Siempre he sido seguidor de Pérez-Reverte, he leído casi todo lo que ha publicado (queda constancia de ello en este mismo blog: La batalla de Trafalgar), me apasiona su estilo descarado, directo, políticamente incorrecto y siempre certero y preciso (y, por supuesto, excelentemente documentado). Me faltan por leer sus dos últimas obras, pero desde aquí te digo: Arturo, las compraré, las leeré y las comentaré en opinaRed. Sin duda eres el más, el mejor.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
El peligro de los imbéciles
Siempre he sido seguidor de Pérez-Reverte, he leído casi todo lo que ha publicado (queda constancia de ello en este mismo blog: La batalla de Trafalgar), me apasiona su estilo descarado, directo, políticamente incorrecto y siempre certero y preciso (y, por supuesto, excelentemente documentado). Me faltan por leer sus dos últimas obras, pero desde aquí te digo: Arturo, las compraré, las leeré y las comentaré en opinaRed. Sin duda eres el más, el mejor.
domingo, 16 de diciembre de 2007
¿Eres valiente...?
La mayoría de los grandes filósofos que sen han interesado por el tema -desde Platón o Séneca, hasta Nietzsche o, más modernamente, Jankélévitch- consideran que es valiente "el que más vale, el que es fuerte", etimológicamente hablando, no es el inmune al miedo, sino quien, teniéndolo, sabe vencerlo. Los actos de valentía requieren el concurso de virtudes como la fuerza de voluntad, la perseverancia, la convicción, la diligencia o el sentido del deber, entre otras. De otro modo, muchos criminales serían tan valientes como los grandes héroes, pues al cometer su crimen actuaron sin miedo a los peligros o las consecuencias. Existe una valentía que no apunta a las grandes proezas, sino a los pequeños actos de coraje del día a día. Entre los millones de personas que cada mañana se dirigen a su trabajo hay un número considerable de valientes. Unos lo son porque van a cumplir con su deber aunque ese día estén enfermos. Otros, porque han sufrido un revés emocional que los ha derribado y sin embargo han sido capaces de levantarse y seguir adelante. Otros, porque les espera un empleo incómodo y pese a ello son capaces de continuar con él para mantener a los suyos. Y, por si fuera poco, a algunos les considerarán cobardes ya que no han tenido las agallas suficientes para quedarse en casa. La valentía es una cualidad lenta y constante que se manifiesta cuando alguien es capaz de enfrentarse a los desafíos cotidianos, y no en los arrebatos instantáneos de rebeldía ruidosa, de intrepidez espectacular, de bizarría novelesca.
La fortaleza del auténtico valiente se revela no sólo en las ocasiones de peligro, sino ante el abatimiento, la pobreza, la enfermedad, la incomprensión, el desánimo y otros tantos y tantos inconvenientes que la vida nos pone en el camino. Atreverse a afrontar la realidad agarrando el toro por los cuernos, sin autoengaños ni subterfugios para esquivarla, es un acto de coraje mayor que cualquier hazaña bélica inspirada por el delirio de grandeza. Ya lo avisó Castiglione en sus recomendaciones de "El Cortesano": "Es en las pequeñas cosas y no en las grandes donde se suele conocer a los valientes". Y entre esas pequeñas cosas la principal es el propio yo. A veces hace falta valor infinito para aceptarse como se es, con nuestros límites y defectos, y a partir de ahí medir las posibilidades de acción de cada caso. Como explica el filósofo Ángel Gabilondo en su reciente libro "Alguien con quien hablar": "no se trata de bastarse, de considerarse autosuficiente, ni de estar sobrado, ni de sentirse completo (...) es cuestión de ser cabal, lo que caracterizamos como ser alguien de una pieza, no un arrogante satisfecho". A medida que nos hacemos mayores nos damos cuenta de cómo escasea esta forma de entereza moral. Porque el valiente nunca presume de sus esfuerzos, sino que los lleva a cabo sin pedir una ovación por ello.
El coraje está, pues, en sobreponerse a la adversidad, en aguantar los tirones de la existencia, en guardar ante el peligro un alma serena y un ánimo libre. Esa valentía de baja intensidad, nada aparatosa, tiene que ver con atreverse a decir lo que se piensa, con tomar decisiones basadas en principios y no en intereses, con no dejarse llevar por la opinión ajena ni la de la mayoría, con vencer la pereza mental, con dar la cara, en definitiva.
Puede pensarse que manteniendo siempre una actitud así la persona está condenada a la ruina: sólo se meterá en líos. Sin embargo, la psicología ha comprobado que quienes acostumbran a ser valientes en este sentido, -o sea, afrontando la realidad y manteniéndose firmes frente a ella, siempre que esa firmeza contenga una cierta dosis de flexibilidad- adquieren mas seguridad en sí mismos, mejoran su autoestima y reducen el estrés.
La valentía es la afirmación; la cobardía, la negación. Ser valiente consiste en actuar, el cobarde se inhibe. La valentía no sólo conduce al éxito y a la conquista de metas, sino que contribuye a la mejora personal, a la propia satisfacción y a la tranquilidad de conciencia. Vista así las cosas, ¿qué importan los riesgos cuando las ganancias pueden ser elevadas?".
En relación al tema:
"No podemos ni siquiera imaginar cómo sería el mundo visto con los ojos de un valiente" (Martin Heidegger).
"En nuestros días se merece un aplauso el que tiene agallas de hacerse impopular" (Leonardo Sciascia).
"La valentía es la primera de las cualidades humanas, pues garantiza todas las demás" (Aristóteles).
"El valiente tiene valor y el atrevido gusta de exhibirlo" (Joseph Joubert).
domingo, 9 de diciembre de 2007
Los Juegos Populares en algunos pueblos extremeños
Todo esto es lo que nos cuenta en un libro que acaba de publicar Dirk Nasser, un alemán que lleva muchos años en Cáceres como profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura. El libro ha sido editado por la Diputación de Cáceres con el título de "Cultura Tradicional de Movimiento en Extremadura: los juegos populares en algunos pueblos cacereños", y en él colaboran José Julio Sánchez Carbajo, Marisa Montero Curiel y Derya Çelik. Básicamente, se trata de una recopilación de los juegos que se han practicado o se practican aún en las localidades cacereñas de Alcántara, Arroyo de la Luz, Caminomorisco, Malpartida de Cáceres, Miajadas, Montánchez, Moraleja, Torremocha y Valencia de Alcántara.
El autor del libro y sus colaboradores han utilizado como fuente fundamental de su investigación las entrevists a personas mayores. El hecho de haber reunido un total de 204 juegos en sólo 10 pueblos les lleva a pensar que en cada uno de estos municipios "hubo una rica cultura de movimiento en torno a juegos tradicionales".
El libro tiene un gran valor sobre todo desde el punto de vista de la conservación, ya que, como afirma el propio autor, "a la mayoría de jóvenes extremeños ya no les fue transmitido qué es el juego, por ejemplo, de la billarda o de la bombilla". Los ejemplos son muy numerosos, y todos están en la investigación de Nasser y su equipo, que se ha centrado en los juegos tradicionales tanto de niños como de adultos. Cada uno de los juegos recopilados tiene una amplia ficha con su nombre popular, los pueblos en los que se ha recogido, la descripción, las reglas, el material necesario y el terreno que se precisa para practicarlo. Los hay tan conocidos y extendidos como el balón prisionero, los bolindres, el escondite, la pídola, la rayuela o la petanca, pero otros más específicos como doña culona, bibi o estando mi madre en misa, también aparecen en dicho libro. Muchos de ellos van acompañados además con la letra de las canciones populares que se suelen o solían cantar mientras se practicaban, como "Debajo de un botón"o "Al pasar la barca".
Dirk Nasser explica que había consultado algunas referencias bibliográficas pertenecientes a una investigación nacional comparativa realizada por Cristóbal Moreno Pablos, las cuales situaban a Extremadura en el último nivel de la cultura lúdica tradicional. Pues bien, el profesor alemán, sostiene justamente lo contrario y aduce para ello "razones culturales, climatológicas y de grandes espacios disponibles". Esta nueva investigación determina que Extremadura disponía y dispone, por lo menos en la memoria de sus mayores, de una gran variedad de juegos tradicionales, y en consecuencia una rica cultura tradicional de movimiento.
Si nos preguntamos el por qué decayó la práctica de dichos juegos populares se establecen una serie de motivos en la conclusión, uno de ellos sería que hemos pasado de una sociedad "de carencias", que obligaba a crear un material lúdico propio, a una sociedad "de abundancia". Además, antes había más posibilidades de jugar en las calles, hoy invadidad por los coches, lo cual pocas veces se tiene en cuenta a la hora de decidir sobre políticas urbanísitcas. Los hábitos en el tiempo libre de los niños han cambiado, y hoy se impnen las conductas pasivas como ver la tele o jugar a las videoconsolas, a las activas, que serían los juegos tradicionales, unos juegos que según Dirk Nasser "ya no forman parte importante de la identidad grupal ni de la formación de la personalidad del individuo".
sábado, 1 de diciembre de 2007
La mafia de la SGAE
martes, 27 de noviembre de 2007
El ocho, de Katherine Neville
Con esta premonición comencé a leer "El ocho" de la señorita Neville. Comienza situándonos en el año 1756 en un perdido convento en el corazón de los Pirineos franceses. Bueno, me dije, la historia parece prometer. Unas páginas más adelante saltamos vertiginosamente en el tiempo y nos situamos en el año 1972, en medio de la vida cotidiana de una experta en ordenadores y programación; he de reconocer que aquí sí que me mareé un poco. Esto es más de lo mismo, pero ya has empezado y esto hay que acabarlo como sea. Para ser honesto, también he de confesar que ha habido pasajes bastante emocionantes. Trozos en los que no podía parar de leer y donde la acción desbordaba por todas las páginas, pero en conjunto el libro es muy del estilo de Códigos Da Vincis y similares, que desde luego no son el tipo de lectura que más me atrae. Aunque para el verano y con tiempo tampoco está mal (si encima le añadimos que compré la edición de bolsillo que no me costó ni 10€, no me arrepiento del todo).

En resumen, un libro entretenido pero nada más. Por cierto, revisen por casa, en el desván, en la bodega o enterrado debajo de una baldosa, por si tienen un ajedrez antiguo de perlas, diamantes y oro, pues si es así tal vez se encuentren en medio de LA PARTIDA.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Felicidades a Ana María Matute
La escritora Ana María Matute ha sido galardonada con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2007. Hoy la prensa se hace eco de un reconocimiento merecido para nuestra entrañable escritora.
Recuerdo especialmente con cariño la lectura que hice hace ya muchos años del libro "Pequeño teatro", obra galardonada con el Premio Planeta.
Felicidades Ana María. Sigue deleitándonos así.
jueves, 22 de noviembre de 2007
Novedades en opinaRed

¡Comienza una nueva etapa para opinaRed!
En primer lugar ha sufrido un lavado de cara. Se ha modernizado su aspecto para intentar hacerlo más atractivo. De todas formas el aspecto seguirá cambiando con algunos detalles que tengo pensado ir introduciendo poco a poco. Queremos que opinaRed sea una página viva, y como tal vaya evolucionando con el tiempo.
En segundo lugar, hemos diseñado un logo que identificará a opinaRed y lo hará inconfundible a lo largo y ancho de la Red. Aquí presento un pequeño avance que no es definitivo. Espero comentarios y opiniones antes de darlo por concluido.
En tercer y último lugar hay una novedad importante en cuanto a contenidos. A partir de ahora los comentarios de los libros irán acompañados de fotografías que nos hayan surgido a medida que leamos los libros. Para todo lector es atractiva la idea de captar con la cámara las imágenes que la lectura recrea en nuestaras cabezas. Es una forma de hacer cierta la idea de conectar literatura y realidad.
Esperamos que todos estos cambios sean del agrado de los lectores, y como siempre, vuestra opinión es necesaria.
sábado, 3 de noviembre de 2007
El viento de la Luna
Ante la pregunta que muchas veces nos hemos hecho de por qué un escritor tiene éxito y vende, y muchos otros lo intentan y no lo consiguen, la respuesta es que unos son genios de las palabras y otros no tiene ese don.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Gracias a ellos
Dicen que el deporte delega en el cuerpo algunas de las más apreciables virtudes del alma, como la energía, la audacia y la paciencia. Esto lo sabemos incluso los que no practicamos más deporte que el de subirnos a los taburetes de los bares. También sabemos, por Giraudoux, que el deporte se ha convertido en el esperanto donde pueden entenderse todas las razas humanas. De ahí su glorificación. Lo que ocurre es que desde hace bastante tiempo, a la gloria se ha unido el dinero. ¿Qué podrían cobrar los vencedores de las Olimpiadas, si en vez de que los cantara Píndaro, llevasen zapatillas Adidas?. Gracias a nuestros triunfantes deportistas se amenizan las conversaciones de sobremesa, gravemente afectadas por las declaraciones de los señores Zapatero o Rajoy o por la polémica absurda sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía. A España siempre la ha salvado un pelotón de deportistas. Se convierten en arquetipos para la juventud. Lo que en otros tiempos fueron Santana, Ángel Nieto, Ballesteros, Bahamontes o Indurain, entre otros. Hablar de Acebes o José Blanco hace bostezar hasta a las estatuas"... Y una vez más magistral.
"El deporte es la actividad que crea excitación en unas sociedades cada vez menos excitantes", Anónimo.
viernes, 7 de septiembre de 2007
Poca "sintonía" y mucha jeta
Mucho se ha hablado y más aún se ha escrito sobre la dimisión forzada de la directora de la Biblioteca Nacional Rosa Regás. Y yo no podía ser menos, me siento en la obligación de dar mi opinión, más que nada porque Rosa ha aparecido en este blog. Y porque Rosa Regás es escritora, o mejor aún, ESCRITORA.
Yo no voy a entrar a valorar la labor de Rosa en la Biblioteca. No sé si ha hecho mucho o ha hecho poco. Algo seguro que ha hecho, y de lo que si estoy seguro es de que tiempo le ha dedicado y, como ella misma ha dicho, tiempo que ha robado a su familia y amigos. Tampoco sé si el robo de los manuscritos es culpa suya o no, seguro que ella no facilitó la labor de los cacos. En cualquier caso me parece que la forma en la que el señor Molina la ha echado no es ni decorosa, ni honrosa y sí de muy mal gusto y de una falta de respeto vergonzante.
Yo a este señor lo tenía por escritor (aunque nunca leí nada de él, ni siquiera puedo recordar nada que haya escrito), pero de lo que estoy seguro es de que es un político "al uso". Me explico, el señor Molina llega a la cima de su carrera política después de comerse muchos marrones y de tener mucha suerte y muchos contactos. Y, ¿qué hace? ¿Valora el trabajo de las personas que le rodean?¿Se deja aconsejar por los que llevan más tiempo al frente de una dirección general?. Pues no, el político de turno lo que hace es poner a sus amiguitos y rodearse de sus allegados para iniciar una labor política en"sintonía". JA, menuda "sintonía".
Y lo peor es que cuando a este le quiten de enmedio, lo que ocurrirá tarde o temprano, vendrá otro con la misma cantinela y a modificar todo lo que había y a todos los que estaban trabajando y que no eran de su "sintonía". Y así en este país no acaba de funcionar nada público, por que hay poca "sintonía" y mucha jeta.
Y lo mismo acaba de ocurrir con la dirección del museo Reina Sofía. Que mala suerte, falta de "sintonía".
Pues mire señor Molina, nada suyo he leído, creo que nada leeré, pero desde luego para mi usted no es escritor, sólo es un simple político con muy poca "sintonía". Y si no lo digo reviento.


