miércoles, 10 de diciembre de 2014

QUEDAOS EN LA TRINCHERA Y LUEGO CORRED


"No podía decirle la razón. Todavía no. Quizá cuando fuera mayor sería capaz de expresar las palabras en voz alta... El señor Janácek se lo había dicho hacía tiempo. Lo había hechos por la mejor razón del mundo. Por amor"

John Boyne (Dublín, 1971) es y será mundialmente conocido por su novela "El niño con el pijama de rayas" (2006). Con más de dos millones de ejemplares vendidos, consiguió conmover al público con una historia tan tierna como sobrecogedora. Si soy sincero, esta es la principal razón que me llevó a comprar y leer este "Quedaos en la trinchera y luego corred". Cambien la Segunda Guerra Mundial por la Primera, volviendo a utilizar a un niño como protagonista principal e indiscutible de la novela, y tiene como resultado esta nueva lectura.
"El día que estalló la Primera Guerra Mundial, Alfie celebraba su quinto cumpleaños. Cuatro años más tarde, Alfie no tiene noticias del paradero de su padre y da por hecho que ha muerto en el frente. Pero el tropiezo casual con unos papeles le revelará que no es así. En un mundo desgajado por la insensatez de la guerra, el pequeño Alfie se armará de valor para encontrar a su padre y devolverlo con los suyos"
Considero que con esta novela el autor ha conseguido, una vez más, narrar una historia conmovedora, llena de realidad y sentimiento. Un desgarrador testimonio de las consecuencias que tuvo la Primera Guerra Mundial, no solo en los soldados que se pusieron al frente, si no también, la descripción de las horribles consecuencias que vivieron todos los familiares y vecinos de Londres, se describen y sobrecogen en esta novela. Dividida en catorce capítulos, quiero destacar aquello que más me ha llamado la atención en cada uno de ellos, como una forma de resumir, de otra manera diferente a la convencional, el propio desarrollo de la novela:

Capítulo 1: "Despídeme con una sonrisa"("Los enfrentamientos habían comenzado el 28 de julio de 1914. Puede que otras personas no recordaran la fecha con tanta facilidad, pero Alfie jamás la olvidaría, porque era su fecha de nacimiento" "Aunque, por la noche, antes de dormirse, intentaba pensar en todo lo que recordaba de sus padres antes de que cambiaran, porque, si los recordaba tal como eran antes, siempre cabía la posibilidad d que un día volvieran a ser así".) Empieza la Primera Guerra Mundial y ya se observan las primeras consecuencias negativas en las familias de Londres.

Capítulo 2: "Si fueras el único alemán de la trinchera"("No es la bandera de Inglaterra, es la bandera de mi país. Donde yo nací y crecí. Praga es una ciudad muy bella -añadió. Se acarició el mentó y se quedó mirando un bote lleno de juguetes para saltar-. Quizá la más bella del mundo. La ciudad de Mozart y Dvorák. La ciudad donde se estrenaron Las bodas de Fígaro y Don Juan. Y, si no has atravesado el río Moldava por el puente de Carlos mientras el sol se pone detrás del castillo, no has vivido, amigo mío. Un día irás a visitarla, estoy seguro") Vecinos y amigos de Londres comienzan a sufrir las consecuencias de "pertenecer", de una u otra manera, al Imperio austrohúngaro (alemanes, rusos...).

Capítulo 3: "Mantened encendido el fuego del hogar". Capítulo 4: "Tu rey y tu país te necesitan"("Pueden que estuvieran en guerra, pero seguía habiendo una cantidad sorprendente de caballeros ingleses que querían llevar los zapatos relucientes") El problema de los ingleses era que siempre querían que otras personas les sirvieran. Los ricos tenían ayudas de cámara y lacayos, mayordomos y amas de llaves; los pobres no podían permitirse esos lujos y les reconfortaba que alguien les limpiara los zapatos. Hacía que se sintieran importantes.

Capítulo 5: "Cuando esta maldita guerra termine"("Un hombre que tenía el bigote pelirrojo había colgado una serie de carteles de propaganda militar por toda la estación: en uno aparecía una imagen de Londres por la noche, con el Big Ben y la catedral de San Pablo en primer plano. "ES MEJOR ENFRENTARSE A LAS BALAS QUE MORIR EN CASA POR CULPA DE UNA BOMBA", decía. En otro aparecía: "¡SÍGUEME! -decía- ¡TU PAÍS TE NECESITA!". Alfie no creía que hubiera muchos soldados así de felices en la vida real")


A muchos les resultará más familiar la imagen del Tío Sam reclutando soldados para el combate, pero lo cierto es que la idea original es británica. El de la imagen no es otro que Horatio Kitchnere, Secretario de Estado de la Guerra británico. Con la mirada firme y el dedo imponente, el ilustrador Alfred Leete utilizo su figura como símbolo de la extensa campaña de reclutamiento que Gran Bretaña puso en marcha apenas un mes después de iniciada la guerra. El 5 de septiembre de 1914 el cartel se estrenaba en la portada de la revista "London Opinion", y viviría después sucesivas reencarnaciones como póster. Fue efectivo, consumando una de las campañas de reclutamiento más fructíferas de toda la guerra.

Capítulo 6: "Para mi novia y para mí"("Hay muchas formas de colaborar en una guerra -arguyó-. No estoy seguro de que matar gente se la más productiva") Se pone de manifiesto que todo aquel que no quería participar en la guerra, era considerado un mal patriota y rechazado y humillado por la gran mayoría de la sociedad británica.

Capítulo 7: "Hola, ¿quién es tu amiga?". Capítulo 8: "¿Estamos descorazonados?("Alfie la miró. Casi le daba miedo preguntar. -¿Qué es?. Marian Bancroft lo miró y sonrió. No fue una sonrisa alegre sino, más bien, la clase de sonrisa que acompaña a una mala noticia: una sonrisa que pretende tranquilizar. -Neurosis de guerra- respondió") La Neurosis de guerra no es una entidad clínica en sí misma. Pertenece a la categoría de la neurosis traumática definida en 1889 por Hermann Oppenheim, quien la describió como una afección orgánica consecutiva a un traumatismo real que provocó una alteración física de los centros nerviosos, acompañada de síntomas psíquicos: depresión, hipocondría, angustia, delirio,... Con la Primera Guerra Mundial se reactivó el interminable debate sobre el origen traumático de la neurosis. Las jerarquías militares recurrieron a psiquiatras de todas las orillas para que trataran de desenmascarar a los simuladores, sospechosos de ser falsos enfermos, es decir, mentirosos, desertores, malos patriotas. En este contexto se produjo en Viena, en 1920, en el marco de una resonante polémica, el primer gran debate sobre el estatuto de la neurosis de guerra. 

Capítulo 9: "¡Oh! ¡Qué guerra tan bella!("(...) Aunque el propósito de la política debería ser hacer cosas, no sólo hablar de hacerlas, ¿no crees?. Pero si no nos mezclamos con la gente, empiezan a pensar que les hemos olvidado y se ponen a buscar para ver si algún otro puede hacerlo mejor")

Capítulo 10: "Chitón, que viene un obús". Capítulo 11: "Mete tus problemas en tu viejo petate"("Sólo entonces cayó Alfie en la cuenta de que su padre había dejado de comportarse como su padre. Parecía que hubieran intercambiado papeles y que Georgie no cuestionara nada de lo que Alfie decía; como si el adulto fuera él y Georgie fuera el niño. Aquella idea le produjo mucho malestar e incluso un poco de miedo. Se suponía que su padre debía cuidar de él y no al revés") Este es el momento donde el pequeño Alfie asume que su padre no es el mismo, que la guerra lo ha cambiado y que ahora es él el que tiene que cuidar de su padre. Neurosis de guerra, puesta de manifiesto a través de los ojos de un niño.

Capítulo 12: "Quiero irme a casa"("(...) Alfie dobló la esquina, donde su padre le esperaba, mirando el cielo. -Qué grande es el mundo, ¿verdad? -dijo- ¿Crees que en los otros planetas también se odian tanto?") El autor trata de reflejar una vez más, ya que lo hace en muchas ocasiones a lo largo de la novela, el sinsentido de una guerra.

Capítulo 13: "Hay un largo, largo camino que serpentea"("Joe, el doctor Ridgewell, la abuela Summefield, Alfie y el Viejo Bill Hemperton cruzaron la calle a toda prisa y entraron rápidamente en el número dieciséis. Dentro encontraron a Margie y a Georgie sentados juntos en el sofá, abrazados, cada uno con la cabeza apoyada en el hombro del otro")

Capítulo 14: "Llévame de vuelta a mi querida Inglaterra"("Era julio de 1922, casi cuatro años después del final de la guerra, y Alfie Summefield cumplía trece años. Ya nada era como antes. Ahora todo me parece una ilusión. Yo no hice nada malo. Y esta gente me ha destrozado")


En definitiva, se trata de una novela conmovedora, llena de realidad, que personalmente recomendaría a todo aquel que quiera acercarse a los sentimientos que transmite un niños de 6 años, en medio de uno de los desastres más atroces de los adultos, a comienzos del Siglo XX.

"-El sargento- respondió Georgie, sin despegar los ojos del suelo-. Nos lo decía todas las noches antes de que saliéramos a combatir. Nos ponía en fila en las escaleras de la trinchera. Una fila de hombres con la cabeza casi a la altura del suelo. La siguiente fila unos cuantos peldaños más abajo, preparados para seguirles. Y los siguientes en el suelo de la trinchera, listos para empezar a subir las escaleras. Teníamos que esperar hasta que cada fila salía a combatir y entonces nos tocaba a nosotros. No debíamos movernos hasta que los hombres que iban delante se hubieran perdido entre el humo y la metralla. "Quedaos en la trinchera y luego corred", eso nos decía. "Quedaos en la trinchera y luego corred". Todas las noches. Todas las noches, Alfie".



domingo, 30 de noviembre de 2014

Los propios dioses

Contra la estupidez humana, los propios dioses luchan en vano

Volver a leer un libro de Isaac Asimov es como volver 30 años atrás en mi vida. Era por entonces cuando devoraba libros de este gran escritor de ciencia ficción y el que hizo que muy posiblemente sintiera una atracción irreversible por la ciencia. Despertó la curiosidad de millares de jóvenes por esa ciencia fascinante que salpicaba sus libros. Después de muchos años sin volver a tener contacto con el autor (aunque mi biblioteca sigue plagada de sus libros) me llega casi por casualidad este "Los propios dioses" y me digo, ¿por qué no?

El libro son tres historias en una. Es decir, son tres historias relacionadas en el tiempo, aunque no en la dimensión. Me explico: 

Un mediocre científico descubre por casualidad que existe otro universo paralelo al nuestro con el que podemos intercambiar energía de manera que esta se hace infinita para ambos mundos. Esto resulta ser la panacea energética, ya nadie tiene que preocuparse jamás por los problemas energéticos que nos asolan. Pero no todo es tan fácil, pues este trasvase energético tiene consecuencias en la alteración de las leyes físicas de los mundos implicados, con mucha peor suerte para nuestro universo, como descubre un científico terrestre. El Sol llegará a explotar engulléndonos a todos. Luchas de poder, de intereses, comerciales, económicas, celos profesionales,... urden la primera parte del libro.

La segunda parte se centra en el universo paralelo. Asimov relata su forma de vida, sus costumbres, como son los diversos seres que lo habitan. También aquí descubren la alteración de las leyes físicas y provoca una pequeña rebelión de sus estamentos sociales. Para mi gusto esta es la parte más floja del libro, pues tal vez es demasiado fantasiosa y se aleja del verdadero estilo de Asimov en la mayoría de sus libros.

En la tercera parte volvemos a nuestro universo, pero no a la Tierra, sino a la Luna. Compartimos aventuras con los selenitas. Aquí aparece Asimov en toda su esencia y es la parte que más me ha gustado. Aunque en este caso tampoco aparecen los clásicos robots que pueblan sus libros. Es en la Luna donde se encuentra solución al problema del trasvase de energía entre los dos universos y llegamos a un final que aunque esperado desde páginas anteriores no dejará de sorprender.

En definitiva, para mi ha sido un verdadero placer volver a sumergirme en un libro de ciencia ficción de un autor tan reconocido y que tan buenos ratos me hizo pasar en mi adolescencia.

Las personas sólo buscan su comodidad individual,
sin importarles el precio que han de pagar por ella

jueves, 30 de octubre de 2014

CORREDORA DE LA VIDA

"La vida es eso, momentos a veces desconocidos que te cambian todo" (Chadia Chaouch)

"Escribo este libro para los que no creen, escribo este libro para los que tienen miedo, mucho miedo. Escribo para los familiares de los que ya corrieron su propia carrera y llegaron a la meta de una sabiduría mayor. Pero también escribo para los que, como yo, visualizan que su futuro puede ser mejor. Igual que existen historias de depresión y desánimo ante la enfermedad, también existen historias de esperanza frente a la misma. Y esta es la historia que quiero contar, mi propia historia...", así comienza Chadia Chaouch su libro. 
"Corredora de la vida" nos relata la historia de como su autora luchó y superó el cáncer de mama. Este libro tiene que ver con una actitud, nos hace un paralelismo con las carreras de fondo y la lucha contra el cáncer, en ambas, hay que pasar por varias etapas, pero teniendo siempre presente que hay una meta final que será positiva (correr por etapas, luchar contra el cáncer por etapas, pero sin olvidarse nunca de vivir). Este paralelismo lo hace presente la autora corriendo un maratón justo después de vencer al cáncer. Leer este libro te asegura una motivación en el presente para tener un futuro lleno de alegrías, aunque yo no lo calificaría de una lectura de autoayuda, está claro que no pierde ni un momento ese grado de positividad que motiva, ante la enfermedad y la vida en general. Como lo califica ella misma, se trata de un "libro de luz", donde se nos transmite que de la enfermedad, en este caso concreto del cáncer de mama, se supera y se sale reforzado, aprendiendo cosas nuevas, estando cerca de uno mismo y valorando mucho más a todas aquellas personas que nos rodean o nos faltan en ese momento concreto. A pesar de que los médicos le dijeron que no podría correr una maratón tras una operación complicada, una medicación que toxifica el corazón,... Chadia se armó de valor y sacrificio, y aprendió a correr, nada menos que los 42,195 km. que conforman un maratón. Por tanto nos describe como la enfermedad fue para ella un impulso para mejorar. A continuación os dejo una serie de frases que Chadia escribe en este libro que demuestra el positivismo y la reflexión positiva que transmite con su escritura:

"La verdad muchas veces nos habla y nos susurra pero no la queremos escuchar".

"Cuido de mí misma. Me atrevo a ser yo".

"Un día oí que la mente había que tratarla como a un niño pequeño, le puedes hacer creer lo que quieras (...) La mente te puede llevar al infierno o al paraíso, te crea problemas donde no los hay, te inventa un futuro que nunca ocurrirá, te crea temores y te manipula. Ya no me dejaré manipular por ella, solo viviré el Ahora, que es lo único seguro y real. El Ahora en toda su plenitud, en toda su fuerza, en toda su esperanza".

"Me promete el cielo que en ese momento me falta (...) Los ángeles aparecen así, en el momento menos esperado y cuando más lo necesitas".

"He experimentado a lo largo de mi vida que, cuando algo se va, es que nos espera algo mejor. Cuando estamos abiertos a la energía del cambio ocurren cosas increíbles".

Nacida en Francia, pero afincada en España desde hace más de veinte años, Chadia Chaouch tiene una sonrisa que ilumina la cara. Irradia felicidad y contagia entusiasmo. Para ella, la vida es un regalo que hay que aprovechar y disfrutar a cada instante, y ello queda plasmado en este libro. Le diagnosticaron cáncer de mama en dos ocasiones, y aunque ahora se encuentra bien, el camino no ha sido nada fácil: cinco intervenciones, sesiones de quimioterapia, radioterapia y tratamiento con anticuerpos humanos. Como un impulso vital y sin saber como respondería su cuerpo porque la propia medicación le toxificaba el corazón, Chadia empezó a correr poco a poco. Había cogido 35 kilos. Su afán de superación le llevó a remontar kilómetros y etapas. Pequeñas metas que, como si de una carrera se tratara -la más difícil de su vida-, también ha ido pasando mientras estaba tratándose para superar el cáncer. Su experiencia la recoge en este libro en el que cuenta como va superando todas las noticias, como se relaciona con los médicos y el sistema en esta carrera de fondo que es el cáncer y sus tratamientos. Es un libro que habla de superación y de vitalidad, es un tratado de superación. Su autora, es pura energía; constantemente, requiere urgente exacción, esquematizando sus metas hasta conseguirlas. "Corredora de la vida" se trata, en definitiva, de un libro que, a diferencia de otros, no nos retrata las vivencias íntimas, tristes y negativas que, sin lugar a dudas, a todos nos asaltan cuando nos enfrentamos a la enfermedad. Se trata de un libro luminoso que relata en primera persona el avatar de una paciente a los largo de un proceso de cáncer de mama. En palabras de la Dra. Pilar Zamora: "Os recomiendo a todos los que os acerquéis a este libro que lo leáis con la seguridad de que no hallaréis en él más que buenas emociones que os van a transmitir paz y confianza en que el cáncer de mama se puede superar e incluso puede aprovecharse esta experiencia vital para hacernos mejores personas y más solidarias".

Conocí "Corredora de la vida" gracias a mi tía Isabel, que se puso en contacto con Chadia Chaouch y me consiguió el libro dedicado por ella. A día de hoy puedo decir que tengo la gran suerte de conocer más en profundidad a su autora y tener una gran amistad con Chadia.
Solemos ensalzar a la categoría de héroes a esos deportistas (en su gran mayoría futbolistas) que tan solo se dedican a hacer lo que les gusta, ganando por ello mucho dinero. Nos compramos sus botas, sus camisetas con nombre y número incluido...yo, si les soy sincero,  a día de hoy, quiero la camiseta con el nombre de Chadia, y el número diez, ese número que representa lo que vale y el ejemplo que nos ha dado a todos. Gracias Chadia por enseñarnos en este libro a correr por aquello que perseguimos y no de lo que huimos, gracias, por regalarnos tanta energía positiva.






"Como me gusta poder correr, volar, poder mostrarme. Correr es sinónimo de libertad, el cuerpo se relaja impulsado hacia delante, hacia la vida. No se puede estar corriendo y morir. Es un pensamiento que me da fuerza"

Gracias Chadia por escribir esta lección de vida, por explicar de forma sencilla la enfermedad y por hacer que su lectura no deje indiferente. Ejemplo de determinación y optimismo ante la enfermedad en particular y la vida en general, desde OPINARED os recomendamos su lectura sin ningún tipo de dudas.
"El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida" Dr. Jorge Carvajal Posada.


domingo, 26 de octubre de 2014

Los entusiastas

En este libro bellamente editado por la minoritaria y artesanal editorial granadina Macadán, especializada en literatura de motor, Arturo Borja, gran aficionado a los vehículos de motor y periodista dedicado a todo lo que tenga que ver con este tema, nos narra las peripecias de una Harley-Davidson de principios del siglo XX que aparece en un pueblo de Galicia donde inicia una trepidante aventura que la lleva por toda la península y participando activamente, incluso, en la Guerra Civil española. Su primer dueño la compra como algo excepcional y escaso en esos días por España. Algo de lo que presumir en el casino del pueblo y con lo que disfrutar por carreteras y caminos de la comarca. Pero se hace antigua y lenta cuando se aficiona a las carreras y decide cambiarla... A partir de aquí comienza ese viaje extraordinario que la lleva por diversas manos y sufriendo diversas transformaciones, pero manteniendo el espíritu auténtico e inimitable de una verdadera Harley-Davidson.

Harley-Davidson de 1926
En este libro se combinan tanto los datos técnicos de motos y algún que otro vehículo como las costumbres y sus cambios a lo largo de casi un siglo de historia de España. Los capítulos en los que la Harley se ve envuelta en la Guerra Civil son muy ilustrativos de lo que pasó en esos años aciagos. Nos ofrece una imagen desde las trincheras, desde la primera línea de fuego y también desde los dos bandos combatientes, pues nuestra Harley estuvo tanto en el bando republicano como en el nacional. Además las diversas transformaciones sufridas por la moto nos hablan de los cambios en los gustos estéticos que se van produciendo.

Arturo Borja
Resulta ameno y bien documentado, pero a lo largo de sus páginas siempre me daba la impresión de que se le podía sacar más partido a cada historia. Es como si el autor pasara de puntillas por la vida de gentes que merecían un conocimiento más profundo, como si tuviera prisas por acabar un capítulo para comenzar con el siguiente. Cabe destacar las hermosas ilustraciones que abren cada capítulo y que son debidas a Cristina Bueno. Sencillas y muy expresivas. En resumen, un libro para pasar un buen rato leyéndolo y para presumir de él después en tu biblioteca.

"Detrás de cada moto había un hombre, y con él, un retazo de su existencia en común con la motocicleta"

lunes, 20 de octubre de 2014

DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS


"Parece que los cabellos han de resucitar mucho menos que las otras partes del cuerpo" 


(Tomás de Aquino, "De la integridad de los cuerpos resucitados")


En el año de la muerte de Gabriel García Márquez era "obligatorio" hacer este pequeño homenaje, así que decidí releer "Del amor y otros demonios". Y digo releer porque es un libro que me mandaron en el instituto, allá por el año 1997. Sin duda me resulta extraordinario comprobar, que a pesar de los años, uno sigue recordando gran parte de aquellos libros que leyó, y sobre todo, que saca aún más información que la primera lectura dejó.
"Del amor y otros demonios" es una de las obras más aclamadas del escritor colombiano. Nos remontamos a los tiempos de la inquisición española. El poder de la Iglesia es indiscutible y su control sobre la sociedad es excesivo. En este contexto nace Sierva María de Todos los Ángeles, quien dejada de lado e ignorada totalmente por sus padres de raza blanca (por un odio que en realidad se tienen entre ellos y trasladan a su hija por asemejarse en algo al otro) termina conviviendo con los esclavos. Como consecuencia la niña es educada en las tradiciones y creencias de la cultura esclava. Cuando es mordida por un perro rabioso, se teme que Sierva contraiga dicha enfermedad, y al no hacerlo, la Iglesia interviene considerando que está poseída por el demonio.
Durante toda la obra vemos como los acontecimientos cotidianos que no tienen nada de extraño ni sobrenatural, comienzan a ser considerados como tales, atribuyéndolos a la niña, que se le comienza a considerar como un demonio. Esta característica es propia del "realismo mágico" tan presente en las novelas de autores sudamericanos. El autor logra mantener en vilo al lector durante toda la obra ya que se espera en todo momento que ocurra algo que esclarezca la situación. El relato no pierde en ningún momento su intensidad ni su intriga, lo que motiva al lector a continuar leyendo sin interrupciones.
El clima sombrío está presente en cada escena y el autor logra sumergirnos en los escenarios mediante descripciones que guían nuestra imaginación y nos hacen sentirnos parte de la historia. Todos los personajes, sin excepción, están cargados de misterio, y sus personalidades son muy complejas, al punto que el lector duda reiteradamente sobre lo que realmente pasa por su cabeza e intenta descifrar qué es lo que verdaderamente se esconde detrás de lo que dicen y hacen. Uno de los aspectos más destacables de esta reconocida obra es que el lector juega un papel determinante en la compresión de la misma: el autor nos presenta hechos e indicios, pero jamás aclara qué es lo que realmente ocurre. Definitivamente, "Del amor y otros demonios" es una de esas obras que sin darte cuenta te engancha, y te hace pensar, tratando de buscar una explicación lógica -aunque termines por aceptar incluso las más descabelladas-. Una historia que atrapa y que requiere del criterio y de la deducción personal, pues aún habiendo terminado su lectura, continuarás dando vueltas en tu cabeza a todo lo que has leído en ella.
Gabriel García Márquez es uno de los escritores latinoamericanos más reconocidos y admirados del mundo. Impulsor del boom latinoamericano, ha escrito una gran cantidad y variedad de novelas propias del realismo mágico que se han convertido en best-seller (destacando por encima del resto su maravillosa "Cien años de soledad", definida por algunos como la Biblia del siglo XX). "Del amor y otros demonios", si bien no es la más conocida, fue la que le valió el premio Nobel de Literatura en el año 1982.



La novela se sitúa en algún escenario colombiano, sin precisar, hacia el siglo XVIII. Cuenta la historia de Sierva María, una niña de 12 años cuya vida está llena de dolor y sufrimiento. Nacida fruto de una relación fría y sin amor entre el marqués y una cruel doncella llamada Bernarda, es "condenada" a criarse con los esclavos de la casa. Un buen día cuando se encuentra en el mercado, es mordida por un perro rabioso. A partir de aquí suceden una serie de acontecimientos que dejan entrever el papel de la Iglesia, las clases altas, los esclavos,... propios de la época en la que suceden dichos acontecimientos.
"Del amor y otros demonios" es una historia bastante sombría, aunque mejora en su segunda mitad. Un amor prohibido que se apodera de los protagonistas debe enfrentarse a una sociedad clásica, supersticiosa y juzgadora. Una novela que atrapa al lector y lo mantiene al hilo de los sucesos que acontecen. El receptor de la historia no puede evitar sentir empatía y sufrir o enamorarse con los personajes que se nos presentan. 



.-"¿Y mientras tanto?", preguntó el marqués.

.-"Mientras tanto", dijo Abrenuncio, "tóquenle música, llenen la casa de flores, hagan cantar los pájaros, llévenla a ver los atardeceres en el mar, denle todo lo que pueda hacerla feliz". Se despidió con un voleo de sombrero en el aire y la sentencia latina de rigor. Pero esta vez la tradujo en honor del marqués: "No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad".



Como reflexión final me resulta curioso, en el siglo XVIII la rabia, actualmente el ébola...quién sabe si la vida y la historia es tan solo un círculo que no para de repetirse, como una noria, que nunca deja de volver.

lunes, 13 de octubre de 2014

LIBROS A BORDO

Hace exactamente veinte años que navego con una biblioteca a bordo. Porque una biblioteca personal, como saben ustedes, no es un lugar donde se colocan libros, sino un territorio en el que uno vive rodeado de inmediatez y de posibilidades. Hay libros que están ahí, sin leerse todavía, aguardando pacientes su momento, y otros que ya leíste y a cuyas páginas conocidas retornas en busca de memoria, de utilidad, incluso de consuelo. A medida que envejeces, el número de esa segunda clase de libros los viejos amigos y conocidos, aumenta respecto a los que aguardan su turno; aunque siempre existe la melancólica certeza de que, por mucho que vivas, nunca acabarás de leerlos todos; que la vida tiene límites, que siempre habrá libros de los que te acompañan que apenas abrirás nunca, y que un día, tanto ellos como los ya leídos caerán en manos de otros lectores: amueblarán otras vidas. Parece algo triste, pero en realidad no lo es. Porque tales son las reglas. En cierto modo, más que una vida de lecturas, una biblioteca es un proyecto de vida que nunca llegará a culminarse del todo. Eso es lo triste, y lo fascinante. 
Un velero no siempre deja tiempo para la lectura. A menudo estás atento a la maniobra, al estado de la mar, a la recha en el horizonte, al tráfico de los malditos mercantes que te vienen encima. Pero siempre hay ratos de calma: días tranquilos con marejadilla y quince nudos de viento, con todo el trapo arriba, o fondeos apacibles en lugares sin algas, donde cuarenta metros de cadena permiten dormir algo más tranquilo. Ahí es donde los libros se vuelven compañía perfecta, al sol o a la sombra en verano, abajo en la camareta en invierno, a veces de noche, a la luz de una lámpara, mientras arriba, en la bañera, alguien te revela cuatro horas en la guardia y oyes el vago rumor del canal 16 en la radio.
Durante mucho tiempo, a bordo sólo llevé libros sobre el mar. Es una vieja costumbre. Quizá porque he leído demasiados de ellos, hace un par de años empecé a admitir polizones terrícolas en la biblioteca marinera, donde antes estaban proscritos. Aún así, éstos siguen siendo pocos, y por lo general se relacionan con la novela que estoy escribiendo en cada momento. Lo seguro es que vuelvo una y otra vez a los de siempre, los marinos, releyéndolos a menudo. Hace poco dediqué una temporada a calzarme por enésima vez todas las novelas de Joseph Conrad que tienen el mar y a los marinos como protagonistas, empezando por la Línea de sombra y acabando por el ejemplar de El espejo de mar traducido por Javier Marías que siempre llevo a bordo. En realidad la biblioteca del barco se reparte en tres zonas. Bajo la mesa de la camareta llevo los derroteros y los libros de señales, faros y mareas, y en las estanterías sobre la entrada al motor van los libros técnicos e históricos, incluidos los dos derroteros de Tofiño -son asombrosos cómo aún son útiles para un velero, dos siglos y medio después- y también, lleno de subrayados y notas, el sobado e imprescindible Navegación con mal tiempo, de Adlard Coles. Con ellos, entre otros, el Diccionario marítimo de O´Scanlan, dos obras de Fernández de Navarrete en las que me sumerjo gozoso de ven en cuando (Historia de la Náutica y los cinco magníficos volúmenes de Viajes y descubrimiento de los españoles) y varios cla´sicos lomos amarillos de Editorial Juventud, entre ellos mis dos favoritos, que también lo fueron de mi padre: Corsarios alemanes en la Primera Guerra Mundial y Corsarios alemanes en la Segunda Guerra Mundial.


"Una biblioteca es un proyecto de vida que nunca llegará a culminarse del todo. Eso es lo triste, y lo fascinante"

Los libros que más se renuevan a bordo son los de la tercera zona, correspondiente a novelas y toros libros de ficción que ocupan estantes y armarios en la camareta. Por ahí han pasado, y regresan de vez en cuando, los 20 volúmenes de la serie Capitán de mar y guerra, de Patrick O´Brian, así como los de Alexander Kent y C. S. Forester -los de la serie Ramage de Dudley Pope, sólo disfrutables por anglosajones cretinos aficionados al tópico, los arrojé hace años por la borda-. También, por supuesto, con amarre fijo en un estante, Moby Dick, de Melville, y la trilogía de Nordhoff y Hall sobre la Bounty. A eso hay que añadir la soberbia novela El cazador de barcos, de Justin Scott, La cacería, del gran Alejandro Paternain, El enigma de las arenas, de R. E. Childers -una de las más hermosas novelas sobre mar y espionaje que leí nunca-, y la obra maestra sobre la batalla del Atlántico: Mar Cruel, de Nicholas Monsarrat. Cuya magnífica película, aunque sólo puede encontrarse en inglés, regalo a mis amigos cada vez que me la tropiezo.
Libros y mar en resumen. Memoria, aventura, navegación. Y la tierra, bien lejos. Les aseguro que no puedo imaginar una combinación más feliz. Situación más perfecta.



viernes, 19 de septiembre de 2014

La analfabeta que era un genio de los números

Si la persona a quien hablas no parece escucharte, sé paciente. Puede ser que sencillamente tenga un poco de cera en los oídos. Winnie the Pooh.

Libro muy esperado entre el gran público y los miles de seguidores del escritor sueco Jonas Jonasson, después del enorme éxito que cosechó el autor con su anterior novela "El abuelo que saltó por la ventana y se largó". Sin embargo creo que en esta ocasión las expectativas superan con creces el resultado de un libro mediocre. Sigue en la línea de situaciones disparatadas e imaginativas de la obra anterior con un, a veces, admirable toque de humor. Pero ahora da una doble vuelta de tuerca y todo se hace mucho más increíble y repetitivo hasta la saciedad, explotando una historia que a mitad del libro ya está acabada. Posiblemente el factor sorpresa de ese estilo desenfadado, disparatado e irónico no ha funcionado ya en esta segunda novela, que a mi en muchos momentos se me ha hecho pesada.

La historia gira alrededor de una chica sudafricana de los bajos fondos, dedicada a la limpieza de letrinas, el peor trabajo al que una persona puede aspirar. Hija de madre soltera y alcohólica parece abocada a no sobrepasar con vida su infancia. Pero a cambio está dotada de una enorme capacidad para las operaciones matemáticas y la comprensión de conceptos que se escapan a la mayoría de los mortales. Esa capacidad la lleva a abandonar su ciudad natal y por azares bastante rebuscados de la vida acaba de sirvienta de un ingeniero incompentente encargado de desarrollar el programa nuclear sudafricano.


Después de muchos años interfiriendo positivamente en el programa nuclear acaba escapándose y aterrizando en Suecia, donde conoce a dos hermanos gemelos con una historia completamente descabellada y con una bomba nuclear a su cargo. Y con el servicio secreto israelí pisándole los talones. Y a partir de aquí pues más enredos, más situaciones kafkianas y es donde el libro se me ha empezado a hacer pesado. Todo gira en como deshacerse de la bomba atómica y sin parar de sumarse nuevos protagonistas de lo más variopintos.

Creo que es un libro que puede estar bien como lectura de verano, pero que no pasa de mero entretenimiento sin mucho fundamento y con demasiadas páginas.

Jamás he conocido a un fanático con sentido del humor.
Amos Oz

martes, 5 de agosto de 2014

Lo que la nieve esconde

 Confía en quienes buscan la verdad y desconfía de los que dicen haberla encontrado

 Cada verano, mientras disfruto de unos días de vacaciones rodeado de montañas, ibones, crestas nevadas y una temperatura envidiada en el resto del país, leo el premio Desnivel del año anterior. No sé muy bien si es una manía o una tradición o, simplemente, un capricho. Pero ya son tres años siguiendo este ritual lector que espero se extienda muchos años más en el tiempo por dos motivos: la salud del premio Desnivel y mis vacaciones entre montañas. Este año tocaba Lo que la nieve esconde, de Jokin Azketa, premio Desnivel 2013.

Se trata en este caso de una historia vital de varios personajes en la que la montaña es una excusa que de alguna manera, reune a los protagonistas. Norman, un famoso escritor de libros de montaña que jamás ha pisado una, Patrick, un joven incomprendido e incomprensible que intenta escapar de todo y todos cuanto le rodean, Paul, un amigo positivo y feliz con el que se embarca en una expedición al Himalaya y otro amigo con el que comparte un secreto inconfesable. Pero el meollo de la trama está en sus vidas interiores, sus relaciones y las ambiciones que cada uno tiene y para cuya consecución no todo vale.


Mi impresión personal sobre el libro no es buena. Y creo que en parte se debe a que esperaba un libro de montaña, y me he encontrado un libro de reflexiones personales y personajes atormentados donde la divagación y los pensamientos internos superan en buena medida a la aventura de montaña que yo esperaba encontrar. En algún momento me parece también algo pretencioso en cuanto a las reflexiones que nos plantea el autor. En su defensa debo decir que el final que se plantea salva los muebles de un libro, bajo mi opinión, mediocre.


...los dos van espoleados por sus diferentes grados de rabia, una furia que tal vez también sirva de combustible para alcanzar una cima.

domingo, 27 de julio de 2014

Ébano de Riszard Kapuscinski

¿Mi patria? Mi patria está allí donde llueve

Me siento cómodamente en el sofá del salón de mi casa a disfrutar de un rato de lectura, en este caso toca el libro Ébano de Ryszard Kapuscinski, que nos relata las andanzas de este periodista polaco por los confines del continente africano. Y leo como millones de personas no tienen ni un palmo de terreno para sentarse porque está siendo abrasado por el sol. Y su hogar lo constituye el recipiente que llevan encima de la cabeza y los cuatro harapos que malamente cubren una ínfima parte de su cuerpo.

Levanto la vista del libro y veo encima de mi mesa una cerveza fría y unas aceitunas con anchoa que me he preparado para picar mientras leo. Y al seguir leyendo descubro que millones de personas sólo comen un puñado de arroz al día, y eso siempre que lo tengan, porque algún día sólo podrán soñar con ese mísero puñado de arroz hervido debido a las sequías, las guerras, los incendios,...

Paro nuevamente de leer y reflexiono sobre la seguridad que siento al estar en mi casa. Es mi territorio, estoy a gusto y seguro en ella. Pues millones de personas en África son sacadas de sus chozas a golpe de fusil para ser violadas, masacradas, torturadas, asesinadas,... sin ningún motivo. Simplemente son pobres y estaban ahí.


Un sentimiento de colaboración me embarga al leer estas páginas de Ébano. Colaborar con alguna de las ONG's que se desviven por llevar algo de esperanza a estos pueblos deseperanzados. Y una vez más leo como esto tampoco es tan sencillo ni eficaz. Los caciques que pululan por toda África, conocidos como "señores de la guerra" (Warlords) se quedan con la mayor parte de la ayuda humanitaria que llega del exterior. Y si no fuera así no permitirían a nadie pasar por sus tierras con el resto de las migajas que quedan de la ayuda del primer mundo.


Todo es muy complejo en África. Lo único claro y sencillo de entender es la miseria y la pobreza que corroe a todo el continente desde sus mismas entrañas. Y este libro lo pone de manifiesto de una manera clara y eficaz. Nos ofrece una visión del África negra como sólo puede transmitir quien ha vivido allí como uno más de allí.

Aquí, la vida es un esfuerzo continuo, un intento incesante de encontrar ese equilibrio tan frágil, endeble y quebradizo entre supervivencia y aniquilación.

miércoles, 9 de julio de 2014

Operación Dulce

Una vez más aparece en escena, y deseemos que no sea la última, Ian McEwan con nueva y esperada novela después de Solar, pero con un estilo particular propio de sus últimos trabajos. 

Y en ésta dando un giro maestro y adentrándose y adentrándonos en la mente de una funcionaria de los servicios secretos ingleses MI5, que de pronto pasa a convertirse en agente secreto. Pero aunque la intriga típica de las novelas de espías está presente en el libro, lo que lo hace especial y diferente son los sentimientos, vivencias y emociones de la protagonista. Como vive cada situación personal, sus relaciones personales, de pareja y de amistad, con sus padres, su hermana, su víctima. Y McEwan se mete en el pellejo de la mujer y nos hace partícipes de su ser interno, con maestría de gran narrador.


Podemos saber en cada momento como piensa Serena Frome, como su mente matemática de formación, pero literaria de devoción, afronta las difíciles situaciones que le van tocando vivir en los complicados años 70 en plena Guerra Fría desde unos servicios secretos. Y el amor y la literatura que aparecen para complicarlo todo más aun si cabe.

Pero la pura historia no está exenta de interés y el final nos depara una cabriola dialéctica digna de este escritor. Creo que este libro no defraudará a sus lectores habituales (como no me ha defraudado a mi) y descubrirán un magnífico libro los que por primera vez se acerquen al autor. Aunque como ya he comentado en otras ocasiones, Expiación es la obra necesaria para engancharse a este autor inglés consagrado ya como un clásico de las letras inglesas.



"Me acomodé en mi butaca, ajusté mi nueva lámpara de lectura y cogí mi marcador fetiche"
Serena Frome