viernes, 22 de septiembre de 2006

Una cita

    La lectura no da plata, no da prestigio, no es canjeable...es una manera de vivir...por ese hábito perdimos trenes, empleos, novios...y hasta días de sol.

   
Mª Elena Walsh (Buenos Aires, 1930)

jueves, 7 de septiembre de 2006

Sábado



Lo siento pero no voy a ser imparcial en este comentario. No puedo serlo, y es que Ian McEwan me conquistó con su libro Expiación y lo ha vuelto a hacer con éste. Su prosa resulta cautivadora, y aunque en este libro la historia no tiene nada de especial, sólo McEwan consigue hacer algo fuera de lo común. Corrijo, todas las historias tienen algo de especial, lo difícil y casi mágico, es saber sacar precisamente ese aspecto conmovedor y no quedarnos simplemente en lo superficial y monótono de toda existencia. Piensa que tal vez la historia de tu vida pueda resultar conmovedora a miles de personas (e imagina el dinero que eso te daría si supieras contarlo de la manera adecuada...). Posiblemente un blog contando esa vida día a día no te dé dinero pero interese igualmente a miles de personas.

En este libro, como su título indica, el autor narra un sábado en la vida de un prestigioso neurocirujano londinense, padre de dos hijos artistas y esposo de una abogada ocupada. Y que no me olvide, yerno, por suerte, de un poeta reconocido, cascarrabias y bebedor empedernido. A través de ese sábado cualquiera, día de asueto para el neurocirujano extremadamente ocupado, Mcewan va trazando lo que la vida puede hacer con nosotros, como todo lo que nos pasa es fruto de la casualidad o, mejor dicho, de la interacción incontrolable de millones de seres de todo el planeta. Una manifestación por una guerra que se producirá a miles de kilómetros de Londres, promovida por los intereses de personas totalmente ajenas a Henry Perowne, una calle cortada, un policía que da paso de manera indebida, un choque fortuito y se desencadenan una espiral de acontecimientos totalmente inesperados, incluyendo la pérdida de un partido de squash prácticamente ganado a su colega del hospital Jay Strauss.

Tal vez este libro no tenga la grandeza de Expiación, tanto por la historia que se cuenta, por los escenarios que se reproducen así como por la ejecución de la obra, pero resulta encantadora y cautivadora desde el principio. Es cercana al lector, minuciosa en las descripciones y obsesivamente interesante.

Recomiendo especialmente los comentarios que JacoboDeza hace en su blog "La senda de los libros" sobre este título. Los divide en cinco partes que pueden leerse aquí: antes de... (el sábado que viene), parte 1ª (primeras páginas), parte 2ª (sábado por la mañana), parte 3ª (un médico y sólo un médico), parte 4ª (en la residencia), parte 5ª (el decorado al descubierto).

Mi próxima ambición y anhelo, leer Amsterdam en versión original y no morir en el intento.

Por cierto, yo también comence a leer la novela un sábado, y no estoy seguro de que fuera por casualidad.

martes, 15 de agosto de 2006

La comunicación no verbal

   

    Interesante libro escrito por la psicóloga Flora Davis en el que, a través de diversas conversaciones y entrevistas realizadas a especialistas de todo el mundo, nos dibuja el mapa de lo que se conoce hasta ahora sobre la comunicación no verbal, dividido en sucesivos capítulos que van desde el comportamiento que adoptamos durante el galanteo, pasando por el lenguaje de los ojos y acabando por el arte de conversar. Cabe destacar los capítulos que basa en las conversaciones con Paul Elkman, cinetista que sigue en activo después de 50 años de trabajo continuado.

    La primera aproximación a los estudios de la comunicación no verbal dan una sensación de horóscopo, es decir, todo lo que nos dicen cuadra en cualquier situación. Aunque con un poco de profundización se ve que la cinesis (ciencia que estudia el movimiento del cuerpo humano relacionándolo con la situación externa) es una ciencia seria y cada vez más precisa.

    Me ha llamado la atención el capítulo dedicado a la gesticulación y el movimiento de manos, y sobre todo, como se relaciona con el pasado de cada una de las culturas. En este aspecto, no somos más que producto de lo que vivieron nuestros antepasados.
Es más, en el libro se afirma que" la postura de un hombre nos habla de su pasado". El sufrimiento, las cargas, las vivencias de una persona quedan reflejadas en su estructura corporal.

    Muy interesante resulta el capítulo dedicado a los movimientos oculares. La forma de mirar de un individuo transmite, muchas veces, mayor información que las propias palabras. Pensemos, además, en los bebés. Ellos basan su aprendizaje en la comunicación no verbal y, sobre todo, en las expresiones de los ojos que los observan. Con una mirada podemos transmitir odio, cariño, duda, ira, intarés,... Para un bebé mirar a los ojos es ver todo lo que necesita para aprender.

    Otro apartado importante de la comunicación no verbal es el de los olores. Aunque vivimos en una sociedad superdesodorizada, donde el olor corporal, al menos en occidente, está mal visto (mejor dicho, olido), no deja de tener una importancia fundamental, a través del cual podemos trasmitir también emociones. Cada uno tenemos nuestro propio olor corporal y puede, incluso, distinguirse entre olor a hombre o a mujer. Es curioso el hecho de que los perros adiestrados, con un olfato altamente desarrollado, no puedan distinguir el olor corporal de los gemelos.

    El libro está lleno de éstas y otras anécdotas y realmente merece la pena, aunque he echado en falta gráficos o esquemas que ayudaran a comprender muchos pasajes en los que la explicación de la autora no queda suficientemente clara. ¿Será cierto eso de que una imagen vale más que mil palabras?

miércoles, 9 de agosto de 2006

Alcañiz 1938: El bombardeo olvidado.



Un nuevo libro sobre la Guerra Civil española, aunque en este caso con un interés más local que general, ya que en él se trata uno de los tantos horrores que hubieron de sufrir los habitantes de pueblos repartidos por toda la geogrefía española. Se trata con detalle en este caso el bombardeo que sufrió la ciudad de Alcañiz el 3 de marzo de 1938 a manos de aviones italianos (los famosos Savoia-Marchetti S.M.79) al servicio de las tropas de Franco.

Su autor, José María Maldonado, compañero y aún así, amigo, lo concibió como un libro academicista y como parte de sus estudios sobre la Guerra Civil en el Bajo Aragón, pero desde luego le quedó un libro redondo que puede leerse como una novela y donde los numerosos datos y nombres que aparecen como corresponde a un estudio serio, no abruman ni interrumpen el relato en ningún momento. Es ameno incluso para el que nada tenga que ver con esta zona de Teruel, pues no hace más que ilustrar un caso de los muchos que se repitieron por toda la geografía española y resulta curioso comprobar la similitud del sufrimiento de tantos inocentes de aquí y de allí.

El libro viene asimismo acompañado de una colección fotográfica que el autor ha ido reuniendo a lo largo de los años de su dilatada carrera. También merece la pena consultar la bibliografía que acompaña al volumen.

Sobre el bombardeo de Alcañiz llama la atención, en especial, el mutismo en que los que lo padecieron y sobrevivieron, entraron en los años posteriores y que incluso aún dura en nuestro días. Es muy difícil obtener información acerca del bombardeo, pues la gente no quiere hablar de lo ocurrido. ¿Para olvidar todo el sufrimiento generado?¿Por haber tenido que callar durante años para evitar represalias? En cualquier caso, esto da una idea de la dificultad del trabajo de investigación llevado a cabo por José María.

Como puede leerse en las cubiertas del libro:

" Conocer la sucedido, saber y reconocer nuestra propia historia, tiene que impedirnos repetirla. Los relatos de los alcañizanos que sobrevivieron al bombardeo de aquella tarde lejana son estremecedores; así pues,

¿Cómo podeis pensar
que no quiera saber
quién encendió la hoguera
en la que pude haber muerto
asesinado?

(Miguel Labordeta)"

domingo, 30 de julio de 2006

Desaparecidos de la guerra de España (1936-?)

   
"La primera baja que se produce en la guerra es la verdad"

    Último libro que he leído sobre la Guerra Civil española donde una vez más, y en este caso de manera constante por ser el objetivo del libro, se ponen de manifiesto el horror y la penuria por la que tuvieron que pasar tantos y tantos españoles de dos generaciones atrás. A través de sus páginas uno puede casi sentir el miedo de no estar seguro ni en la casa propia. Y por el único motivo de tener unas ideas, en muchos casos ni siquiera definidas.

    Rafael Torres Mula realiza un exhaustivo repaso, avalado por un serio trabajo de investigación, por el gran drama que supuso para miles de familias perder a sus seres queridos sin saber su paradero ni su destino.

    El libro se encuentra dividido en 5 capítulos, en los que se trata la desaparición de niños, sobre todo aquellos que fueron llevados al extranjero, los desaparecidos producidos por los fascistas durante la guerra, los desaparecidos en la zona republicana, los desaparecidos por causa directa de la guerra y finalmente, el último capítulo, dedicado a los desaparecidos por la represión franquista tras la victoria. Todos estos capítulos son ilustrados a través de casos reales. Muchos pueden encontrarse en el sitio web dedicado a la recuperación de la memoria histórica.

    Me ha parecido especialmente impactante el capítulo dedicado a los topos de la posguerra. Gente que pasó 20, 25 e incluso más años escondidos detrás de tapias, en sótanos, dobles tabiques, en zulos, con el único contacto con el exterior que la esposa o madre que le pasaba la comida a través de un agujero. Y sintiendo un miedo atroz a ser descuiertos y fusilados de inmediato. Esa fue su juventud y así pasaron los mejores años de su vida. ¿Qué compensación puede resarcir estas vivencias?

    No puedo dejar de hacer alguna crítica al libro, una destructiva y la otra constructiva. La primera es el lenguaje un tanto engolado que utiliza el autor y que bajo mi modesta opinión en muchos casos resulta mucho más forzado que natural. Siendo un libro de divulgación que interesa que llegue al mayor número posible de gente, creo que no es necesario hacer florituras de ese tipo.
    Segunda crítica, que en realidad se trata de un error. El autor en el último capítulo habla de Josefina Sanjuán Ferrer, niña desaparecida durante la guerra y natural del pueblo oscenes Albacete de Linca. No existe tal pueblo, en realidad se trata de Albalate de Cinca, pueblo cercano a la capital de los Monegros, Sariñena.

    En cualquier caso mi admiración al autor por su trabajo en unos días donde la Ley para la recuperación de la memoria histórica parece ver la luz, aunque como suele ocurrir en política no contente a nadie.

    Hoy he visto a dos niños jugando al fútbol con una lata. Hacía mucho que no veía algo así. Todos los niños de hoy tienen balón de reglamento, playstation,... Me ha resultado entrañable y nostálgico a la vez. Ha sido como retrotaerme 60 años e imaginarme que esa era una calle cualquiera, de una ciudad cualquiera y posiblemente de un pais cualquiera en el que acabe de concluir una guerra.

miércoles, 12 de julio de 2006

Muerte de un nacional

   


    Rebecca Pawel, una joven neoyorquina licenciada en Filología Hispánica, profesora de secundaria y tremendamente interesada en todo lo que a la cultura y la historia española se refiere, consiguió con "Muerte de una nacional" el premio Edgar Alan Poe en 2004. Además, la prestigiosa publicación Publishers Weekly la seleccionó como la mejor novela de misterio de 2003.

    Aunque novelada, esta historia puede corresponderse perfectamente con las miles de historias vividas en cualquier pueblo o ciudad durante o al finalizar la Guerra Civil española. En este caso Rebecca cuenta la historia de venganza del oficial de la guardia civil Carlos Tejada, uno de cuyos amigos íntimos, y también guardia civil, ha sido asesinado presuntamente por una mujer que se encuentra al lado del cadáver. Un cuaderno que aparece al lado del cuerpo, una niña dueña del cuaderno y su maestra, completan el cuadro que todo lo enreda, y en el que se pone de manifiesto que la creencia firme en unas ideas sin más puede llevar a situaciones contradictorias que hagan tambalearse esas mismas ideas.

    Con este libro Rebecca inicia una serie de títulos ambientados en la postguerra española y que tienen como protagonista principal al oficial de la guardia civil Carlos Tejada. Actualmente mantiene una bitácora en la que comenta estos libros, que hace cada día, en que se encuentra trabajando y todas las novedades en torno a su mundo editorial. Los otros títulos de la serie son "Law of return", "The watcher in the Pine" y "The summer snow" (aún no traducidos al castellano).

    Me ha gustado, sobre todo, la imagen que de la Guerra Civil puedan tener personas no vinculadas sentimentalmente con ningún bando. También nos hace reflexionar sobre los convencimientos que muchas veces tenemos, y que nunca nos hemos parado a cuestionar. Puede que el sano ejercicio de empatía nos evite enfrentamientos absurdos. Libro recomendable, aunque, eso si, sin olvidar que es una novela sin pretensiones históricas.

    Una cosa más, he elegido la portada de la versión inglesa del libro para encabezar este comentario porque me parece de lo más acertada para concentrar en una imagen todo lo que el libro contiene su interior. También diré que la portada de la versión castellana es de lo más desafortunada, aunque para gustos, los colores.

viernes, 30 de junio de 2006

Espacio e Identidad

    Lo reconozco sin ningún tipo de rubor: "Este post sólo tiene un objetivo, dar envidia". Me explico; "Espacio e Identidad" es un maravilloso proyecto del polifacético artista (dicho con toda mi admiración) Javier Alamán. En él reúne una serie de fotografias de personas cercanas que cuentan su historia a través del objetivo de la cámara. Doble mérito, por un lado el del modelo que intenta expresar lo que encierra en su interior; por otro lado el de Javier, que consigue que sus modelos expresen precisamente eso.

    No es un trabajo improvisado, sino fruto de muchas sesiones, de muchos escenarios, de unos cuantos años y, sobre todo y lo más importante, de muchas charlas, de muchos buenos momentos. Y aquí está el primer motivo de envidia. Este libro se disfruta enormemente viéndolo, admirándolo, pero es fácil imaginar lo mucho que el autor debe haber disfrutado haciéndolo, cuidando cada detalle, revelando cada negativo, eligiendo cada foto... Sólo hablando con él y observando como explica la historia íntima de cada foto, uno puede siquiera vislumbrar lo que significa este libro para su autor.

    Por otra parte está la técnica fotográfica. Puede aplicarse al fotógrafo lo que a tantas habilidades humanas, "el fotógrafo nace, no se hace". Pues eso, que se pueden dar muchas clases de fotografía, convertirse en un teórico de la iluminación, los objetivos y la óptica, pero para hacer una buena foto hay que tener algo más. Segundo motivo de envidia, no es fotógrafo quien quiere, sino quien puede. No basta dominar la óptica, la obturación, la velocidad de disparo, etc, hay que tener la sensibilidad suficiente para canalizar todas las sensaciones del otro lado del objetivo.

    Y un motivo de envidia más, la imposibilidad de conseguir este libro en librerías y grandes almacenes. Su autor encargó una encuadernación artesanal formada por pocos ejemplares, en la que cuidó hasta el último detalle, lo que posiblemente los ha convertido en joyas.

    Si algo puedo decir al respecto es: ¡¡YO SI QUE TUVE LA SUERTE DE VER UNO!!. Gracias Javier.

miércoles, 21 de junio de 2006

Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie



¿Quién puede haber elegido un título así "Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie"? Pues no podía ser otro que Arturo Pérez-Reverte. Y, por supuesto, tampoco podía ser otro que Eslava Galán para aceptarlo tan de buen grado y convertirse en un éxito de ventas. No nos engañemos, la literatura es puro marketing, aunque eso si, sobre la base de un buen texto. Pero muchos buenos textos se mueren de pena en las estanterías de las bibliotecas o las librerías sin que ningún lector en potencia les haga el menor caso. También podría discutirse por qué tan malos textos se convierten en best-sellers (¿se puede esto traducir por: bazofia vendible?...).

Pero volvamos al libro. Qué puede decirse de él; No es otro libro más sobre la Guerra Civil. Tampoco toma un partido apasionado por ninguno de los bandos, aunque Eslava Galán, como sufridor de la implacable dictadura franquista, no puede resistirse en tratar a Franco con el desprecio con el que en la clandestinidad era tratado (Paca la culona, el dictador más torpe, el estratega miope,...). También me llama la atención como mientras en la España republicana la gente moría de hambre, e incluso ni muchos políticos estaban gordos, en el bando nacional las prominentes barrigas de los dirigentes crecían día tras día. Sólo hay que ver a Franco desde su época en Marruecos hasta el final de la guerra, donde los kilos se sumaban a su barriga igual que sus victorias.

El libro está lleno de anécdotas curiosas e interesantes, de sufrimientos, penas y alegrías de la gente corriente, junto con las decisiones y pensamientos de los grandes estrategas de la guerra y sus relaciones con los países extranjeros.
Es curioso, por ejemplo, comprobar como, mientras el general Vicente Rojo diseñaba milimétricamente sus intervenciones militares con el indisciplinado ejército republicano, Franco se limitaba simplemente a un choque de carneros, frente contra frente y que gane el más fuerte (que por medios, arrojo y disciplina solía ser él, claro).
También resulta aleccionador comprobar como la desunión en el ejército republicano duró hasta el final. Nadie luchaba siguiendo la consigna de todos a una, cada cual hacía su guerra por sus propios intereses.

El libro está editado por Planeta y Círculo de Lectores. En la edición de Planeta, la portada no ha podido ser más precisa para contar con una imagen lo que ocurre en el libro. Se trata del cuadro de Goya en el que dos labriegos pelean a muerte con garrotes y hundidos en el fango hasta las rodillas. ¡Que clarividente!.

martes, 6 de junio de 2006

La voz dormida

   

    Pretendo iniciar con este comentario una serie dedicada a libros de la Guerra Civil española que he leído últimamente. Este es un tema que me interesa mucho, al menos periódicamente, y no sé muy bien si es por ser la historia reciente de nuestros abuelos, con lo que es una forma de estar cerca de ellos, o tal vez sea por intentar aprender de errores pasados y ser consciente de lo que ocurre ahora en muchos países del mundo. No puedo compreneder como, si nos llevamos las manos a la cabeza por las atrocidades que sufrieron y practicaron parientes nuestros no  tan lejanos en el tiempo, permanecemos impasibles ante lo que ocurre  hoy  ante  nuestros ojos en todos los telediarios. Ni son menos atrocidades, ni están tan lejanas como pensamos...

    El primer libro que sobre el tema leí fue "La voz dormida". Sólo pronunciar La voz dormida de Dulce Chacón produce una tranquilidad de espíritu que hacer intuir un libro que merece la pena. No me suelo dejar guiar por este tipo de cosas a la hora de elegir un libro, pero reconozco que este si me cautivó. Tanto se ha dicho y tanto se ha escrito, que es difícil ser original con un tema así, pero creo que Dulce Chacón sorprendió a todos por su visión de la guerra, por su estilo pausado y sereno y, sobre todo, por ofrecernos una visión completamente nueva, desde una perspectiva más humana, más cercana a los que sufrieron y sobre todo a las que de verdad sufrieron.

    El libro trata de historias diversas con el eje común de las miserias físicas y psicológicas sufridas por los derrotados en la Guerra Civil española. Un grupo de mujeres encarceladas en la prisión de Ventas, dos guerrilleros republicanos en el monte, Pepita, costurera, enamorada del Chaqueta Negra y con su hermana Hortensia (Tensi, embarazada) encarcelada y condenada a muerte, doña Celia, don Fernando y su esposa, Benjamín, don Gerardo,...personajes víctimas de la historia y de su historia. Los relatos son reales. Son fruto de muchos años de preguntar y hablar con la gente e investigar en archivos y en libros. Y eso se nota, el resultado es un libro serio y a la vez entrañable. No me cansaré de recomendarlo.

miércoles, 17 de mayo de 2006

El Código Da Vinci



Me siento casi obligado a publicar hoy este post sobre el fenómeno editorial por excelencia de los últimos años, "El código da Vinci" de Dan Brown. Hoy se presenta en sociedad la esperada película sobre el libro. Yo personalmente no espero nada de ella por varias razones:

1.- El libro lo devoré en 5 días como un poseso, no podía dejar de leer. Pero una vez que lo acabé me quedé con una sensación de vacío que sólo producen los libros malos. Sí, te cuentan una historia más o menos interesante (para mí se estropea conforme el libro avanza) pero vacía de contenido. Y eso para no mencionar la calidad literaria (he leído algún capítulo en inglés y no es culpa del traductor al español).

2.- Casi nunca una película supera, ni tan siquiera iguala, al libro predecesor (ejemplos, "el señor de los anillos", "lo mejor que le puede pasar a un cruasant", "la tabla de Flandes" y esperemos a ver que pasa con el Capitán Alatriste, yo lo espero con impaciencia,...)

3.- La publicidad previa de una película, los montajes grotescos en que se embarcan sus protagonistas, para mi nunca son de fiar. Es más, pienso que esto responde al único hecho de intentar vender a lo bestia un producto mediocre que ha costado una pasta gansa y que hay que amortizar.

Para ser sinceros, creo que esta película la veré cuando la consiga de algún amigo que me la deje ver en mi reproductor de DVD (merece la pena tener amigos caprichosos que no les importe gastar dinero en estas cosas...).

Pero volvamos al libro, que es lo que interesa, al menos, un poco más. ¿Por qué ha gustado tanto, se ha vendido tanto, se ha leído tanto, si no es tan bueno? Se habla de religión y creo que eso, nos guste o no, vende. La historia se teje a través de una trama de intriga eclesiástica e histórica con el objetivo de encontrar el Santo Grial o Sangreal (que perece ser la tumba de María Magdalena, esposa de Jesús con el que tuvo descendencia, los merovingios, así como diversos textos sobre la verdadera historia de la vida de Cristo) custodiado por el Priorato de Sión; en toda esta historia se ven involucrados un historiador americano Robert Langdon y la nieta del Gran Maestre del Priorato, Sophie Neveu. Tb está involucrado el Opus Dei, organización que no sale muy bien parada, a través del obispo Manuel Aringarosa y su fiel compañero Silas.

El uso de la historia alterada suele dar muy buen resultado en las novelas, sobre todo si nos cuentan lo que queremos oír. Y hay más: en la novela resulta fundamental el papel que juega un número muy famoso en Matemáticas, el número Phi (fi) o más conocido como número de oro o número aúreo. Pues bien, el protagonista de nuestra novela lo define como 1'618 (habla de su número preferido), cuando en realidad resulta de resolver la ecuación x^2=x+1. Esto da un número irracional (decimal que no tiene fin, es infinito) 1'6180339.... Para ser el número preferido del señor Langdom, parece que no lo conoce muy bien.

En definitiva, libro para pasar el rato, sin mucho pensar y poco donde rascar. Ideal para vacaciones despreocupadas.

¡Feliz Estreno!