Idioma original: Italiano
Título original: Il formaggio e i vermi
Autor: Carlo Ginzburg
Editorial: Península
Traducción: Francisco Martín Arribas
Año de publicación: 1976
Nº de páginas: 304
Valoración: Pasable
Carlo Ginzburg es un historiador italiano de reconocido prestigio que tiene el enorme valor de haber fijado su atención profesional en las historias de las personas humildes durante la Edad Media. Personas normales y corrientes que han llevado siempre el peso de guerras, trabajos, sacrificios, fiestas, cultura popular,... Lo que ocurre es que los documentos y escritos en los que se basa la historia oficial suelen hacer referencia a los poderosos, que son los que firman tratados, leyes y contratos. Es de los poderosos de los que se tiene suficiente información para construir la historia. Sin embargo, Carlo ha investigado durante años y ha extraído algunos documentos que incumben a las gentes del pueblo y a través de ellos ha escrito otra historia, la de las gentes sencillas.
Este es el caso del libro El queso y los gusanos, donde se nos cuenta la historia de un humilde molinero llamado Domenico Scandella y apodado Menocchio, oriundo de la localidad italiana de Friuli del cual se conservan los documentos correspondientes a dos procesos a los que fue sometido por la inquisición debido a sus manifestaciones en contra del dogma imperante de la iglesia en pleno siglo XVI. A base de lecturas de diversos libros nada fáciles de conseguir en la época, Menochio se crea su propio universo y su propia idea de dios y de la religión. Nada más hubiera ocurrido si Menochio no hubiera compartido su peculiar visión del mundo con los parroquianos de su comunidad, llegando incluso a discutir con el sacerdote de su pueblo.
Este afán por compartir su visión del mundo, contraria a los dictados de la iglesia en muchas ocasiones, lo llevó a ser denunciado ante la inquisición que lo juzgó en dos ocasiones. Estos juicios permiten al autor reconstruir la historia vital de Menochio, sus pensamientos, sus condenas y gran parte de su vida.
A priori y visto así, el libro pudiera parecer sumamente interesante, pero el autor se para en exceso en cada una de las actas que se conservan de los procesos a los que fue sometido Menochio. Esto está muy bien para un texto académico, pero no tanto para un texto divulgativo que fue lo primero que yo pensé que era al caer en mis manos. No hay continuidad en la historia, se divaga en la interpretación de cada documento encontrado, apenas hay detalles reales de la vida cotidiana del protagonista (cosa lógica por ser textos legales de los que se extrae la información).
En definitiva es un texto más propio de expertos medievalistas o personas muy interesadas en la Edad Media con amplio bagaje en el conocimiento del periodo que se describe que una obra para el gran público.


