miércoles, 20 de mayo de 2020

PATRIA

".- Yo no sé de ideas, amona. Yo lo único que digo es que no me gusta que maten.

.- Matan y los matan. Las guerras son así. A mí tampoco me gustan las guerras, pero qué quieres. ¿Que sigan machacando al pueblo vasco por los siglos de los siglos?

.- La gente buena no mata.

.- Claro, eso también te lo ha dicho Guillermo.

.- Eso lo digo yo".

Comienzo el análisis de este libro, "Patria" de Fernando Aramburu, con esta conversación entre abuela y nieta, porque refleja y resume fielmente el poso que ha dejado en mí esta historia. En esta extensa y memorable novela está toda la historia reciente: el mundo de la lucha armada y el encarcelamiento de sus héroes, la hipócrita y cruel ocultación de sus víctimas, la constitución de una mentalidad de "pueblo elegido" y perseguido, el bochornoso papel de la iglesia católica y sus imanes parroquiales, la diaria y sistemática práctica de división de una comunidad en buenos y malos. El autor ha retratado las dos caras de una sociedad arcaica y patriarcal y donde la cuadrilla es el instrumento de socialización de adolescentes y jóvenes. 

No es casual que Patria sea la historia de dos familias que han sido amigas y a las que ha enfrentado el "conflicto vasco". Y cuya historia paralela es la errática, aunque decidida, búsqueda de un perdón que unos han de pedir a los otros.

El orden del relato se ha sedimentado en un centenar de capítulos breves que adoptan la unidad de un cuento. No lo unifica la cronología estricta, sino una sucesión de naturaleza emocional, he aquí lo que posiblemente más me ha gustado de toda la novela, esa ida y venida al pasado, manteniendo al lector en todo momento pendiente del relato, sin que en ningún momento se sienta perdido ni desorientado por los acontecimientos que se narran. También se ha diluido (considero que a propósito) la responsabilidad narrativa: no sabemos quién cuenta porque las frases -casi ráfagas- escritas en primera persona que se mezclan con las formas del estilo indirecto libre y con la presencia mayoritaria de un narrador que todo lo gobierna y organiza. El resultado estético es un estilo urgente y minuciosos que parece nacer de la misma historia contada y que busca abarcarlo todo: a través de esos diálogos expresivos en los que se usa el castellano hablado en el país (con los verbos en condicional, que sustituye al pretérito imperfecto de subjuntivo) o mediante la búsqueda de la mayor precisión en los mecanismos psicológicos de los personajes que lleva a que, a menudo, los conceptos se expresen en forma alternativas o complementarias separadas por barras: "presentía/deseaba", "estaba todo hablado/roto", "se indignó/inquietó".

Nunca olvidaré nombres como Bittori, El Txato, Miren y Joxian, Xabier, Nerea, Arantxa, Joxe Mari, Gorka... personajes que desde el principio de la lectura de esta novela comienzan a formar parte de uno mismo, y los reconoce como "de toda la vida". Creo que este es otro gran mérito que consigue el escritor. Puedes estar de acuerdo con los ideales de unos, de otros, de ninguno, pero todos ellos, acaban "capturando" al lector.

Patria es, sobre todo, una gran y meditada novela. Pero la tradición del género lleva incluida la virtud de explicar a sus contemporáneos algo del mundo que les ha tocado vivir, o que forma parte de su herencia: amalgamar evocación y análisis. Lo hicieron los Episodios nacionales, de Galdós, justo cuando hacía falta recordar y suturar discordias civiles, y los hizo Guerra y paz, de Tolstói, cuando corría riesgo de olvido el origen de la Rusia moderna. Lo mismo están logrando ahora las novelas de Fernando Aramburu.

Llevaba tiempo queriendo leer esta novela, desde que mi mujer me lo regaló por mi cumpleaños, un mes de julio de 2017. Pero no encontraba el momento oportuno. Quería encontrar ese momento en que mi mente pudiera "absorber" todo lo que suponía que esta novela guardaba (y que así ha sido) y poder disfrutar al máximo de su lectura. Y este momento llegó cuando menos lo esperaba. Era viernes 13 de marzo del 2020, una especie de virus conocido como Covid-19 estaba, al parecer, comenzando a causar estragos en España. Salí del trabajo, a las 15:00 horas y lo más rápido posible me dirigí al lugar de trabajo de mi mujer. Pase antes por nuestra casa, a medio camino entre ambos destinos, para coger algo de ropa y comida, todo deprisa y sin pensar demasiado, llegaban noticias alarmantes y algo contradictorias: se proclamará un estado de alarma, se cerrarán carreteras, etc. Y como esas cosas del azar, cogí el libro Patria, que llevaba casi tres años encima de aquella repisa y acumulaba ya algo de polvo, y lo metí también en la maleta. Y así ha sido, así se ha creado el momento oportuno para su lectura, una lectura que nunca olvidaré, en una época que será imposible borrar de nuestras memorias, como todo lo que se narra en esta novela, surge así cierto paralelismo mágico.

".- He venido a decirle adiós a tu padre y en protesta contra el terrorismo. Si este fuera un país decente, el cementerio estaría ahora abarrotado"

"Nos esforzamos por darle un sentido, una forma, un orden a la vida, y al final la vida hace con uno lo que le da la gana"


miércoles, 6 de mayo de 2020

Sapiens de Yuval Noah Harari

"¿Hay algo más peligroso que unos dioses insatisfechos e irresponsables que no saben lo que quieren?"

Este primer ensayo del escritor turco Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, venía precedido por una excelente acogida de público y crítica. No en vano fue el libro más vendido en el 2018, año de su publicación, con más de diez millones de copias vendidas. Y como el subtítulo reza se trata de una breve historia de la humanidad, desde que apareció el primer miembro de la especie Homo hasta que llegamos al despropósito del homo sapiens de nuestros días. Todo ello contenido en sus 489 páginas completado con una excelente bibliografía y notas sobre los datos que aparecen reseñados en los diferentes capítulos.

Lo que aporta el libro como novedad a otros ensayos sobre el tema es la manera desenfadada y fácilmente comprensible de tratar cuestiones como la evolución humana, desde la época en la que éramos cazadores-recolectores nómadas, viviendo en pequeñas tribus correteando de aquí para allá, el enorme cambio que supuso la revolución agrícola y ganadera, donde el hombre se asentó en la tierra pero comenzó a depender excesivamente de ella. El autor afirma que no fuimos nosotros los que domesticamos al trigo, sino que fue el trigo quién domesticó al hombre. 



La siguiente gran revolución, la industrial, trajo muchos sinsabores a la humanidad que aún hoy estamos pagando el alto peaje que se nos impuso. Fue la época donde aparecieron los horarios y con ellos el reloj, las prisas, los salarios, las huelgas, etc. Hasta llegar a nuestros días con la revolución tecnológica y digital. Incluso el autor va un poco más allá, con la posible aparición de ciborgs como una nueva raza sobre la tierra.



Y especialmente reseñable resulta la explicación que da sobre los dos tipos de realidades que siempre han regido el espíritu de los homos. Y no son más que la realidad real, una cadena montañosa, un planeta, la Luna. Son realidades que están ahí, se pueden tocar y son evidentes. Y por otro lado están las realidades imaginadas, la marca Peugeot, los distintos dioses de las distintas religiones, el dinero, que solo existen porque creemos en ellos, pero si dejamos colectivamente de creer en esas realidades, automáticamente se esfuman sin dejar rastro.  El autor destaca como estas realidades imaginadas juegan un papel aún más influyente que las reales. Basta pensar en el dinero o en las diferentes religiones.



Aunque muchas veces se cumple eso de que nunca segundas partes fueron buenas, tengo curiosidad e interés por leer la segunda parte de esta magnífica obra: Homo Deus. Ya veremos que nos depara... y lo comentaremos aquí en este blog.

"Somos más poderosos de lo que nunca fuimos, pero tenemos muy poca idea de qué hacer con todo ese poder. Peor todavía, los humanos parecen ser más irresponsables que nunca"


martes, 5 de mayo de 2020

EL TATUADOR DE AUSCHWITZ

"Debes estar atento, Lale, recuerda las pequeñas cosas, y las cosas grandes se resolverán por sí solas"

Esta obra basada en la gran historia real de Lale y Gita Sokolov, dos judíos eslovacos que consiguieron, contra todo pronóstico, sobrevivir al Holocausto. Lale, judío eslovaco, llegó al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en abril de 1942, allí fue tatuado con el número 32407 y poco después él mismo se convertiría en la persona encargada de tatuar a los recién llegados. Así fue como en el mes de julio del mismo año tatuó el 34902 a una joven eslovaca, no le hizo falta conocer su nombre, bastó una mirada para enamorarse de ella. Allí conoció al amor de su vida, Gita.


Auschwitz (Getty Images)
Auschwitz-Birkenau 
Así comienza una historia de amor y supervivencia. Durante tres años Lale y Gita vivieron el horror de un campo de concentración y, aún así, en el seno de la mayor crueldad, hubo un tiempo para que creciera el amor. Lale ocupaba un lugar en cierto modo privilegiado dentro de Auschwitz-Birkenau y se aprovechó de ello para ayudar a sus compañeros en todo lo que pudo y, por ejemplo, sus raciones extra de comida servían para paliar un poco el hambre que el resto sufría. Una pequeña ayuda que nunca podría aliviar el dolor que el propio Lale sentía al pensar que era precisamente él el encargado de marcar a los prisioneros con ese tatuaje que terminaría siendo uno de los símbolos del Holocausto y que era una muestra más de la pérdida total de identidad que sufrieron, despojados incluso de su nombre, pasando a ser un mero número tatuado en el antebrazo.

Todo ello lo narró el propio Lale, tras la muerte de Gita, a la autora de dicha novela Heather Morris, quien le entrevistó durante años hasta que, tras la muerte del protagonista, vio la luz (aunque en un principio se concibió como un guión cinematográfico). Y ciertamente durante la narración he tenido en numerosas ocasiones, demasiadas, esa sensación de estar leyendo un guión de cine. Quizá por el desapego con el que son narrados tantos horrores que a menudo se asemejan más a una relación de hechos que a una realidad plasmada sobre el papel. Esto ha hecho que no consiguiera implicarme en exceso ni con los protagonistas ni con los sucesos de la forma emocional e intensa que una historia como esta, requiere. La he sentido lejana porque he sentido lejana la implicación de la autora con una prosa poco elaborada que no ha conseguido "implicarme" del todo en esta novela. 

(AFP/Getty Images)
Números tatuados
"Este hombre guardó su secreto porque creía, equivocadamente, que tenía algo que esconder", explicó Heather Morris, quien para ganarse su confianza visitó a Sokolov varias veces a la semana durante tres años, hasta su muerte, en 2006. Y es que Lale tenía miedo de ser visto como un colaborador de los nazis: guardando el secreto, que para él se había convertido en una carga, pensaba proteger a su familia. Fue solo tras la muerte de Gita, en 2003, cuando ya no quedaba nadie para proteger, que se animó a  contar su historia, que en este libro ha quedado reflejada para la posteridad.

Gita Fuhrmannova y Lale Sokolov (Heather Morris/Familia Sokolov)
Gita y Lale años antes de su muerte


En definitiva, El tatuador de Auschwitz, es una historia brutal y real sobre el Holocausto que encierra una bonita historia de amor, pero yo no he disfrutado todo lo que esperaba de ella debido principalmente a un estilo narrativo que me ha resultado excesivamente frío y ajeno. No obstante este libro siempre será recordado por mí. Comprado en el Aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid el mismo día que viajaba hacia Costa Rica para disfrutar de mi luna de miel (y tras ser consciente que me esperaban unas 9 horas encerrados en un avión), este libro fue la "salvación" a horas confinamiento aéreo. Aunque no fue leído, en su totalidad, en ese espacio de tiempo, pude disfrutar de su lectura en emblemáticos lugares como el pueblo de Tortuguero, en las proximidades del Volcán Arenal y en Playa Hermosa... entre otros. Así que siempre relacionaré esta novela con una maravillosa época y con el "descubrimiento" de un nuevo país, nueva flora, nueva fauna y nueva cultura.

sábado, 11 de enero de 2020

Manual de aventura overland. Miquel Silvestre

Para Gabriel. Vive tu aventura.
Miquel Silvestre (dedicatoria a mi libro)

Este es el último libro del incansable viajero en moto y responsable del programa de televisión Diario de un Nómada, Miquel Silvestre. En él nos ofrece consejos, historias, documentación necesaria, seguros, salud, mecánica, monedas en los distintos países, rutas sugeridas, recomendaciones y todo tipo de anécdotas muy útiles para todos aquellos que pretendan llevar a cabo un viaje en moto a través del mundo. O que quieran disfrutar y aprender aunque su objetivo sea sólo salir el domingo con su montura y aventurarse a unos cientos de kilómetros de casa. Viajar con la moto siempre es una aventura y una ocasión de disfrute independientemente del objetivo en kilómetros que nos planteemos.

Con toda la experiencia acumulada por Miquel Silvestre a lo largo de todos estos años en sus continuos viajes alrededor del mundo (primero en solitario y ahora como director del programa de televisión acompañado por su equipo de grabación) es uno de los viajeros españoles más cualificados para asesorarnos en la preparación de un viaje fuera de lo que él denomina la Burbuja Occidental.


Como valor añadido el libro cuenta con una serie de reportajes firmados por los más curtidos overlanders del panorama español. Grandes viajeros como son Juan Recio, Roberto Naveiras, Rafael Campos o Raúl Calvo entre otros nos aportan su visión de diferentes aspectos a tener en cuenta antes de comenzar un viaje en moto. Así por ejemplo, Roberto Naveiras responsable del podcast Viajo en Moto nos relata y aconseja sobre la siempre difícil elección de compañeros ideales de viaje.



José Montero nos describe como es posible realizar un gran viaje de muchos kilómetros a lomo de un scooter y las características que debe tener para llevarlo a cabo con éxito. Rafael Campos nos aconseja sobre el material y equipaje necesario para un gran viaje teniendo en cuenta el poco espacio disponible en moto. Amanda Cabot y Agustí Carmona nos enseñan como grabar e inmortalizar nuestra aventura además de gestionar todo el material fotográfico que iremos acumulando. La madre del autor, Mercedes, dedica un apartado a darnos consejos médicos. Y aún me dejo alguna otra interesante aportación.


Como única pega que le pondría al libro, y que nada tiene que ver con el contenido, es la descuidada edición del mismo. Hay continuas erratas, gazapos e incluso algún error ortográfico. Normalmente los productos de Miquel Silvestre, de los que soy seguidor, se caracterizan por la meticulosidad y el mimo con el que están editados. Pero no es así en esta ocasión. Tengo la primera edición del manual y no sé si en ediciones posteriores se ha corregido, pero sería más que aconsejable para no desmerecer el esfuerzo del autor por escribirlo y compartirlo con nosotros.

También he echado en falta un índice con el que poder consultar rápidamente el apartado que necesite sin tener que buscar por entre las páginas del libro. En cualquier caso es un libro que merece mucho la pena para todos los amantes de los viajes en moto.

Nadie es una isla. Pronto comprobaremos que la gente es buena en su mayoría y esa es la mejor enseñanza del gran viaje overland.
Miquel Silvestre (pág. 440)

viernes, 3 de enero de 2020

LA VIDA MOLA

"La Vida Mola" es, sin querer, un manual para ser un poco más feliz, dice Dani Rovira de este libro, y yo no puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. 

La vida mola es el grito de guerra de Raúl Gómez, viajero, aventurero, y runner. Recorre el mundo a golpe de zapatillas en busca de historias inspiradoras, de personas excepcionales con las que comparte carreras únicas en Maraton Man, el programa de Movistar+. Su objetivo nunca es llegar el primero sino disfrutar de la emoción del camino. Este libro es un canto a la vida, una colección de momentos emocionantes en lugares remotos del planeta.

"Como en un maratón, la vida está llena de momentos maravillosos, inolvidables, felices, pero también de otros en lo que sufrimos, lloramos y nos topamos con nuestro propio muro, que aparece sin avisar y para el que no existe entrenamiento previo. Este libro habla de mi historia, de todas las historias que me he encontrado en esta aventura; hablo de personas valientes, solidarias, optimistas, luchadoras; hablo de desigualdades, de injusticias, de otras realidades, de superhéroes sin capa que nunca tiran la toalla y trabajan duro por cumplir sueños. También hablo de amor, de buscar aquello que nos hace felices y del poder de la risa, que es terapéutica. En mi aventura he descubierto millones de motivos para correr y sobre todo, motivos para vivir, porque la vida mola", habla el propio Raúl Gómez, autor del libro.

Regalo de cumpleaños, este libro se convirtió desde las primeras páginas en un "vicio compulsivo". Recuerdo que comencé a leerlo un fin de semana de vacaciones en Punta Umbría, y pasé gran parte del tiempo debajo de la sombrilla devorando páginas tras página. Para quienes hayan visto la serie de Movistar+ "Maraton Man", este libro es un resumen de muchos de los momentos vividos y retransmitidos por este formato, pero con una mezcla de momentos, sentimientos y vida personal que lo hacen muy atractivo al lector. Recomendaría su lectura a todo aquel que ame el deporte (el running en particular), quien se apasione de viajar y conocer lugares nuevos y quien busque encontrar entre las palabras el despertar de algún sentimiento.

Tuve la suerte de conocer a Raúl en la concentración de los Beer Runners España, celebrada en Madrid. Me dedicó el libro y pude conversar un rato. Y como él mismo expresaría: "Es un tío más salao que las pesetas".



"El deporte es absolutamente maravilloso, el poder que tiene de unir a las personas y dejar al margen los prejuicios es único, todos somos iguales con unas zapatillas y un pantaloncito"


martes, 31 de diciembre de 2019

Doce uvas con doce libros (XII)

Doce uvas con doce libros permanece fiel a su cita del 31 de diciembre celebrando en esta ocasión el duodécimo aniversario. Y como siempre proponiendo una lista de libros actuales y clásicos, pero todos ellos de una calidad esperada más que suficiente y con estilos para todos los gustos. Que comiencen bien el nuevo año 2020 con infinidad de felices lecturas.

- Sidi, de Arturo Pérez-Reverte. Como buen amante de guerreros, héroes y batallas, no podía faltar en la bibliografía de Pérez-Reverte un libro dedicado a la figura del Cid Campeador, seguramente el guerrero castellano por antonomasia. Y dado su buen hacer literario, seguro que es un libro que merece mucho la pena y, desde opinaRed, lo recomendamos. Y más ahora que la figura del Campeador está más de moda que nunca.

- Máquinas como yo, de Ian McEwan. En este caso hay poco que decir para justificar su presencia en esta lista, es un libro de McEwan y con eso es suficiente para ser una de las propuestas de lecturas para el año que comenzamos. Esperemos que, como viene siendo habitual en este autor, no nos defraude y podamos comentar las virtudes del libro en una próxima entrada.

- Cinco veranos en moto, Ricardo Fité. Este viajero incansable en moto afincado en Suecia como profesor de secundaria, que en su anterior libro nos llevó a una gran travesía hasta Mongolia (sin que su madre se enterara) nos propone ahora que le acompañemos a lomos de su vetusta moto por los cinco grandes viajes que ha realizado en los últimos veranos: Turquía, Rusia, Irán, la carretera del Pamir y Siberia. Paisajes, kilómetros y, sobre todo, gente entrañable y acogedora.

- Terra Alta, de Javier Cercas. Ganador del Premio Planeta 2019, las críticas vertidas sobre este libro han sido muy buenas. Dejando a un lado el marketing que acompaña a los libros premiados en este certamen, creo que Cercas está por encima de modas y siempre supone un verdadero placer adentrarse en sus libros. Y encima tratando un tema tan de actualidad como es la confrontación entre catalanes.

- Alegría de Manuel Vilas. Finalista del premio Planeta 2019. La anterior novela del autor, Ordesa, comentada en este mismo blog (clicar aquí para su lectura), tuvo su parte íntima y acogedora. Pero también en otros momentos se hizo lenta y tal vez demasiado espesa para mi gusto personal. En cualquier caso hay que darle otra oportunidad y lo vamos a hacer con esta galardonada novela. Sin duda se trata ya de un autor consagrado.

- Lectura fácil, de Cristina Morales. Premio Nacional de narrativa 2019. Ha revolucionado el panorama literario nacional, por su imagen rompedora, su juventud y su frescura narrativa. Nada he leído de ella, pero seguro que esta novela es una buena forma de empezar a conocerla. Desde luego la portada ya representa toda una presentación de sus intenciones.

- Y me llevó el viento, de Anne France Dautheville. Editado a través de una campaña de crownfounding por la editorial especializada en literatura de viajes Interfolio. Narra la vuelta al mundo de la aventurera francesa en la década de los 70, cuando ser mujer y viajar sola por el mundo no era nada fácil ni habitual. Tiene pinta de ser un libro fascinante. Además la editorial prepara un encuentro con la autora en su sede de Madrid. Estaremos al tanto.

- Ligero de equipaje, de Ian Gibson y Palomo. La novela gráfica no debe faltar en nuestras recomendaciones. Y menos aún cuando su guión viene avalado nada más y nada menos que por el hispanista de referencia Ian Gibson. Desde luego el dibujo de Palomo tampoco desmerece para nada el resultado. Estamos ansiosos por tenerlo en nuestras manos y comenzar su lectura. La historia personal del poeta Federico García Lorca nos espera.

- Era medianoche en Bhopal, de Dominique Lapierre y Javier Moro. Un libro clásico de esos que se han quedado en el tintero a pesar de haberme interesado en el momento de su publicación. Es un libro que nunca pasa de moda y dado el auge actual y la preocupación por el medio ambiente, el conocimiento de estos desastres pueden ayudar a prevenir futuros accidentes medioambientales. La calidad literaria de sus autores justifican su lectura.

- Los héroes de la conquista de los polos, de Javier Cacho. Trilogía sobre la exploración de los polos que este último año ha culminado el autor con la publicación del tercer libro Nansen, maestro de la exploración polar. Aventuras como solo a principios del siglo pasado se vivieron en esa loca carrera por las conquista de los lugares más fríos e inhóspitos del planeta.

- Obabakoak, de Bernardo Atxaga. El autor ha sido reconocido este año con el premio Nacional de las Letras Españolas y la obra obtuvo en el año 1989 el Premio Nacional de Narrativa. Originalmente escrita en euskera, representa un ejemplo de la literatura rural y cercana de Atxaga (seudónimo de José Irazu Garmendia) y puede ser una buena manera de comenzar a adentrarnos en la lectura de sus libros. Además Alfaguara ha hecho una edición especial del libro con ilustraciones de Marta Cárdenas.

- Las aventuras del buen soldado Svejk, de Jaroslav Hasek. Esta obra publicada originalmente en 1921, narra las aventuras y desventuras de un soldado checo durante la Primera Guerra Mundial en el bando del ejército astrohúngaro. La obra está inacabada debido a la repentina muerte de su autor en 1923 a causa de la tuberculosis. Está considerada la más importante novela de la literatura checa. Sátira e historia desbordan por sus páginas.


¡FELIZ 2020!

domingo, 29 de diciembre de 2019

Ordesa, de Manuel Vilas

Mejor libro del año 2018 según la revista Babelia de El País. También recomendado por La Esfera (magazín literario de El Mundo). En definitiva, fenómeno literario del año. Esta era la carta de presentación del libro de un autor todavía no muy conocido para el gran público pero capaz de crear novelas como ésta para encaramarse en lo más alto de las críticas patrias. Y que encima sean críticas positivas y de admiración pues ya es el no va más.

Cuando llega la madrugada miro la avenida y ya no pasan coches. Todo el mundo duerme. Yo no tengo horario, puedo acostarme cuando me de la gana... (pág. 224)

El libro nos traslada de una manera íntima y muy cercana a la historia de una familia de los años sesenta, con un padre vendedor de productos textiles procedentes de Barcelona, una madre con aires de grandeza y obsesión por el orden y su hijo, el narrador de la historia, que contempla como la vida se le va desmoronando al fallecer su padre hasta aburrirse de sus clases en el instituto, fracasar en su matrimonio, darse a la bebida y no ser capaz de entablar una relación fluida con sus hijos.


Después de leerla, me ha gustado la valentía del autor al tocar determinados temas y hacerlo a corazón abierto, desnudando su alma para que podamos ver, en mayor o menor medida, nuestra propia alma y la de nuestros antepasados inmediatos. A veces es imposible no pensar en la parte biográfica que contiene la novela. Y contar según que cosas requiere mucho coraje. También es de admirar el canto a la supervivencia que entona el autor, cuando a pesar de que todo vaya mal, hay que seguir adelante sea como sea.

Ranillas y Arnillas fue otro camino.
Mi divorcio, otro camino.
Mi desesperación, el camino con más sol.
(pág. 298)

La división de la novela en pequeños 157 capítulos hace más amena y fácil su lectura. Cada uno de ellos es como una pequeña cápsula de poesía.

Por otra parte no me ha gustado la lentitud en determinados pasajes que, aunque son necesarios para darle el tono deseado por el autor, a mi se me han hecho lentos y tediosos a ratos. En otras ocasiones ha sido el pudor el que me ha impedido disfrutar por entero de la novela. Demasiado íntimo para mi gusto. Sí es un libro recomendable, pero no es mi libro del año que ahora acaba.

martes, 22 de octubre de 2019

Los asquerosos de Santiago Lorenzo

Manuel me confirmaba que había caído en medio de la dehabitación galopante de la que hablaban los sociólogos y los periodistas. (Pág 68)

Acabo de terminar el cuarto libro del director, guionista y finalmente felizmente escritor, Santiago Lorenzo. El título ya no deja indiferente a nadie, pues el contenido no esperen que lo haga tampoco. El libro es un canto a la soledad, a la tranquilidad de la vida aislada y a la ausencia de necesidad material tan arraigada en nuestra sociedad. Un hecho desafortunado, un aislamiento forzado en un pueblo abandonado de la rural Castilla y el descubrimiento de uno mismo a través de la soledad y la supervivencia con solo lo necesario. Y todo esto contado por el tío del protagonista que le asiste desde el mundo exterior, envidiando esa vida pero sin ser capaz de conseguirla. Este sería el perfecto resumen de un libro que me ha gustado mucho. Llama la atención el lenguaje despreocupado, grosero a veces e inventado en otras ocasiones. Pero la narrativa resultante es impecable a la vez que original.

Santiago Lorenzo. Foto de Cecilia Díaz Betz
La tan nombrada España vaciada en estos últimos tiempos como un mal de nuestros días, significa a la vez la posibilidad de disfrutar de unos rincones, una soledad y un silencio que los que vivimos en esta España podemos saborear y sentir. Aparecer en un pueblo de 20 habitantes o menos, pasear por sus callejuelas y llegar a la plaza, punto de reunión y encuentro. Entrar en el bar del pueblo donde pocos habitantes (y habitualmente mayores en edad) toman una cerveza. Pides un café y al instante ya eres uno de ellos. Te hablan, te preguntan, dejan que les preguntes. Y el tiempo no pasa. Y la conversación fluye. Y tu disfrutas.

Cuando se bajaran los calzones o las bragas, en vez de sugerir promesas de caricias parecería que se iban a poner a cagar. (Pág. 114)

En el otro extremo tenemos la gran ciudad, llena de necesidades, competencia, gente despilfarradora, maleducada, prepotente. En el pueblo si hace frío, se pasa frío. Eso en la ciudad es impensable. Si en el pueblo hay silencio, se oye el silencio. En la ciudad es imposible escucharlo. Si en el pueblo no llega la cobertura telefónica, se apaga el móvil y se miran las estrellas. En la ciudad puede colapsarse el mundo por un simple corte eléctrico.
 
Un Zarzahuriel cualquiera...
Nos hemos olvidado de vivir de cara a la naturaleza, para darle completamente la espalda. Casi todos somos un poco mochufas (genial palabro inventado por el autor), despilfarramos, exigimos, no toleramos, criticamos,... Por todo esto, libros como este de los asquerosos nos invitan a una reflexión sincera sobre  nosotros mismos y los que nos rodean. Tal vez la España vaciada no sea un mal endémico de nuestra sociedad, sino el refugio de las almas puras que buscan algo distinto.

Invisible ya me siento... (pág 160)

miércoles, 2 de octubre de 2019

Voces de Chernobil, de Svetlana Alexievich

Tengo miedo de una cosa, de que en nuestra vida el miedo ocupe el lugar del amor (pág. 282)
 
La gran tragedia nuclear acaecida en la ciudad de Pripiat (aunque más conocida como accidente de Chernobil) en abril de 1986 se ha puesto nuevamente en boca de todos gracias a la exitosa serie de televisión producida por HBO. Una tremenda tragedia de la que todavía pueden encontrarse graves consecuencias en forma de enfermedades degenarativas, malformaciones, miedos y sufrimientos de todo tipo. A la hora de escribir esta entrada aún no he visto la serie. Y no he querido hacerlo hasta haber completado la lectura del libro que nos ocupa: Voces de Chernobil. Crónica del futuro, de la autora bielorusa Svetlana Alexievich, galardonada con el premio Nobel de Literatura en 2015 y publicada por primera vez en ruso en el año 1997. Toca ahora comentar el libro y a continuación disfrutar de la serie.

Quien pudo se consiguió pastillas de yoduro sódico (pág. 113)
 

La autora
El libro es fruto de un intenso trabajo periodístico de investigación llevado a cabo durante muchos años por la autora. En las entrevistas que dan forma al libro se reflejan todos los tipos de personas que vivieron la tragedia en directo: la esposa de uno de los primeros bomberos que acudió a la central para sofocar el fuego, campesinos y gente humilde del pueblo llano y trabajadores sin formación para entender lo que estaba pasando, científicos e ingenieros nucleares conscientes de la tremenda realidad que se avecinaba sobre la población, políticos sin escrúpulos cuyo único objetivo era mantener en secreto el accidente para que el resto del mundo no se enterara del tremendo fallo de su reactor nuclear, periodistas locales situados en la encrucijada de relatar la verdad y ser tachados de traidores por el régimen comunista o mentir y ocultar la terrible verdad que se avecinaba.

Vista aérea de la central

Todos estos relatos están completados con otros no menos interesantes de personas que acudieron desde todos los puntos del país atraídos por diversas motivaciones a trabajar en la zona de la catástrofe para intentar reestablecer la normalidad. Los liquidadores eran llamados por sus compatriotas. Se encargaban de matar a los animales domésticos abandonados por sus dueños al huir, levantar la tierra contaminada por la radiactividad de parques, colegios y campos de cultivo y echar tierra nueva y sin radiación, evacuar a la población que se aferraba a abandonar sus casas,... En definitiva, lavar la cara a una zona que a duras penas podía ser lavada. 


Algunos dicen: un pueblo santo y un gobierno criminal (pág. 237)

La mayoría de estos liquidadores murieron de cáncer años después. Y varios de los que son entrevistados por Svetlana se encontraban gravemente enfermos al realizar la entrevista. ¿Qué les motivó a ir a esa zona a realizar un imposible? A algunos el desconocimiento. A otros un sentido del deber inculcado por la propaganda rusa y el férreo régimen soviético desde muchos decenios antes. A los menos el régimen económico que ofrecía el gobierno, con sobresueldos que para muchos significaba una vida más digna.

Cartel de la serie de HBO

El libro nos permite ponernos en la piel de todas estas personas que vivieron y sufrieron la mayor catástrofe nuclear enfrentada jamás por la humanidad. Y permite comprobar como el oscurantismo de un gobierno que solo velaba por sus intereses impidió que se salvara a gran parte de la población. Un gran libro para conocer y reflexionar.

Para completar la entrada a este libro, dejo el enlace al blog Forgotten Island, dedicado en principio a lugares abandonados pero ahora prácticamente centrado en la zona afectada por el accidente de Chernobil. Este documento gráfico da vida a unas páginas realmente sobrecogedoras.


Comprendí lo fácil que es convertirte en tierra (pág. 230)

lunes, 17 de junio de 2019

Un millón de piedras. Miquel Silvestre

Un continente, África
Una princesa, la Moto
Un millón de piedras
Tres mil estrellas

Después de haber leído y disfrutado casi todos los libros (tengo pendiente Nómada en Samarkanda y Manual del Overlander) del viajero en moto más mediático y con mayor presencia en redes sociales, Miquel Silvestre, me faltaba por leer el que muchos me decían que era su mejor libro, Un millón de piedras. Este fue su primer libro de viajes en moto y lo dedica a los diversos viajes que hizo por el continente africano recorriendo gran parte de su geografía. La verdad es que unir África y moto siempre va a dar como resultado un cóctel de lo más sugerente. Así pues, me puse manos a la obra y comencé con su lectura...


They told me to get lost...So I did!

El libro me cautivó desde la primera página. A lomos de su moto, que bautizó como Princesa, comienza su andadura en la capital de Kenya, Nairobi. Es allí donde compra la moto a un mecánico alemán, una BMW R80 GS de la que no consigue los papeles legales. Pero esto en África no es un verdadero problema. Si tienes moto, ya tienes viaje.


Desde Kenya se dirige dirección sur hacia Tanzania. Cada frontera es una nueva odisea que Miquel encara con optimismo, paciencia y, en alguna ocasión, con mucha suerte. Estos son lugares que en África no tiene ninguna lógica ni normas concretas. Hay que apelar a la paciencia y nunca al sentido común para atravesarlas. A continuación vienen Zambia, Zimbabwe y Sudáfica, donde hace un alto en el camino y constituye la primera parte del libro.


Recorrido de la 1ª y 2ª parte del libro
La segunda parte está dedicada a recorrer Botswana y Namibia. Es aquí donde Miquel vive una de las gestas más destacadas de su impresionante currículo, y no es otra que recorrer completamente de norte a sur el Parque Nacional de la Costa de los Esqueletos, siendo de los pocos que lo han conseguido a lomos de una moto. En contra de todo lo razonable, las motos tienen prohibida la entrada, no así los vehículos de cuatro ruedas...


En la Costa de los Esqueletos (Namibia)
La tercera parte del libro, comienza partiendo de Sudáfrica. Miquel sufre un accidente que le obliga a una parada de varios días y donde los astros se alían para que pueda ser atendido y, con una mínima recuperación, retornar a la carretera y continuar con su viaje. En esta parte del libro visitará Swazilandia, que a pesar de su extrema pobreza, es el lugar de recreo de los sudafricanos, y a continuación pasa a Mozambique. 



Finalmente la cuarta parte del libro está dedicada a la conquista de Dakar en Senegal, recorriendo Marruecos, Mauritania, Senegal e intentando un recorrido frustrado por Mali. Partiendo de Tánger y atravesando la cordillera del Atlas, tomará la costa occidental para recorrerla hasta su destino en la capital senegalí. Mucha historia española se nos revela en estas páginas. El autor hace referencia a todo lo que España dejó en el Sáhara español durante su colonización. 


Llegada a Dakar
La décima edición que yo poseo viene con una galería fotográfica extra especial donde se incluyen diversas fotos inéditas de los viajes realizados. El complemento ideal a un libro de culto. Y, por supuesto, dedicado por el autor.

Creo que este libro ofrece la visión del viajero solitario, observador, que interactúa con la población, que se fija en los detalles, en las gentes, en los edificios, en la historia. En definitiva, que vive los lugares por donde pasa. Esa esencia sólo puede trasmitirse desde la soledad del camino recorrido con calma y curiosidad.


Él (Ted Simon) no era un piloto, él era un escritor. Entendía a la perfección sus sentimientos.