sábado, 17 de marzo de 2007

Un año de Opinared y Cinco Semanas en Globo



Un año de opinared y seguimos en la brecha. Así pues, para celebrar este primer año de vida, de ilusión y sobre todo de lecturas, este comentario quiero dedicarlo al primer libro que leí en mi vida, germen de los cientos de libros que vinieron después y que espero sigan viniendo. Siempre, desde que tengo uso de razón, había sido un devorador impenitente de cómics de todo tipo, Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, los de suprehéroes de Marvel (los 4 fantásticos, Spiderman, Daredevil, Ironman, Capitán América, La Masa, ), que por otro lado menguaban mi exigua economía más de lo debido, pero estaban tan bien hechos, e incluso un cómic de publicación semanal que no he vuelto a ver y que me precio de tener hasta el número 25 (justo para completar un esqueleto de dinosaurio de cartón que entregaban semana a semana) y se llamaba Fuera Borda. El caso es que llegué a primero de BUP y mis lecturas se reducían a todo lo anteriormente mencionado, a pesar de que mi maestra del colegio siempre insistía en que debía leer libros de verdad.

Y fue al comienzo de mis andanzas adolescentes por el instituto que cayó en mis manos un libro que andaba por mi casa hacía tiempo (gracias desde aquí a mis padres que siempre leyeron y tuvieron libros en casa) "Cinco semanas en globo", de Julio Verne. No recuerdo si fue el dibujo de la portada (era, o es, una edición muy cuidada) o el autor lo que llamó mi atención, pero resulta que comencé a leerlo. Y, aunque suene a tópico, ya no pude parar de leer. ¿Cómo era posible que me hubiera estando perdiendo libros como aquellos durante todos esos años?

Desde entonces he intentado no perder más el tiempo y leer todo lo que cae en mis manos (con la edad me voy haciendo más selectivo, eso si es cierto). Y es todo este bagaje el que me hizo decidirme a publicar este blog, más para mi y para mis 4 lectores que para el resto del mundo, pero bueno, mis opiniones sobre libros aquí están y estarán, espero, por mucho tiempo.

En cuanto a "Cuatro semanas en globo", decir que se trata de un libro de aventuras extraordinario. Un libro que hay que leer con la mente aún virgen para perderse por los maravillosos países que nos describe y adentrarse en la jungla con los miles de peligros que nos puedan acechar. Nada voy a descubrir ahora del genial Julio Verne, pero si recomendar encarecidamente leer esta novela, apta para públicos desde los 5 hasta los 110 años. Una gozada.


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lunes, 5 de marzo de 2007

1001 libros que hay que leer antes de morir

No suelo (de hecho esta es la primera vez que lo hago en este blog) comentar ningún libro que no haya leído antes, pero en esta ocasión me veo obligado a hacer una excepción. Y es que este libro "1001 libros que hay que leer antes de morir", lo quiero comentar, pero por supuesto, no lo voy a leer. Y no me sirve de excusa el hecho que tan magníficamente pone de manifiesto un anuncio publicitario sobre lo que nos gustan a las personas las listas, aunque sospecho que son los coches que están más arriba de la lista de presuntuosidad lo que nos vuelve locos.

No mentiré, a mi también me gustan las listas, pero en lo tocante a libros soy yo el que hago mi propia lista, basándome en otras listas, en opiniones, en consejos, en mi propia experiencia. Pero eso de que varios señores decidan por mi lo que tengo que leer o no leer sin conocerme de nada, no me inspira la más mínima confianza. No quiero con esto dudar de la capacidad y el conocimiento que Peter Boxall, para la edición internacional y José Carlos Mainer, para la selección hispanoamericana, puedan atesorar, pero esto me suena a profesora de Literatura obligándonos a leer una serie de libros que en ese momento no nos apetecen.

Yo entiendo la literatura como placentero, voluntario, nadie debe decirnos que leer, como nadie nos dice cuando debemos ir al cine y que película debemos ver. Nos podemos equivocar, pero seremos nosotros solos, y si acertamos el placer de haber elegido algo sublime se acentúa mucho más.

Háganme caso, pregunten sobre libros, lean críticas autorizadas y desautorizadas, hablen de literatura con sus amigos, también con sus enemigos y después de estar convenientemente informados, decidan si quieren leer un libro o no, pero que nadie ajeno se lo imponga.


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lunes, 5 de febrero de 2007

Neguijón



Comencé este libro con la esperanza de quitarme el mal sabor de boca que me había dejado el anterior libro del autor "Ajuar funerario". Nada más lejos de la intención de Fernando Iwasaki. En este "Neguijón" uno puede encontrar muchas cosas, la mayoría desagradables, pero desde luego, nunca encontrará buen sabor de boca. El neguijón encarna y resume la podredumbre de los dientes y muelas. Es el gusano que vive oculto detrás de caries, flemones, puses y demás asquerosidades que debían apreciarse en la boca de nuestros antepasados medievales.

Piensen por un momento, nada de cepillos dentales, nada de pasta dentrífica, ni mucho menos revisiones periódicas o limpiezas bucales. A eso añadan una dieta formada a saber de que porquerías, grasas y poca verdura, y tendrán un hogar perfecto para el escurridizo neguijón. Pues bien, la obra que ahora comento se adentra en la búsqueda incansable del dichoso gusanito, pero sin privarnos en nigún momento de los detalles más escabroso de tan siniestra búsqueda. Y no sólo hay pasajes apoteósicos sobre como descarnar una boca a lo vivo, también se practica alguna amputación y alguna otra tropelía de barbero. Todo esto aderezado con un lenguaje de la época sublime, que convierte a Fernando Iwasaki en un auténtico erudito del barroco y un veradero malabarista de las palabras.

Quiero, eso si, destacar la ilusión que me ha hecho el encontrarme en sus páginas con paisajes y personajes muy familiares y conocidos para mi. Se habla de Benito Arias Montano, ilustre pensador natural de Fregenal de la Sierra, localidad que también aparece mencionada en el libro, así como Aracena y su maravillosa Gruta de la Maravillas (hogar de Polidoro). Se nota que el autor, residente en Sevilla, ha aprovechado para hacer una escapada por la sierra de Aracena y el sur de Extremadura e imagino que disfrutar de su inigualable Jamón Ibérico. Pues eso, ¡a su salud y a la de sus dientes!.


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viernes, 19 de enero de 2007

Ajuar funerario





Con este libro Fernando Iwasaki presenta una colección de minicuentos de terror, como homenaje a un estilo literario cada vez más en boga. No hay más que ver el enorme éxito del concurso de microrrelatos organizado por la revista Que Leer y patrocinado por E-Twinnings.



A modo de ejemplo y sin permiso del autor, reproduzco el primer minicuento del libro, que ya resulta basatante impactante:



DÍAS DE DIFUNTOS



Cuando llegué al tanatorio, encontré a mi madre

enlutada en las escaleras.

- Pero mamá, tú estás muerta.

- Tú también, mi niño.

Y nos abrazamos desconsolados.



Lo que ocurre con este tipo de libros es que puede resultar monótono si se lee de un tirón, por lo que es aconsejable leerlo de vez en cuando. Eso si, hay algunos microrrelatos apoteósicos, pero otros muchos me han parecido mediocres e incluso malos. En general el libro no me ha dejado buen sabor de boca. Y puede ser que el problema lo tenga yo, y que no sepa leer y saborear correctamente un libro de microrrelatos.



Destacaría especialmente los microrrelatos titulados "Los yernos", "Papillas" y los tres referidos a la autoestopista. Y sobre todo, recomiendo leerlos con el ambiente adecuado; nada de a plena luz del día y acompañado, sino en la soledad de un lecho vacío y a medianoche. Y si no tiene insomnio, la lectura de algunos relatos se la producirá.



En resumen, un libro curioso, del que se disfruta intermitentemente, y como dice la contarportada, nada recomendable si se tienen hijos, insomnios o hipotecas (aunque esta última restricción puede ser la causa de que el libro no haya sido un best-sellers).







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domingo, 31 de diciembre de 2006

Panfleto antipedagógico





Las citas que preceden a este comentario, y sacadas del libro comentado, pretenden ser una introducción y una reflexión previa al importante problema de la educación en nuestro país y del que considero que no toda la sociedad es consciente. Desde que el sistema educativo se ha convertido en moneda de cambio político, lo que el partido de turno en el poder estropea, el siguiente partido en gorbenar aún lo enfanga más. Esa dinámica es preciso cambiarla YA, aunque mientras sean los políticos los que se afanen en buscar la solución sin consultar a los veraderos profesionales e implicados en la educación de base (no a los "teóricos" de la educación que no han pisado un aula de Secundaria en su vida) soy bastante escéptico en los resultados.



Es por eso, que libros así suponen un despertar para las conciencias adormecidas, nos hacen reflexionar y replantearnos muchas cosas que aceptamos sin estudiarlas convenientemente y sin calibrar sus pros y sus contras, lo que los hace tremendamente recomendable.



Hacía mucho tiempo que no leía un libro que me atañera profesionalmente y que hablando de la famosa ley de educación LOGSE y de todas sus seguidoras, pudiera suscribir, prácticamente, punto por punto. Y es que Ricardo Moreno Castillo consigue expresar de manera clara y contudente todo lo que miles de docentes pensamos y comentamos en corrillos de compañeros, pero que nadie dice en voz alta y audible.



El libro se divide en varios capítulos en los que va desmontando, razonadamente y con ejemplos y comparaciones de lo más didáctico (ahí se le nota la deformación profesional, escribe de manera clara y amena) todos los mitos y falacias de las que nos han ido hablando pedagogos y educadores. La motivación de los alumnos, la evaluación continua, la formación permanente del profesorado, ...



Y no podemos olvidar que todo esto viene precedido de un prólogo de Fernando Savater, para mi ejemplo de claridad de ideas y erudicción bien entendida. Muy recomendable, por tanto, para todo el que esté sensibilizado de alguna manera con el sistema educativo español, cuna y fundamento de todo lo que somos.



Finalmente recomendar a todo el que esté interesado en el Sistema educativo Español o en el libro, el blog del autor, en el que se debate constantemente sobre los problemas de la educación: Panfleto Antipedagógico

lunes, 11 de diciembre de 2006

Varias citas

Invito a la reflexión con estas joyas:

El maestro que enseña jugando acaba jugando a enseñar. El alumno que aprende jugando acaba jugando a aprender.

Miguel de Unamuno
No hay nada que entontezca tanto como estos sistemas pedagógicos modernos, con estudios que parecen juegos, aborregadores, sin conflictos.
Luis Goytisolo
El divorcio entre la vida y la cultura es lamentable, pero no puede evitarse por completo durante los años escolares.
Bertrand Russell
El espíritu se deja atarer, por pereza y por costumbre, a lo que es fácil y agradable. Este hábito pone límites a nuestro conocimiento, y nadie se toma el trabajo de llevar su espíritu todo lo lejos que podría ir.
F. de la Rochefoucault

lunes, 4 de diciembre de 2006

Una cita

De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones del cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de la vista;el teléfono es extensión de la voz;luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación.

J. L. Borges

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Tristán e Iseo

Preciosa historia de amor ambientada en la temprana Edad Media y que rezuma por cada palabra escrita el sabor de las leyendas contadas por trovadores en grandes salones con olor a madera quemada.



Tristán, joven noble de valor sobrado, se enamora por encantamiento de la bella Iseo, esposa de su tío el rey Marcos, y ella de él. A partir de este momento todo serán aventuras y vicisitudes desgraciadas que separarán a los dos amantes, eso si, intercaladas por breves períodos de tiempo en los que disfrutan de su loco amor. El ingenio de los amantes forma parte fundamental de la trama, aunque en ciertas ocasiones resulte un tanto infantil. Es curioso observar los distintos ritmos que se van desarrollando a lo largo de la historia, en función de si lo que se va a contar es muy interesante o simplemente sirve de transición para una nueva aventura de nuestros protagonistas. La historia, como corresponde a una historia de amor verdadero que se precie, no acaba nada bien...

/> Esta novela se encuadra dentro de las llamadas novelas artúricas, y en ella aprece efectivamente el rey Arturo como garante y defensor de la honorabilidad de la reina Iseo, acusada por los nobles de su rey de adulterio. Esta versión ha sido escrita por Alicia Yllera basándose sobre todo en los fragmentos de los poemas franceses de Thomas y Béroul del siglo XII y en las versiones de Eilhart y de Gottfried. Existen numerosas versiones medievales sobre la historia de Tristán e Iseo, pero desgraciadamente ninguna ha llegado completa hasta nuestros días, así que la autora, garn estudiosa de la obra, selecciona y compone la historia tal y como ella opina que debió ser más difundida. El resultado es una obra entretenida, curiosa y muy recomendable, así como imprescindible para todo amante de las novelas de caballerías.





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jueves, 16 de noviembre de 2006

Manifiesto del mal blogger

¡Bloggers del mundo, únanse a este manifesto!

¿Están hartos de que les recuerden lo mal que llevamos nuestro blog?¿Están hartos de los viejos consejos de siempre? (escribe regularmente, ten una temática definida, haz entradas concisas, etc…).
Porque teniendo en cuenta que:

I. Nunca vamos a conseguir miles y miles de visitas ni, muchísimo menos, ganar dinero con nuestro blog, ni conseguir el Pulitzer…
II. No creemos que la calidad de un blog venga marcada por su número de visitas ni por la cantidad de páginas que lo enlacen.
III. Sabemos y aceptamos que el 80% de nuestras visitas procederán de nuestros colegas, y estamos felices con ello. (O como mínimo, nos conformamos)

Y, sobretodo:

IV. No escribimos para satisfacer al lector, sino para satisfacer nuestras ansias de escribir y comunicar. Si sólo a diez personas les gusta nuestro blog, estaremos tan felices como si les gusta a mil.

Manifestamos que:

V. El miedo a que un post no guste provoca una retorcida forma de autocensura. Una autocensura que coarta nuestra libertad artística y comunicativa. Nosotros no somos medios de comunicación forzados a vigilar nuestra popularidad. Tenemos el privilegio de no tener miedo al mercado ni a las críticas… ni al olvido. ¡No lo tengamos!
VI. Es posible que seamos felices si uno de nuestros post se hace popular y se difunde por la blogosfera. Pero nos comprometemos a no buscarlo, ni escribiendo lo que consideráremos más popular, ni de ninguna otra forma.
VII. Somos personas complejas, no maquinas especializadas. Por ello, escribiremos aquello que nos parezca interesante compartir, sin importar su temática ni su idoneidad.

Y, en resumidas cuentas:

VIII. Este es mi blog.
IX. Yo me pago y me doy el vuelto.
X. Si a alguien no le gusta, que no lo lea.

¡Si eres un blogger auténtico haz de este manifiesto algo tuyo!

a. Si no te gusta parte del texto o te apetece añadir algo, cámbialo sin complejos.
b. No cites de donde has sacado este manifiesto.
c. No digas quien ha escrito este manifiesto.
d. Ni se te ocurra poner un link a este post que estás leyendo, a no ser que sea para criticarlo o para anunciarlo sin hacerlo tuyo.
e. Es posible que estés leyendo este manifiesto en un blog y no sepas si lo ha escrito el dueño o no del blog. ¿Acaso importa?

Porque todo blogger tiene derecho a ser mal blogger, y estar orgulloso de ello.

domingo, 5 de noviembre de 2006

Memoria de mis putas tristes



    Resulta curioso y extraño a la vez, pero siempre que he leído algo de Gabriel García Márquez ha sido por casualidad. Nunca busqué el libro en cuestión, ni lo compré, sino que llegó a mi a través de alguna persona o simplemente lo ví en alguna biblioteca pública y no pude resistir la tentación de llevármelo.

    Así fue en este caso. Llegó casa a través de una amiga de mi mujer. Verlo encima de la mesa del comedor fue como una llamada en la soledad de una calle de madrugada, como un oasis en el desierto de la mesa desnuda. En fin, que lo cogí y lo empecé de inmediato, prometiéndole a mi esposa acabarlo lo antes posible para que ella también lo leyera.

    La primera impresión que me causó el libro fue la de que me iba a gustar, pero que no gustaría a una mujer. Algo parecido a lo que pasó con la película Los puentes de Madison, en la que el plantel femenino salía llorando a moco tendido, mientras los chicos nos preguntábamos qué era lo que realmente las hacía llorar. Ellas se deshacían en elogios hacia la película, mientras nosostros no pasábamos de clasificarla como regularcilla. Parte de mis sospechas se confirmaron, al menos en lo tocante a que a mi el libro me ha encantado. Es realmente enternecedor comprobar como un hombre de 90 años puede enamorarse de una jovencita con la que ni siquiera habla, a la que ni siquiera ha visto despierta. Pero es fascinante como ese amor cambia por completo su vida, sus columnas en el periódico, su forma de ver la vida, es decir, la poca vida que le queda después de los 90 años. Como es capaz de comenter las más grandes tonterías de adolescente enamorado.

    Otro aspecto que me hizo seguir el libro con atención fue el morboso anhelo de encontrar vínculos autobiagráficos con el nobelado autor. Me pregunto hasta dónde habrá sido capaz de llegar en su vida real por amor. Debe ser inherente al ser humano, pero ese regusto en indagar en vidas ajenas no lo podemos evitar. Cuántas veces se pregunta a un autor por los rasgos autobiográficos de su novela.

    El libro no está exento de ese toque mágico y subrrealista de la literatura hispanoamericana. Amar hasta la locura a una persona con la que se yace en silencio durante años y sólo una vez a la semana es algo digno de la imaginación de un genio, y sobre todo hacerlo creíble para el lector y llegarlo a emocionar.

    La portada que he puesto es la de la edición griega, que me gustó desde que la vi, creo que refleja lo más llamativo del libro, aunque quita parte de la posibilidad de imaginarnos como será Delgadina.