viernes, 6 de diciembre de 2013

DEP Nelson Mandela

Desde opinaRed no queremos dejar pasar la oportunidad de rendir un sentido homenaje al último Gran Hombre que le quedaba a la Humanidad. Y no se nos ha ocurrido mejor forma de hacerlo que reproduciendo estas sabias palabras que Mario Vargas Llosa le dedicó en el diario El País:


Nelson Mandela, el político más admirable de estos tiempos revueltos, agoniza en un hospital de Pretoria y es probable que cuando se publique este artículo ya haya fallecido, pocas semanas antes de cumplir 95 años y reverenciado en el mundo entero. Por una vez podremos estar seguros de que todos los elogios que lluevan sobre su tumba serán justos, pues el estadista sudafricano transformó la historia de su país de una manera que nadie creía concebible y demostró, con su inteligencia, destreza, honestidad y valentía, que en el campo de la política a veces los milagros son posibles.

Todo aquello se gestó, antes que en la historia, en la soledad de una conciencia, en la desolada prisión de Robben Island, donde Mandela llegó en 1964, a cumplir una pena de trabajos forzados a perpetuidad. Las condiciones en que el régimen del apartheid tenía a sus prisioneros políticos en aquella isla rodeada de remolinos y tiburones, frente a Ciudad del Cabo, eran atroces. Una celda tan minúscula que parecía un nicho o el cubil de una fiera, una estera de paja, un potaje de maíz tres veces al día, mudez obligatoria, media hora de visitas cada seis meses y el derecho de recibir y escribir sólo dos cartas por año, en las que no debía mencionarse nunca la política ni la actualidad. En ese aislamiento, ascetismo y soledad transcurrieron los primeros nueve años de los veintisiete que pasó Mandela en Robben Island.

En vez de suicidarse o enloquecerse, como muchos compañeros de prisión, en esos nueve años Mandela meditó, revisó sus propias ideas e ideales, hizo una autocrítica radical de sus convicciones y alcanzó aquella serenidad y sabiduría que a partir de entonces guiarían todas sus iniciativas políticas. Aunque nunca había compartido las tesis de los resistentes que proponían una “África para los africanos” y querían echar al mar a todos los blancos de la Unión Sudafricana, en su partido, el African National Congress, Mandela, al igual que Sisulu y Tambo, los dirigentes más moderados, estaba convencido de que el régimen racista y totalitario sólo sería derrotado mediante acciones armadas, sabotajes y otras formas de violencia, y para ello formó un grupo de comandos activistas llamado Umkhonto we Sizwe, que enviaba a adiestrarse a jóvenes militantes a Cuba, China Popular, Corea del Norte y Alemania Oriental.

Debió de tomarle mucho tiempo —meses, años— convencerse de que toda esa concepción de la lucha contra la opresión y el racismo en África del Sur era errónea e ineficaz y que había que renunciar a la violencia y optar por métodos pacíficos, es decir, buscar una negociación con los dirigentes de la minoría blanca —un 12% del país que explotaba y discriminaba de manera inicua al 88% restante—, a la que había que persuadir de que permaneciera en el país porque la convivencia entre las dos comunidades era posible y necesaria, cuando Sudáfrica fuera una democracia gobernada por la mayoría negra.

En aquella época, fines de los años sesenta y comienzos de los setenta, pensar semejante cosa era un juego mental desprovisto de toda realidad. La brutalidad irracional con que se reprimía a la mayoría negra y los esporádicos actos de terror con que los resistentes respondían a la violencia del Estado, habían creado un clima de rencor y odio que presagiaba para el país, tarde o temprano, un desenlace cataclísmico. La libertad sólo podría significar la desaparición o el exilio para la minoría blanca, en especial los afrikáners, los verdaderos dueños del poder. Maravilla pensar que Mandela, perfectamente consciente de las vertiginosas dificultades que encontraría en el camino que se había trazado, lo emprendiera, y, más todavía, que perseverara en él sin sucumbir a la desmoralización un solo momento, y veinte años más tarde, consiguiera aquel sueño imposible: una transición pacífica del apartheid a la libertad, y que el grueso de la comunidad blanca permaneciera en un país junto a los millones de negros y mulatos sudafricanos que, persuadidos por su ejemplo y sus razones, habían olvidado los agravios y crímenes del pasado y perdonado.

Habría que ir a la Biblia, a aquellas historias ejemplares del catecismo que nos contaban de niños, para tratar de entender el poder de convicción, la paciencia, la voluntad de acero y el heroísmo de que debió hacer gala Nelson Mandela todos aquellos años para ir convenciendo, primero a sus propios compañeros de Robben Island, luego a sus correligionarios del Congreso Nacional Africano y, por último, a los propios gobernantes y a la minoría blanca, de que no era imposible que la razón reemplazara al miedo y al prejuicio, que una transición sin violencia era algo realizable y que ella sentaría las bases de una convivencia humana que reemplazaría al sistema cruel y discriminatorio que por siglos había padecido Sudáfrica. Yo creo que Nelson Mandela es todavía más digno de reconocimiento por este trabajo lentísimo, hercúleo, interminable, que fue contagiando poco a poco sus ideas y convicciones al conjunto de sus compatriotas, que por los extraordinarios servicios que prestaría después, desde el Gobierno, a sus conciudadanos y a la cultura democrática.

Como la gota persistente que horada la piedra, fue abriendo puertas en esa ciudadela de desconfianza.

Hay que recordar que quien se echó sobre los hombros esta soberbia empresa era un prisionero político, que, hasta el año 1973, en que se atenuaron las condiciones de carcelería en Robben Island, vivía poco menos que confinado en una minúscula celda y con apenas unos pocos minutos al día para cambiar palabras con los otros presos, casi privado de toda comunicación con el mundo exterior. Y, sin embargo, su tenacidad y su paciencia hicieron posible lo imposible. Mientras, desde la prisión ya menos inflexible de los años setenta, estudiaba y se recibía de abogado, sus ideas fueron rompiendo poco a poco las muy legítimas prevenciones que existían entre los negros y mulatos sudafricanos y siendo aceptadas sus tesis de que la lucha pacífica en pos de una negociación sería más eficaz y más pronta para alcanzar la liberación.

Pero fue todavía mucho más difícil convencer de todo aquello a la minoría que detentaba el poder y se creía con el derecho divino a ejercerlo con exclusividad y para siempre. Estos eran los supuestos de la filosofía del apartheid que había sido proclamada por su progenitor intelectual, el sociólogo Hendrik Verwoerd, en la Universidad de Stellenbosch, en 1948 y adoptada de modo casi unánime por los blancos en las elecciones de ese mismo año. ¿Cómo convencerlos de que estaban equivocados, que debían renunciar no sólo a semejantes ideas sino también al poder y resignarse a vivir en una sociedad gobernada por la mayoría negra? El esfuerzo duró muchos años pero, al final, como la gota persistente que horada la piedra, Mandela fue abriendo puertas en esa ciudadela de desconfianza y temor, y el mundo entero descubrió un día, estupefacto, que el líder del Congreso Nacional Africano salía a ratos de su prisión para ir a tomar civilizadamente el té de las cinco con quienes serían los dos últimos mandatarios del apartheid: Botha y De Klerk.

Cuando Mandela subió al poder su popularidad en Sudáfrica era indescriptible, y tan grande en la comunidad negra como en la blanca. (Yo recuerdo haber visto, en enero de 1998, en la Universidad de Stellenbosch, la cuna del apartheid, una pared llena de fotos de alumnos y profesores recibiendo la visita de Mandela con entusiasmo delirante). Ese tipo de devoción popular mitológica suele marear a sus beneficiarios y volverlos —Hitler, Stalin, Mao, Fidel Castro— demagogos y tiranos. Pero a Mandela no lo ensoberbeció; siguió siendo el hombre sencillo, austero y honesto de antaño y ante la sorpresa de todo el mundo se negó a permanecer en el poder, como sus compatriotas le pedían. Se retiró y fue a pasar sus últimos años en la aldea indígena de donde era oriunda su familia.

Mandela es el mejor ejemplo que tenemos —uno de los muy escasos en nuestros días— de que la política no es sólo ese quehacer sucio y mediocre que cree tanta gente, que sirve a los pillos para enriquecerse y a los vagos para sobrevivir sin hacer nada, sino una actividad que puede también mejorar la vida, reemplazar el fanatismo por la tolerancia, el odio por la solidaridad, la injusticia por la justicia, el egoísmo por el bien común, y que hay políticos, como el estadista sudafricano, que dejan su país, el mundo, mucho mejor de como lo encontraron.
 
Descanse en paz, Madiba 
 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

LAS LÁGRIMAS DE SAN LORENZO

Otra estrella fugaz...

"ESTA HERMOSA Y CONMOVEDORA NOVELA ES UNA ELEGÍA A LAS LÁGRIMAS DE LA HUMANIDAD..." 
(J. ERNESTO AYALA-DIP, Babelia)


Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a creer en eso que algunos llaman "destino", otros "casualidad" y yo habitualmente "cruce de caminos" sin más. Voy a tratar de explicar este "cruce de caminos" que experimento con este libro en particular. El libro es el regalo que pone fin a un verano de esos que no se olvidan con facilidad, como yo digo un verano "de vuelta al pasado feliz", un verano en una de las ciudades que han marcado mi vida, una de esas ciudades especiales en mi nostalgia, Cáceres, dónde siempre que vuelvo la vida me sigue pareciendo diferente allí. Y me lo regaló alguien especial como Antonio Frutos, una de esas personas que sabes que estará toda la vida ahí, de esas que cada día son más difíciles de encontrar y que vale la pena esforzarse para que nunca se vayan, al menos, no del todo. Uno de esos "hermanos" que lo único que no compartes con él son genes. Podríamos decir que este es el primer camino que aparece... 


                                                                                             













...Luego empiezo a leer y para mi más absoluta sorpresa aparece esto: "Sobre la postal nocturna que los tejados del casco viejo de Coimbra forman junto  con el río Mondego (éste con sus orillas iluminadas por las farolas y los neones de los hoteles y los cafés que miran a él), la luna permanece quieta como si estuviera pegada al cielo y a la ciudad. Pero yo sé que eso no es verdad. Sé que esta luna redonda que ahora hechiza los tejados de Coimbra y su río la he visto en miles de sitios, quizá porque, cuando era más joven, miraba al cielo todas las noches y no, como haría después, sólo cuando la soledad o el miedo me atormentaban más de la cuenta. (...)Así que la luna de Coimbra me transporta a otras lunas y otras noches como si de cada una de ellas se desprendiera otra, igual que esas muñecas de juguete que esconden varias en su interior. En cada una de ellas pervive una persona, o una ciudad, o una época, pero también la melancolía de su pérdida; esa melancolía que ahora se mezcla en mi corazón con la de esta vieja ciudad universitaria a la que he venido a parar huyendo del frío del norte y buscando la cercanía de España (...)" y es que Coimbra es otra de esas ciudades que siempre me traerá ese sentimiento de melancolía cuando la recuerdo, esa sensación de felicidad de los nueve meses de mi vida más especiales, era una época universitaria que valoraré mucho más pasado los años, que en aquel momento concreto del 2004... Otro camino, otra ciudad especial, otro sentimiento de melancolía, al que me transporta estas "Lágrimas de San Lorenzo". Sin duda, si hay un libro para cada momento de la vida, éste llegó en el momento preciso.



                                  




Y después de explicar y situar un poco "mis caminos", me encuentro con una historia sobre el paso del tiempo y la memoria. Una historia sobre los paraísos e infiernos perdidos -padres e hijos, amantes y amigos, encuentros y despedidas- (¿podría haber encontrado un libro más adecuado para ese momento de mi vida?) que recorren toda una vida entre la fugacidad del tiempo y los anclajes de la memoria. Julio Llamazares vuelve a usar un lenguaje preciso y poderoso para dibujar una atmósfera poética a través de la cual la voz de narrador evoca y cuenta los pormenores de una existencia vivida con reflexión y emoción a un tiempo. Esta obra de la narrativa española nos narra la historia de como un profesor de universidad que ha rodado por Europa como una bola del desierto sin echar raíces en ningún lugar concreto regresa a la isla de Ibiza, dónde pasó sus mejores años de joven, para asistir junto con su hijo a la lluvia de estrellas de la mágica noche de San Lorenzo. La contemplación del cielo, el olor del campo y del mar y el recuerdo de los amigos perdidos desatan en él la melancolía, pero también la imaginación.




"Nos pasamos la mitad de la vida perdiendo el tiempo y la otra mitad tratando de recuperarlo"


SOBRE EL AUTOR -->


JULIO LLAMAZARES, nació en Vegamián (León) en 1955. Su obra abarca prácticamente todos los registros literarios, desde la poesía -La lentitud de los bueyes (1979) y Memoria de la nieve (1982)- a la literatura de viaje- El río del olvido (1990, Afaguara, 2006), Trás-os-Montes (1999), y Las rosas de piedra (2008), primer volumen de un recorrido sin precedentes por España a través de sus catedrales-, pasando por la novela- Luna de lobos (1985), La lluvia amarilla (1988), Escenas de cine mudo (1994) y el Cielo de Madrid (2005)-, la crónica - El entierro de Genarín (1981)-, el relato corto- En mitad de ninguna parte (1995)- y el guión cinematográfico. Sus artículos periodísticos, que reflejan en todos sus términos las obsesiones propias de un narrador extraordinario, han sido recogidos en los libros En Babia (1991), Nadie escucha (1995) y Entre perro y lobo (2008). Su último libro es el volumen de relatos titulado Tanta pasión para nada (2011).

martes, 3 de diciembre de 2013

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA QUE LOS NIÑOS LEAN?

SI LOS NIÑOS LEEN, SU CEREBRO SE DESARROLLARÁ DE OTRA MANERA MÁS "ESTILIZADA"


A los 4 años de edad, los estímulos influyen sobre el desarrollo de la corteza cerebral, pero este efecto es mucho más pequeño a la edad de 8 años. Me refiero a los estímulos que proporciona la lectura (ahora no vamos a discutir sobre la lectura de qué libros, en qué formato, su precio desorbitado, etc.)
La cuestión es que si los niños leen de pequeños, sus cerebros crecerán y se desarrollarán de una forma distinta al cerebro de los niños que no suelen leer. Concretamente, parece que el cerebro se "estiliza".
Es lo que sugiere un estudio llevado a cabo por Martha Farah y sus colegas investigadores de la Universidad de Pennsylvania en la Reunión Anual de la Sociedad de Neurociencia. Para llevar a cabo el experimento, seleccionaron a 64 niños a los que hicieron un seguimiento desde su nacimiento hasta la adolescencia, donde se evaluó su ambiente, se cuantificaron los libros y juguetes educativos, así como los estímulos proporcionados por los padres.
Diez años después, los científicos descubrieron que los niños que habían recibido más estimulación mental a los 4 años presentaban una corteza cerebral más delgada, más estilizada, lo que provoca que el procesamiento de información se más eficiente.


Pero ¿qué pasa exactamente, en tiempo real, en el cerebro de una persona que lee y entiende lo que lee, a diferencia de una persona que simplemente mira las imágenes en una pantalla o escucha palabras de un cuentista?
En 2009, la revista Psychological Science publicó un estudio al respecto, llevado a cabo en el Laboratorio de Cognición Dinámica de la Universidad de Washington, cuya principal investigadora fue Nicole Speer.

"Los lectores simulan mentalmente cada nueva situación que se encuentran en una narración. Los detalles de las acciones y sensaciones registrados en el texto se integran en el conocimiento personal de las experiencias pasadas. Las regiones del cerebro que se activan a menudo son similares a las que se activan cuando la gente realiza, imagina u observa actividades similares en el mundo real"

Si queréis, de todas maneras, profundizar en la cuestión de que no es lo mismo leer un texto lineal en un libro que un texto jalonado de hipertextos en Internet, aquí tenéis un artículo donde profundizo más en la cuestión.


Con todo, inculcar la lectura en niños no es tarea fácil. Y en muchas ocasiones no es tan sencillo como la simple crianza: la genética también juega un papel relevante...

Entonces: ¿Qué podemos hacer para qué los niños lean?

(Artículo de Sergio Parra (@SergioParra_), publicado en su blog "Papel en blanco")

martes, 19 de noviembre de 2013

DIARIO DE INVIERNO


En este libro Paul Auster mezcla la novela y la autobiografía para rememorar distintos episodios de su vida, entre ellos sus primeras experiencias sexuales, sus ataques de pánico o las estancias hoteleras antes de su permanencia en Park Slope.
Después de ejercicios rutinarios de best seller de "qualité" y metaliteratura de relleno, un sexuagenario Paul Auster nos conduce con maneras no lineales y perspectiva en segunda persona a través de su memoria para crear situaciones de carácter sexual, familiar, amoroso, sociocultural... Es un texto de reflexión agridulce con dosis de lirismo y tramos de artificio efectista, adornos complacientes y reiterativos de lugares, personas y anécdotas de trascendencia menor, que siendo sinceros, interesarán a él y sus familiares más cercanos, pero nada al lector en general, o esa ha sido mi impresión.
Su narración alterna pasajes de exquisita elegancia formal, alguna ironía poco incisiva y rasgaduras emocionales, con situaciones deslavazadas que reciclan sentimientos y expresiones poco originales. Una lectura, que al menos en mi caso particular, me ha resultado totalmente indiferente.
Paul Auster se ha propuesto tener una cita anual con sus lectores desde hace algún tiempo, lo que sus numerosos aficionados en todo el mundo agradecen. Sin embargo, también es cierto que desde "Brooklyn Follies", del año 2005, el escritor parece empeñado en publicar libros deliberadamente menores. La sensación es de que la mayoría de las veces sólo ha querido cumplir con sus editores, pero rehuye el desafío de superarse a sí mismo.
Es lo que ocurre con "Viajes por el Scriptorium" y "Un hombre en la oscuridad", claros ejercicios de estilo con poca enjundia. Le quedó mucho más redonda su obra "Insivisible", quizá su mejor obra del último lustro, con pocas novedades pero de gran interés. Su último volumen hasta la fecha había sido "Sunset Park", que empieza con fuerza, pero se acaba apresuradamente. Ahora, Anagrama, publica en España este "Diario de Invierno", que tampoco tiene grandes pretensiones, y su lectura me lo ha demostrado.
En este "Diario de invierno", retoma la faceta autobiográfica mostrada anteriormente en alguna de sus obras. En primer lugar repasa acontecimientos de diferentes etapas de su vida que se le quedaron grabados, como el golpe que recibió cuando uno de los jugadores contrarios se le abalanzó encima durante un partido de béisbol, su descubrimiento del sexo junto con una prostituta, una reflexión sobre la edad de las personas que le brinda su admirado actor Jean-Louis Trintignant, y sobre todo un accidente de tráfico del que se siente principal culpable. Además, el escritor rememora la totalidad de casas donde ha vivido a lo largo de su vida, desde la calle South Harrison, 75, en Nueva Jersey donde su familia habitó cuando era bebé, pasando por sus residencias en París durante su juventud y las que compartió con sus parejas.



En esta ocasión aunque está hablando de sí mismo, Paul Auster, escribe en segunda persona, una técnica difícil pero que ya le había dado buen resultado en alguna otra obra. Gracias a esto logra bastante fuerza, al tiempo que provoca la sensación de que el autor se observa a sí mismo. Como es habitual el autor demuestra su dominio de las estructuras imaginativas.
Por lo demás, apenas aporta novedades al universo de Auster. La mayoría de datos que ofrece sobre su vida son ya sobradamente conocidos, y aunque al principio promete, no aporta la profundidad que sería deseable. Queda una serie de pensamientos interesantes.



En conclusión, un libro que no me ha gustado en absoluto, se me ha hecho eterna su lectura (de esas veces que te tienes que poner un número de páginas para leer al día porque sino sabes que nunca lo terminarás), describe capítulos de su vida que para el lector no son nada interesantes, quizá sí para su familia y amigos, una de esas decepciones en mayúsculas. Mi primer acercamiento a Paul Auster convertido en una verdadera decepción, no obstante, intentaré darle otra oportunidad con otra de sus obras. 




"Tus pies descalzos en el suelo frío cuando te levantas. Tienes setenta y cuatro años. Afuera, la atmósfera es gris, casi blanca, no se ve el sol. Te preguntas: ¿Cuántas mañanas me quedan? Se ha cerrado una puerta. Otra se ha abierto. Has entrado en el invierno de tu vida"

jueves, 14 de noviembre de 2013

COLABORACIÓN: LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT


Una colaboración de Lorenzo López (@Lorenlr14) para Opinared, "La verdad sobre el caso Harry Quebert":


Un libro fascinante. Son las primeras palabras que se me vienen a la mente en cuanto escucho este título. Una historia formidable de un amor prohibido que termina reunificando la vida de dos escritores, alumno y maestro, que habían perdido el contacto por el éxito del primero.
Nos traslada hasta el más hondo Estados Unidos, a la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire. Allí es donde transcurre esta apasionante novela en la que el autor nos hundirá hasta lo más profundo de un asesinato y su investigación, haciéndonos pasar por innumerables testigos, culpables, pruebas… Todo ello bajo la narración del propio escritor, Marcus Goldman, que es el que intenta “salvar el cuello” de su mentor. Conforme se va desarrollando el caso, van apareciendo pruebas que parecen aclarar quién va a ser por fin el asesino, pero cuando crees que todo está sentenciado, llega un nuevo giro que lo trastorna todo, hasta el punto de no saber en quién “confiar”.
Me llama la atención otro detalle que a lo mejor se puede pasar por alto, pero que es de un ingenio increíble. Los capítulos del libro van en orden descendente, es decir, hacia atrás, y ello también tiene que ver con el propio libro, aunque no pueda descubrir el por qué de ello.
Por último, una frase extraída del propio libro que expresa lo que es el libro en sí:


“No escriba para que le lean: Escriba para ser escuchado.” 
...Y vaya si le hemos escuchado… 

domingo, 10 de noviembre de 2013

INEVITABLEMENTE LUNES

"Inevitablemente Lunes" recoge los versos de Blas Martínez preparó para el recital poético celebrado el 22 de septiembre de 2013 en Café Ítaca (Murcia), acompañado por Marwan, Diego Ojeda y César Ulla.
Blas Martínez (Albacete, 1984) es colaborador habitual de webs de actualidad sobre música pop-índie, Crazyminds y Live The Roof. También colabora en la web brasileña Comunika Lovers y en la revista cultural mexicana Contra sentido. 
Ha publicado varios textos en la antología Pinceladas de relatos, (Pasión por los libros, 2010) y en Arte-Grafía, (Pasión por los libros, 2011). En 2013 autoedita y publica con Bubok Publisher su primera a-novela, Malversaciones y otros delitos literarios, libro que se pone a la venta simultáneamente en España, México, Argentina y Colombia.


Prometo no llorar si tú no lloras,
no gritar si tú no gritas,
aprender a no hacerte llorar,
ni gritar].
Qué difícil es consolarte sin manos,
hacer las paces sin lenguas,
acostarse a diez mil kilómetros de ti.
A veces, por más que busque,
sólo encontramos
hielo entre las sábanas
y un nido de palabras muertas
en bocas que no saben callar.
Hasta las parejas perfectas
tienen días en los que se aman a muerte,
se acarician a gritos,
se arañan la piel del alma
y sólo tienden a llorar.
Pero sé que todo está bien
si mientras me gritas “lárgate”
me susurras “no me sueltes nunca”.
Todo está bien
mientras haya un después de la tormenta.

(Verso "Después de la tormenta", incluido en "Inevitablemente Lunes", arreglos de Marwan)





Puedes descargarte esta plaquette de Blas Martínez de forma totalmente gratuita en el siguiente enlace:

http://www.bubok.es/libros/227471/Inevitablemente-Lunes

y también seguirlo en su blog: ellaberintodepapel.com

martes, 29 de octubre de 2013

La verdad sobre el caso Harry Quebert

Es difícil comentar este libro sin descubrir nada de la trama que poco a poco se va abriendo ante nosotros página a página. Y sería una pena desvelar ni un sólo detalle, pues el gran mérito del libro está en ir descubriendo todo poco a poco. Sólo diré que en esencia se trata del asesinato de una adolescente de 15 años, Nola Kellergan, en Aurora una pequeña población de New Hampshire, rodeado por infinidad de situaciones, sospechosos, éxitos, fracasos y gaviotas. Ah, y un libro...o varios.

Me ha gustado especialmente la forma en que el autor viene y va del pasado al presente continuamente, sin que por ello perdamos el hilo de la trama en ningún momento. Resulta original y cautivador esta forma de escribir y entremezclar tiempos sin perder al lector. Todo transcurre en tres épocas entremezcladas, 1975, 1998 y 2008.

También es tremendamente adictivo, pues a medida que lo lees las conjeturas van cambiando continuamente en tu cabeza y cuando crees que todo está resuelto, pues no. Aparece un nuevo dato que lo cambia todo y el asesino que el autor te había hecho creer que era culpable, pues ya no lo es. Lo que te lanza a una nueva vorágine de lectura sin cesar.


El tremendo éxito que ha tenido el libro no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo bien hecho, un libro bien construído y una historia creíble e interesante. La novela ha ganado el Premio Goncourt des Lycéens, Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa. Su autor Jöel Dicker ha entrado por la puerta grande de la literatura con esta su segunda novela.

Jöel Dicker
«Todo el mundo hablaba del libro. Ésta es la primera frase de La verdad sobre el caso Harry Quebert: una profecía autocumplida, pues el libro de Joël Dicker ya se ha transformado en un fenómeno mundial.» Le Monde


sábado, 19 de octubre de 2013

MIL SOLES ESPLÉNDIDOS



"Como la aguja de una brújula apunta siempre al Norte, así el dedo acusador de un hombre encuentra siempre a una mujer. Siempre. Recuérdalo, Mariam".

"Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas o los mil soles espléndidos que se ocultaban tras sus muros" (Poema sobre Kabul de Saib-e-Tabrizi, S.XVII)

Un recorrido por los últimos años de la historia de Afganistán, un país que desde la antigüedad ha sufrido invasiones desde los Macedonios, Sasánidas, Árabes, Mongoles, Soviéticos. Hasta que las áreas tribales, con antiguas leyes, se sublevaron contra los comunistas y sus decretos orientados a liberar a las mujeres. Y llegaron los talibanes con sus propias leyes, muy diferentes, restrictivas y prohibitivas. Con el paso del tiempo diversos presidentes ascendieron al poder y fueron asesinados. Terminaron viejas guerras y otras nuevas comenzaron. Como consecuencias hubo matanzas, palizas, hambre, que marcaron la vida de los afganos con un sufrimiento inimaginable. Y obligó a muchos a huir del país, llegó a haber ocho millones de refugiados fuera de Afganistán. A pesar de ser un imperio derrotado, la fortaleza de este pueblo les ha hecho encontrar el modo de sobrevivir y seguir hacia delante. Y será con la historia de Mariam y Laila con quienes sentiremos el desconsuelo, la decepción, el miedo, la derrota, pero también la esperanza, los sueños y los pequeños detalles que les dan fuerza para seguir viviendo.



A Mariam la conoceremos en 1974, cuando tenía 15 años, hija ilegítima de Yalil, un rico hombre de negocios. Mariam vive en Herat con su madre, Nana, una mujer que siempre ha sido desdichada e infeliz, emociones que le ha transmitido a su hija, junto a pensamientos negativos sobre que sin ella no sería nada, haciéndola sentir que querer vivir con su padre sería un erro porque aquel no era su lugar. Como consecuencia de las situaciones que se producen de forma precipitada acepta casarse con un hombre llamado Rashid treinta años mayor que ella. En un instante su vida cambió, se fue a vivir a Kabul, a otra cosa, donde todo era extraño, y le llegó la nostalgia de su madre, del ulema Faizulá, de su antigua vida.
A Laila la conoceremos en 1987, cuando tenía 9 años. También tiene una madre que le marca bastante, Mammy es triste y depresiva, sólo tiene en su mente a sus hijos varones que están luchando en la guerra, e ignora a su hija. Por suerte Laila tiene el apoyo de su padre, Babi, y la amistad de Tariq. Pero a los 15 años su vida sufre un importante revés. Y siente la falta de esas personas que habían sido imprescindibles en su vida: sus hermanos Ahmad y Nur, sus amiga Hasina y Giti, sus padres y, por supuesto, Tariq.

"...Mariam se quedó acostada en el sofá con las manos metidas entre las rodillas, contemplando la nieve que se arremolinaba frente a la ventana. Recordó que Nana le había dicho en una ocasión que cada copo de nieve era el suspiro de una mujer a la que habían ofendido en algún lugar del mundo. Que todos los suspiros subían al cielo, formaban nubes y luego se deshacían en trocitos diminutos que caían silenciosamente sobre las personas. 
.-Para recordar cuánto sufren las mujeres como nosotras -había dicho-. Con cuánta resignación soportamos todo lo que nos toca sufrir"



Y es ente momento cuando la historia de estas dos mujeres, Mariam y Laila, se entrelaza. Dos desconocidas que por circunstancias tienen que compartir mucho en el día a día, primero tienen un sentimiento de intromisión, de duda, de miedo, hasta que con una mirada supieron que ya no serían enemigas. Su relación se estrecha como le de hermanas o, por la diferencia de edad, como madre e hija, haciéndose todavía más fuerte cuando nace Aziza. Esta pequeña les da la vida. Para Mariam tanto tiempo de sufrimiento en su vida se desvanece gracias a Laila y Aziza, a quienes considera prolongación de su propio ser. Mientras Laila, que también lleva sobres sus espaldas mucho dolor, siente que Mariam le da fuerza y por ello siempre la llevará en su corazón, donde brilla con el esplendor de mil soles.



Una novela impactante, tremenda y terrible por lo que relata (la cruda realidad que sufre día tras día la mujer afgana). Un relato, que a pesar de lo espeluznante de la descripción de ciertas situaciones, deja siempre paso al sueño y la esperanza. Hacia tiempo que una novela no me emocionaba de verdad: los protagonistas de "Mil soles espléndidos" llegan al corazón y el lector siente fácilmente una conexión especial con ellos. Uno sólo espera que el destino no siga siendo tan cruel. Un occidental sólo puede imaginar lo que debe ser vivir en un país como Afganistán, un verdadero infierno, sobre todo si eres mujer, una sociedad retrógrada como la afgana, en una ciudad derrumbada como Kabul. La obra de Khaled Hosseini es capaz de capturar una pequeña parte de ese rincón del mundo, de sus gentes, y plasmarlo de forma excepcional en las páginas de sus libros. Sin duda una novela que recomendaría a todo el mundo, una obra de arte en forma de libro.

"Dios nos ha hecho distintos a los hombres y las mujeres. Nuestros cerebros son distintos. Vosotras no sois capaces de pensar igual que nosotros. Los médicos occidentales y su ciencia lo han demostrado. Por eso nos basta con el testimonio de un varón, pero en cambio exigimos el de dos mujeres. -dijo el talibán-"




EL LUGAR MÁS PELIGROSO DEL MUNDO PARA SER MUJER: AFGANISTÁN...UNA VERGÜENZA QUE SIGUE EXISTIENDO EN PLENO SIGLO XXI.

La realidad Afgana resulta del todo desconocida para la comunidad internacional. Las imágenes que recibimos por parte de los medios de comunicación nos lo presentan como un país de naturaleza beligerante en el que sólo se publicita aquello que tiene que ver con la actuación de las tropas internacionales de Naciones Unidas desplazada allí y las bajas que se cuentan entre sus filas. Es la cara de una realidad mucho más compleja donde el último peldaño del reverso de la moneda lo lleva ocupando desde hace mucho tiempo la mujer.

lunes, 7 de octubre de 2013

A 42 KILÓMETROS DE LA FELICIDAD


"Todos hemos nacido para ser felices. A veces lo mejor de ti está más cerca de lo que piensas. Tal vez a 42 kilómetros de distancia..."


Aún recuerdo, como si fuera ahora mismo, levantar la cabeza de mi almohada y mirar a la cama de mi hermano... una mañana más, vacía, tan temprano. Y yo seguía sin comprender como día tras días, con sol, lluvia, frío,... no dejaba nunca de salir a correr. Yo en esos años, y con esos años (unos 12-13 aproximadamente) no entendía nada...Me sentaba en la mesa de la cocina a desayunar con mis padres, de repente se abría la puerta de la cocina, y aparecía con la camiseta empapada en sudor, sujetando el cronómetro con la otra mano y diciendo con una sonrisa: "bueno pues hoy otros 65 minutitos de carrera continua"... y yo una vez más pensaba si mi hermano se estaba volviendo loco. A pesar de amar el mundo del deporte desde pequeño, aún no entendía eso que algunos llaman "correr por correr...".
Ayer recibí un mensaje suyo, sí de mi hermano, se está preparando para correr la que será su quinta maratón, esta vez, y por segunda vez, Valencia 2013. Y es que de ser para mí un loco que me dejaba sólo en la habitación por las mañanas, se ha convertido en un referente, en un ídolo que ha conseguido que me involucre y quiera este mundo del running. Aunque sin llegar ni mucho menos a su nivel, he empezado a correr carreras populares y algún día...
...espero terminar mi primera maratón a su lado. Ya no miraría una cama vacía, como aquellas mañanas cuando era niño, sino una meta llena de gente que sueña.


Después de estos antecedentes, está claro que un libro como a "42 Kilómetros de la felicidad", debía formar parte de mis lecturas. Dicen que correr está de moda y son muchos los libros de Running que se publican, con diferente éxito. En 130 páginas de fácil lectura, el autor reúne una gran cantidad de consejos para afrontar con éxito una primera maratón, así como un montón de anécdotas interesantes e históricas, sobre esta carrera de 42,195 kilómetros, que se ha convertido en una filosofía, en una forma de vida.
Quizá se me queda muy corto en cuanto a planificación de la maratón, nutrición y planes de entrenamiento, pero pienso que es "deformación profesional", pues soy licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. No obstante yo lo calificaría más como un libro psicológico, de superación, una similitud entre la tan famosa carrera de maratón y la vida misma. Como la propia psicóloga Patricia Ramírez dice en el prólogo del mismo: "Lo que vas a encontrar en este libro es a José María en estado puro. Él, hombre casi temerario, te va a transmitir su fuerza, energía positiva y ganas de romper las limitaciones. Te convencerá para que luches por lo que crees que mereces y terminarás por contemplarte como alguien que al final se verá capaz de correr un maratón... o de montar una empresa. Te insuflará la fuerza que a veces no tenemos en momento de la vida. Te quitará los miedos o, mejor dicho, te enseñará a planificarte, a creer en ti, a hacerte asequibles metas que parecen difíciles".
Si tienes decidido correr tu primera maratón, este libro es un compendio de sabiduría atlética popular de forma organizada y te puede ayudar. Tiene tópicos y tiene información valiosa. No encontrarás planes de entrenamiento, eso tendrás que buscarlo en otros sitios, pero encontrarás luz que te orientará en el camino que quieres iniciar.



"Te respeto pero no te tengo miedo, me has hecho sufrir y disfrutar como nada, volveremos a vernos y me volveré a emocionar de nuevo, volveré a sentir incertidumbre, miedo, ilusión y comprobaré otra vez tu grandeza. Jamás pensé que te vencería una y otra vez y no puedo dejar de pensar en cada uno de tus kilómetros y en el momento de volvernos a enfrentar de nuevo. Cada día es un día menos para sentir esa sensación única e imposible de describir, de saborear tu derrota".                                                                                        (MARATÓN)




Bienvenido sea cualquier libro que ayude a ser corredor, que anime a hacer deporte, que haga que nos superemos y nos conozcamos mejor a nosotros mismos. Recomendaría este libro a todos aquellos que quieren correr su primer maratón, pero sobre todos a aquellas personas que sentadas en su sofá jamás hayan sentido la sensación de libertad cuando se corre. A todas aquellas personas que califican de "locos" a los corredores, como yo cuando de pequeño veía a mi hermano levantarse temprano, a todas ellas lean este magnífico libro.

SOBRE EL AUTOR -->


José María Gallego es emprendedor y ha fundado varias empresas relacionadas con el mundo de la salud. En septiembre de este año La Caixa y grupo Joly le concedieron el premio a la excelencia de la PYME andaluza y es ponente en charlas de motivación para emprendedores. En noviembre de 2012 realizó en Nueva York su primer maratón por una causa solidaria bajo el nombre +sisepuedeNY. Actualmente escribe un blog con la psicológa deportiva Patricia Ramírez, autora del libro "Entrénate para la vida".




martes, 27 de agosto de 2013

INTEMPERIE


"La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida. Le había llevado hasta el mismo borde de la muerte y allí, en medio de un campo de terror, él había levantado la espada en lugar de poner el cuello. Sentía que había bebido la sangre que convierte a los niños en guerreros, y, a los hombres, en seres invulnerables".

Avalada por el éxito de su publicación por toda Europa antes de editarse siquiera, traslada al lector un sentido de responsabilidad. Considero que tengo que comentar en esta entrada uno de los mejores libros de este año 2013, y es que "Intemperie" de Jesús Carrasco es pura literatura, así en mayúsculas, porque representa todo lo que un buen libro debe tener, con una trama y unos personajes perfectamente definidos en una historia dura, terrible y altamente conmovedora.
Despertó mi interés en su lectura los comentarios que leí sobre dicho libro y sus comparaciones con Miguel Delibes o Cormac McCarthy (por cierto, entendibles después de leerlo) acrecentaron aún más mi interés en su lectura.
Salta a la vista cuando empezamos a leerlo que estamos ante un título especial, un libro de esos que dentro de unos años seguirás recomendando a tus amigos... Estamos metidos en un agujero siguiendo los pasos de un niño que ha escapado de casa, nada se sabe de los motivos ni de nada más. Sólo compartimos ese escondrijo mientras que intenta no ser descubierto por los vecinos del pueblo que lo buscan. Cuando el peligro pasa, sale a una inmensa y desértica llanura que tendrá que atravesar si quiere seguir con su plan de huida.
En su duro y penoso camino, se encontrará por casualidad con un viejo cabrero que, aunque parco en palabras, es al menos una compañía con la que seguir una travesía que no sabe muy bien dónde le llevará. Sobra decir que serán muchas las dificultades que atraviesan juntos, empezando por el clima, en una zona donde hace mucho que el agua escasea y cada gota es considerada puro oro. El niño tendrá que tomar decisiones difíciles y se enfrentará a una violencia cruda y silenciosa que subyace en cada rincón.


No dejará de sorprender al lector la historia y la forma de contarla, que es sencillamente prodigiosa, y es que Jesús Carrasco nos deja con la sensación de tener las ideas muy claras, dominando en todo momento la narración y dándonos sin estridencias las dosis justas de todo. Está escrito en lo que yo denominaría un perfecto estado lineal.
Igualmente digno de alabar es que todo esto que estoy describiendo de la obra lo consigue con apenas cuatro personajes, a los que ni siguiera da nombres, y con muy pocos diálogos y muy breves. 
Un aspecto que me ha llamado la atención y que me gustaría destacar es el lenguaje utilizado por el autor, y es que hay que reconocer que el estilo de Jesús Carrasco es muy personal, peculiar si se quiere, haciendo uso de palabras que no están ni mucho menos en nuestro vocabulario habitual (esto me ha llevado a leer "Intemperie" con el diccionario al lado, pues desconocía el significado de palabras muy contextualizadas en el lenguaje de una España del pasado), pero no por ello dejas de tener la sensación de estar leyendo algo realmente maravilloso.
Así pues, sólo me queda recomendaros la lectura increíble de "Intemperie", estamos ante un libro excelente, de los que llegan pocos a nuestras manos, y sólo el tiempo confirmará si se convierte en un clásico o no. No podéis dejar de leerlo, se merece toda nuestra atención, impresionante obra.

"El cielo era de un azul oscurísimo. Las estrellas en lo alto parecían incrustadas en una esfera transparente. Delante de él, el llano se sacudía el sufrimiento que el sol le había causado durante el día, desprendiendo un olor atierra quemada y pasto seco. Un mochuelo blanco pasó por encima de su cabeza y se perdió entre las copas de los olivos. Pensó que se encontraba en el lugar más alejado del pueblo en el que había estado en toda su vida. Lo que se extendía frente a las plantas de sus pies era para él, sencillamente, tierra incógnita"

SOBRE EL AUTOR -->

JESÚS CARRASCO nacido en Badajoz en 1972, se licenció en Educación Física y se formó como profesor de secundaria, aunque apenas ha ejercido como tal. Durante un tiempo compaginó su trabajo como redactor publicitario con la carrera de Filosofía, aunque finalmente decidió abandonar los estudios. Su vocación literaria viene de antiguo, dado que lleva más de veinte años escribiendo novelas y relatos infantiles, que sin embargo no han visto aún la luz. "Intemperie" ha supuesto uno de sus debuts más sorprendentes de los últimos años en el panorama literario internacional, y sus derechos de publicación han sido adquiridos por prestigiosas editoriales de trece países.