publico dos novelas más (de las cuáles, por cierto, me llegaron muy buenas críticas). Me obliga a pensar que esta novela se publica porque con las primeras alcanzó cierto prestigio.
     Para terminar y a modo de conclusión, diría que esta novela contiene las tres "P": es una novela predecible, con un final precipitado y se puede prescindir de su lectura. Eso sí, como rasgo positivo, y siendo justo, tengo que decir que me encantan algunas frases y reflexiones que contiene la misma:

      .- Los cobardes no pueden ser buenos escritores. Escribe bien, muy correcto, pero, al contrario que su padre, no ha tenido nunca valor, ni tan siquiera para coquetear con la locura.

      .- Para aproximarse a la verdad había que partir de un pensamiento extremo, aunque fuera falso. La verdad está sobrevalorada, en realidad, no es tan importante.

    .-“El toreo es el único arte verdadero. Eso que dicen los arstititas de dolor del alma –argumentaba- es una mariconada. Lo que duele es un cuerno cortando tu piel y tus músculos cuando abandonas el cuerpo para crear. El toreo es verdad, lo que hacemos los escritores, los pintores, los músicos… es sólo un oficio estético en el mejor de los casos”.

   .- Una madre siempre tiene la edad del día en el que tú naciste.


En la voz de Ana, la protagonista de la novela: "...Siempre asocio aquel recuerdo a Mick Jagger cantando Angie"






lunes, 11 de febrero de 2013

Lugares donde leí


"Soy lo que viví, naturalmente. Pero también lo que leí, y dónde lo leí. Sin esa geografía de páginas vinculadas a recuerdos, nada de cuanto veo al mirar atrás tendría sentido".

"Ordeno mi biblioteca. Y abriendo libros al azar encuentro huellas olvidadas, recuerdos de momentos y lugares donde fueron leídos por última vez. Escribí alguna vez que atribuyo a los libros un carácter particular; una vida propia que espero sobreviva a la mía y continúe en otras manos, enriqueciendo y consolando a quienes los posean en el futuro. Si no ocurre así, y mi biblioteca, como tantas otras cosas que he visto desaparecer, está condenada a las ratas, el agua, el fuego y la destrucción, tampoco pasa nada: nadie podrá arrebatarme lo ya leído. En cualquier caso, debido a mi certeza de que toda posesión es temporal, y también por la melancolía que me suscita encontrar en libros que llegan a mis manos huellas de vidas anteriores, procuro que los míos estén desprovistos de detalles que puedan identificarme en el futuro. No quiero que nadie compadezca los restos de mi naufragio en un tenderete de rastro o en na librería de viejo. Así que, en cada revisión para ordenarlos o limpiarlos, aprovecho para borrar la huella que a veces, por descuido, dejé en ellos.
Esta vez también ocurre: tarjetas de embarque de líneas aéreas, postales con notas al dorso, acreditaciones de prensa. Casi todo fue utilizado a modo de señal de lectura: medio teletipo con una crónica de 1976 sobre el Líbano -Beirut, de nuestro enviado especial A.P. -R.-, un recibo de taxi de Buenos Aires con fecha de 1982, una factura de restaurante de Damasco... De la mayor parte olvidé su oportunidad y sentido. Otros me permiten recordar muy bien el momento en que los puse ahí: la lectura de ese libro, el lugar, las circunstancias. También encuentro otra clase de huellas: marcas antiguas deliberadas o involuntarias, subrayados, notas que a veces nada tienen que ver con la materia del libro -esas hojas blancas de respeto al principio y al final, tan útiles cuando no había papel a mano-, huellas de suciedad, quemaduras o ceniza de cigarrillos, manchas de lluvia o agua salada, café, aceite de latas de sardinas, tierra rojiza de África, mosquitos aplastados, restos de arena de una playa o un desierto. Incluso posibles dramas olvidados. Hasta en la página de título de uno de ellos -Memorias de la Rochefoucauld-, impresa con deliberada nitidez, hay una huella dactilar de color pardo, que supongo será mía. Una huella de sangre de la que nada recuerdo; ni siquiera si es propia o ajena. 
Y es que un libro no es sólo un libro. Es también, entre otras cosas, los lugares donde lo leíste, el consuelo que te dio en cada momento, la diversión, la compañía. Hojeándolos mientras ordeno los estantes, compruebo que muchos de esos lugares y momentos los olvidé; pero otros siguen claros en mi cabeza: salpicaduras de agua de mar en varios volúmenes de la serie náutica de Patrick O´Brian, incluida una que emborrona levemente la tinta de la dedicatoria autógrafa del autor; el tomo II de las obras completas de Thomas Mann, que durante veintiún años viajó en mi mochila y fue leído tanto junto a mesillas de noche de hoteles de lujo como a la luz de una vela o una linterna en lugares olvidados de la mano de Dios; las Vidas paralelas de Plutarco en un solo volumen que conserva entre sus páginas tierra y suciedad de hace treinta y cinco años, en Eritrea; la edición compacta y viajera de Moby Dick, de la que una vez alcé los ojos para ver, resoplando muy cerca, ballenas azules al sur del cabo de Hornos; El amante sin domicilio fijo, que leí sentado en la punta de la Aduana de Venecia, cuando allí aún no iba nadie, antes de que fastidiaran el lugar con la estúpida escultura del niño y la rana; la Eneida que cada noche me consolaba, a modo de analgésico, en una habitación sin cristales del hotel Holiday Inn de Sarajevo; el Quijote anotado a lápiz que me acompañó cuando recorría La Mancha por pueblo y ventas, pisando la huella de sus personajes; el Lord Jim que fue mi única compañía durante un ataque de malaria que estuvo a punto de despacharme al otro barrio, mientras temblaba tirado como un perro en un hotelucho infecto de Nairobi; el Stendhal de la Pleiade que estaba en mi mochila cuando entré con los guerrilleros en el búnker de Somoza, en Managua; la biografía de Hemingway y Scott Fitzgerald leída en el hotel Hornet Dorset Primavera de Puerto Rico, ante una playa sobre la que planeaban los pelícanos mientras las mujeres más hermosas del mundo se recortaban saliendo del agua en el contraluz rojizo del atardecer... Sitios amueblados por la biblioteca que ahora me rodea; libros que, con sus marcas y cicatrices propias, tallaron las mías. Soy lo que viví, naturalmente. Pero también lo que leí, y dónde lo leí. Sin esa geografía de páginas vinculadas a lugares y recuerdos, nada de cuanto veo al mirar atrás tendría sentido".

(Artículo; Patente de Corso "Lugares donde leí"; XL Semanal Nº 1320; Arturo Pérez Reverte)

sábado, 2 de febrero de 2013

Evolución

El autor de este libro, Richard Dawkins, está completamente obsesionado con desmontar las falacias y chorradas que habitualmente utilizan los creacionistas para desmentir la evolución. En este libro no es distinto a otras obras del mismo autor. Y por momentos da la impresión de que este trabajo lo lleva a extremos un tanto desquiciados. Tal vez sería mejor dejarlo correr y que los creacionistas se ahoguen en sus propias creencias y falacias (aunque sorprende la cantidad de seguidores que tiene este movimiento, lo que demuestra que nos queda un largo recorrido evolutivo...).

Pero si echamos un vistazo al poder que estos pseudocientíficos tienen en muchos países y sobre muchos gobiernos (sin ir más lejos en el todopoderoso país yanqui), aterra pensar la cantidad de niños y jóvenes que pueden ser captados y engañados por algo tan falaz y fuera de la ciencia como el creacionismo y el diseño inteligente de la vida sobre la Tierra. Es precisamente ese poder el que justifica, desde mi punto de vista, un ataque tan subido de tono por parte de Richard Dawkins.

En su tono habitual didáctico y con ejemplos claros y comprensibles va demostrando lo absurdo y equivocado de las ideas creacionistas. Nos explica la evolución con lo que tenemos a nuestro alrededor, los seres vivos que nos rodean e incluso nosotros mismos, los seres humanos. Son ejemplos que no ofrecen ninguna duda y fácilmente comprensibles, lo que hacen el libro muy ameno y sumamente interesante.


Sin ir más lejos, la ganadería no es más que una evolución acelerada donde el hombre selecciona los ejemplares que le interesan (las vacas que más leche dan, las gallinas que más ponen, los cerdos con mejor carne,...). Incluso lo llevamos al campo de la estética, así los perros no son más que el resultado de siglos de selección y manipulación por parte del hombre.

No creo que vaya a descubrir a nadie este magnífico divulgador que es Richard Dawkins, pero si puedo animar a leer alguno de sus múltiples libros y ensayos.

P.D.
Hace mucho tiempo (aunque no era ya la prehistoria) descubrí un blog en castellano que trataba temas sobre evolución y ridiculizaba educadamente y feacientemente a la caterba creacionista. En su encabezamiento figuraba una frase que me cautivó: Yo no tuve infancia; tuve prehistoria. Merece mucho la pena darse una vuelta por dicho blog de vez en cuando para estar al día en estos temas. Desde aquí lo recomiendo. Su dirección es http://paleofreak.blogalia.com/

martes, 22 de enero de 2013

LAS CARTAS SECRETAS DEL MONJE QUE VENDIÓ SU FERRARI


"Todo gran sueño comienza por algo pequeño”.

“Empezaba a entender que afrontar cosas que te dan miedo podía hacer que la vida fuera algo menos aterradora a largo plazo”.

¿Has pensado alguna vez en cambiar radicalmente de vida?, sí, me refiero a dejarlo todo, trabajo, familia, casa… y arriesgarte a vivir una aventura en algún sitio que no conoces de nada. Algo así sucede al protagonista de este libro, aunque en su caso se ve “engañado y forzado” a hacerlo. Agobiado por su trabajo y un matrimonio fracasado, el monje Julian Mantle envía a su sobrino a diferentes partes del mundo para buscar ocho talismanes y ocho cartas que le enseñarán a ver lo que realmente tiene importancia en la vida. Y es que ya se sabe que no hay nada más importante que saber apreciar las cosas importantes.
Robin Sharma, uno de los autores más leídos en todo el mundo nos ofrece la historia imponente y reflexiva de cómo aprender a vivir de verdad. Un libro que se convierte en un viaje, donde el autor consigue que formes parte de él y que descubras los lugares más peculiares de las diferentes ciudades de destino del protagonista: Estambul (Estrecho del Bósforo que separa Europa de Asia), París (Catacumbas encantandas), Osaka, Kioto, Oxkutzcab (Civilización Maya), Barcelona, Isla Cabo Bretón, Shanghái, Phoenix (Desierto del Sedona) y Nueva Deli.
Durante sus 287 páginas el protagonista principal trata de buscar ocho talismanes que estarán acompañados por pequeños mensajes que, en el momento adecuado, resaltan principios importantes de la vida y que él, por su forma de vivir acelerada, había olvidado o tan sólo nunca se había parado a pensar. Y eso es lo que trata el autor con este libro, que te pares a reflexionar, con frases como estas:

*      Mi fortuna material me interesaba menos que descubrir mi verdadera fortuna. Y sustituí el intentar echar el anzuelo a mujeres hermosas por echar el lazo a la felicidad duradera.

*      Uno de los mejores regalos que podemos hacernos a nosotros mismos es desprendernos de las excusas. Rudyard Kipling escribió una vez: “Tenemos cuarenta millones de razones para el fracaso, pero ni una sola excusa”. Y lo peligroso de las excusas es que si las repetimos suficientes veces, llegamos a creérnoslas.

*      La vida misma es un viaje, y lo que más importa no es lo que consigues, sino lo que llevas a ser.

*      Se nos quita el miedo haciendo aquellas cosas que nos lo provocan.

*      Aunque adores tu trabajo, no puedes quedarte en el mismo sitio. Eso acaba con la carrera de cualquiera.

*      La más pequeña de las acciones es siempre mejor que la mejor de las intenciones. Y los resultados siempre tienen mayor repercusión que las palabras.

*      Cuando llegaba a casa después de un partido de béisbol siempre me preguntaba: “¿Lo has pasado bien?”, en lugar de: “¿Habéis ganado?”.

*      ¿Prefieres comprar a vivir? Cuanto más adicto eres a tener, menos te dedicarás a llegar a ser. He descubierto que la verdadera felicidad no la da la acumulación de objetos. No, la felicidad duradera la da la capacidad de disfrutar de los placeres sencillos, como una brisa de aire fresco en un día caluroso, o un cielo estrellado tras un día de trabajo duro. O reírse con tus seres queridos durante una comida de tres horas cocinada en casa.

*      La sensación de poseer lo suficiente. La verdad era que si hubiera podido tener lo que realmente deseaba en ese preciso instante, allí, solo en aquella habitación de hotel, a miles de kilómetros de mi casa, no habría sido ni un yate ni un coche de lujo ni una mansión descomunal. Habría sido una respuesta.


Conociendo algo mejor al autor;



Robin Sharma, es profesor de derecho y ha tenido una distinguida carrera como abogado en Estados Unidos, su país natal. Actualmente, como autoridad mundial en autoliderazgo, es una conocida personalidad que ha aparecido en más de 300 programas de radio y televisión. Viaja asiduamente como conferenciante y director de seminarios, impartiendo su vigoroso mensaje a importantes organizaciones empresariales, sanitarias y educacionales. Sus grandes éxitos de ventas: "El monje que vendió su Ferrari", "Lecciones sobre la vida del monje que vendió su Ferrari", "Las 8 claves del liderazgo del monje que vendió su Ferrari", "Sabiduría cotidiana del monje que vendió su Ferrari", "Las cartas secretas del monje que vendió su Ferrari".

jueves, 3 de enero de 2013

Carta de Isaac Asimov animando a los niños a leer


A principios de 1971, Marguerite Hart, una empleada pública de la Biblioteca de Troy (Michigan), se puso en contacto con decenas de destacados artistas, escritores, políticos, astronautas y científicos de la época y les solicitó que escribieran unas cartas dirigidas a los niños de esta localidad explicándoles, en un lenguaje que pudieran comprender, el universo de conocimientos y diversión que iban a encontrar en los libros que aguardaban en sus estanterías, listos para ser consultados.
Hasta 97 de los notables con los que contactó, entre los que se encontraban nombres tan conocidos como Neil Armstrong, Ronald Reagan, Theodore Geisel o Hardie Gramatky, respondieron a su petición de ayuda y le hicieron llegar sus respectivas misivas animando a los más pequeños a visitar dicha biblioteca.
De entre todos los escritos que recibió, llamó la atención especialmente éste del gran Isaac Asimov:


Queridos Chicos y Chicas,

Felicidades por la nueva biblioteca, porque no es sólo una biblioteca. Es una nave espacial que os llevará a los más lejanos límites del Universo, una máquina del tiempo que os llevará al lejano pasado y al lejano futuro, una profesora que sabe más que ningún ser humano, una amiga que os entretendrá y consolará y, por encima de todo, una puerta a una mejor, más feliz y más provechosa vida.

Isaac Asimov

lunes, 31 de diciembre de 2012

Doce uvas con doce libros (V)


Un año más que se nos va. Y tal vez lo despidamos con alegría por lo nefasto en todos los sentidos que ha sido este 2012. Aunque las expectativas para el 2013 no parecen ser mucho mejores. Al menos desde opinaRed queremos seguir manteniendo la ilusión por los libros y las nuevas lecturas para este año que ahora comienza. Felices lecturas para el 2013.

* La llamada del silencio, de Joe Simpson. Todo un clásico de la literatura de montaña, donde se nos narra la historia real de unos montañeros atrapados por la montaña y la deseperación. Existe una película-documental igualmente recomendable.

* Exoplanetas, de Álvaro Giménez. Este científico del CSIC nos adentra en el apasionante mundo del descubrimiento de planetas fuera de nuestro Sistema Solar. Ciencia de vaguardia con un lenguaje divulgativo.

* Economía para andar por casa, de varios autores. Creo que en la época que nos está tocando vivir hay ciertos conceptos que debemos tener claros para sabernos mover con éxito (o, al menos, sin un rotundo fracaso) por el complejo mundo de la economía.



* La conquista del Polo Sur, de Javier Cacho. Este científico, aventurero y escritor tiene mucho que contarnos sobre el Polo Sur y la Antártida, que ha recorrido de cabo a rabo en numerosas ocasiones. Aventura y ciencia en un mismo libro. Muy recomendable.

* Victus, de Albert Sánchez Piñol. Prometedora novela histórica sobre la guerra de Sucesión española ambientada en Barcelona y vista con objetividad a través de los ojos de este catalán ejerciente.

* Los Reyes Católicos III. Las Reinas de España, de Jean Plaidy. Después de la exitosa serie de televisión, me apetecía leer algo serio sobre los Reyes Católicos. Los dos primeros libros libros ya los acabé y este último cierra la trilogía sobre la vida de los Reyes Católicos. A la vez que riguroso, resulta ameno de leer.

* Cincuenta sombras liberadas, de E.L. James. Después de haber leído los dos primeros libros, parece casi obligado acabar la saga. No porque merezca la pena, sino por el saber acabar las novelas con un halo de misterio e intriga que hace inevitable comenzar la siguiente. 


* El tango de la guardia vieja, de Arturo Pérez-Reverte. Creo que es una novela que no hay que dejar escapar en 2013 para todos los amantes de la aventura con el estilo claro y directo a que nos tiene acostumbrado el autor.

* Tocando el vacio, de Joe Simpson. Otra novela de montaña de la que podemos aprender hasta donde pueden llegar los límites de la resistencia humana cuando se ponen a prueba en situaciones extremas. Es el segundo libro que recomiendo de este montañero reconvertido en escritor de éxito.

* El río de la luz, de Javier Reverte. Siempre me ha interesado la literatura de viajes y después de leer En mares salvajes de este mismo autor para un pequeño club de lectura formado por tres amigos, he redescubierto a este sensacional viajero y escritor.Imagino que después de estos libros vendrán más de Javier Reverte.


* De la montaña y el amor, de Javier Arruga. De todos los libros premiados en el certamen de literatura de montaña Desnivel (queda pendiente comentar el del año pasado "Huída al Tibet" de Endika Urtarán, ya leído) que han llegado a mis manos, ninguno me ha defraudado. Así que esta es una apuesta casi obligada en esta lista de libros.

* Danzas de guerra, de Sherman Alexie. Este libro está aqui por recomendación de la cofundadora de la librería zaragozana Portadores de Sueños, Eva Cosculluela, ganadora del premio Librería cultural de España. En él se mezclan la prosa con el verso, en un fundido prometedor que me apetece probar.  


Espero que estas recomendaciones puedan servirles a alguien tanto como a mi para guiar los buenos momentos que nos esperan entre las páginas de los libros de este 2013 que ahora estrenamos. ¡A leer!

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL SENTIMIENTO NEGATIVO


"...Sé que con suerte te vas a morir una vez. Así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada pero que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo... El día que dejes de decidir, ese día, cuidado, porque la habrás palmado un poco. Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas".

Si soy sincero he leído el libro de Risto Mejide porque me lo regalaron, nunca (aunque ya se sabe que “nunca” es una palabra peligrosa), se me hubiera ocurrido comprar un libro de este autor. Pero también he de reconocer, no sé si para mi vergüenza y escarnio, que veo esos programas de televisión descafeinados de aspirantes a artista de la música pachanguera donde interviene como jurado el autor en cuestión. Y quien sabe, quizá me gusta como interviene, por ser una copia descafeinada del Doctor Gregory House con ciertos exabruptos ingeniosos que me hacen reír.
Centrándome en el libro “El sentimiento negativo” es para mí aburrido y bastante convencional. Te deja una sensación de que las páginas del libro parecen haber sido arrancadas de algún diario personal de una adolescente. Reflexiones un tanto manidas, rebeldes de boquilla, inocentonas, que vierten por lo general una sensiblería un tanto pueril, con sobredosis de estrógenos. Y con fragmentos morbosos sin más.
Puedo afirmar tras la lectura del libro, que el Risto Mejide autor sale perdiendo con respecto al Risto Mejide televisivo, a no ser que lo compares con un libro de crucigramas o a uno de esos poetas de bar que te escriben pareados en las servilletas manchadas de café. Y eso que desde el principio trata de llamar la atención como sea: portadas al revés, conteo de páginas a la inversa, páginas que se leen de lado, continuos juegos de palabras, llamadas al lector, autoconciencia del patetismo, reivindicación del propio libro…
El paso de los días me ha llevado a conocer a más personas, y por supuesto a leer más libros, y me llego a plantear la siguiente cuestión: ¿se asemeja el nivel intelectual de un libro y el nivel intelectual de la persona que te lo regala?... No puedo afirmar totalmente esto, porque como en todas la afirmaciones hay que tener en cuenta las excepciones,  pero sí tengo la certeza que guarda, al menos, una pequeña relación. Así que recuerda, qué libro te regalan y quién te lo regala.