miércoles, 22 de mayo de 2013

PRESENTACIÓN "BRÚJULAS QUE BUSCAN SONRISAS PERDIDAS"


Fiel seguidor y admirador de toda tu obra, no sólo de los libros, sino también de la serie “Pulseras Rojas” o la película “Tu vida en 65 minutos”… espero con deseos tu blog del domingo… Siento que hay una conexión especial entre todo lo que haces y yo mismo, que hace, como tú mismo dices, que me “desborde” el esófago.
Te animo a que sigas creando, a que nos sigas enseñando ese otro punto de vista que tiene la vida, a encontrar el lado positivo incluso a todo aquello que nos parece negativo. Aunque si te soy completamente sincero estoy siendo egoísta,… egoísta porque de algún modo necesito leerte, egoísta porque consigues que todo parezca diferente con un par de frases o con un millar de palabras, egoísta porque me has enseñando a crear ese otro mundo (sí, ese que tú llamas El Mundo Amarillo), a ver otra realidad dese otra perspectiva e incluso a sacar siempre algo bueno de lo que antes consideraba sufrimiento.
Ahora recordaré este día como otro “especial” de mi vida, este martes 7 de Mayo, donde por fin conocí a mi “amarillo”, el escritor Albert Espinosa. Hoy puedo decir que me “siento vivo”.


"Mi padre era el fascinante chico que sacaba la lengua cuando hacía trabajos manuales... No, él no me lo dijo nunca... Casi no nos hablábamos. Lo leí en la dedicatoria de un libro que mi abuela le regaló en su octavo cumpleaños... Y él me lo regaló a mí cuando yo cumplí esa misma edad... Me hizo creer que era un regalo que había comprado especialmente para mí... No se imaginó que la dedicatoria que le escribió su madre le delataría su mentira...
"Para el fascinante chico que saca la lengua cuando hace trabajos manuales: RECUERDA QUE PUEDES SER TODO LO QUE QUIERAS LLEGAR A SER..."
Lástima que aquello no fuese dedicado a mí... Desde aquel día jamás he podido regalar nada que antes me fuese obsequiado...
Traumas de la infancia, al fin y al cabo es lo que somos cada uno de nosotros, traumas de la infancia..."



Genial entrevista a Albert Espinosa en el programa de RTVE, Página2. Óscar López entrevista a uno de los grandes fenómenos editoriales del momento, Albert Espinosa, que acaba de publicar "Brújulas que buscan sonrisas perdidas". En la novela, el protagonista pasa por un momento trágico en su vida al perder a su esposa y su madre, a la vez debe retomar una turbulenta relación con su padres, un director de cine aquejado de Alzheimer.



miércoles, 8 de mayo de 2013

Dublineses

Un viaje a Dublín puede ser el desencadenante para comenzar a leer Dublineses de James Joyce. Si además te adentras en él antes de partir y lo lees mientras visitas la ciudad, la experiencia puede ser doblemente gratificante. O triplemente si le añadimos alguna que otra cerveza Guinness en alguno de los numerosos pubs de Temple Bar.

Dublín sigue manteniendo mucho de sus tradiciones ancestrales. Sus gentes aprecian las costumbres de sus mayores y se aferran a su pasado, no como una forma de huir del presente, sino con orgullo. Esas costumbres les han hecho famosos en el mundo entero, son sus seña de identidad allí donde van y surgen de su propia y original forma de ver la vida.

En este sentido el libro de Joyce refleja esas tradiciones inamovibles. La forma en que sus gentes se relacionan, la forma en que viven, como beben,bailan y cantan en los pubs,...  En cierto sentido creo que ayudan a perpetuarlas, a establecerlas en el adn de los dublineses.

Este clásico de la literatura irlandesa está formado por una serie de cuentos que nos retratan diversas escalas sociales del Dublín que James Joyce recordaba, pues dejó la ciudad de pequeño y no regresó a ella. La mayor parte de su obra se centra en una Irlanda de la que habla de memoria. Ello le confiere el valor de la visión infantil e inocente exenta de perjuicios adquiridos con la edad. Pero de ninguna manera resulta infantil. Es una visión pura y realista, tal como era Dublín a los ojos de un niño curioso y observador.


James Joyce

Leer o releer este libro sigue siendo una delicia aconsejable en cualquier momento, pero absolutamente imprescindible si pensamos visitar la bella ciudad irlandesa. Nos permitirá verla con otros ojos, comprender muchas cosas y no dejar pasar por alto la enorme cantidad de detalles e historias que encierran sus calles, jardines, edificios y gentes.

Puente sobre el río Liffey


lunes, 29 de abril de 2013

Anatomía de un instante


Javier Cercas nos aproxima en esta ocasión a uno de los episodios más inciertos de la historia reciente de España: El golpe de Estado del 23F. Aún hoy después de más de 30 años transcurridos desde el suceso, nada está del todo claro. Tal vez por eso la novela sea intensa e interesante. El autor no pretende hacer un trabajo de investigación prolijo y profundo, pero a fuerza de contar lo que el sabe y, sobre todo, lo que él sintió en esos dramáticos momentos de la historia de España, lleva al lector a reflexionar sobre lo acaecido.

En mi caso me ha hecho consciente de la trascendencia del momento. En 1981 yo tenía 9 años, por lo que no comprendí ni entendí del todo lo que entonces sucedía a mi alrededor. Es por eso que este libro me ha permitido conocer nombres, hechos y situaciones que me eran familiares pero que no acababa de encajar en la historia.

Me parece admirable la descripción que hace de la persona y el personaje de Adolfo Suárez. Un "cachorro fascista" que llega a ser el líder indiscutible de la transición. Un arribista de provincias que llega a ejercer el poder total en el Estado español. Y como toda meteórica ascensión, tuvo también su descenso a los infiernos, que bien podía culiminar en el mencionado golpe de estado de 1981.

Aparecen también el general Armada, personaje oscuro y taimado que bien pudo estar detrás de los preparativos del golpe, y que pretendió involucrar al Rey, dada la amistad que lo unía a éste. El teniente coronel Tejero, cabeza visible y personaje con el que todos relacionamos el golpe de estado. También aparece el CESID y, en especial, alguno de sus miembros que fueron juzgados por su participación en el acto, como el comandante José Luis Cortina. Y, como no, el general Milans del Bosch, militar franquista, rudo y a la antigua usanza, que no dudó sacar los tanques a la calle en Valencia.


También me ha gustado mucho el tratamiento que el autor hace del teniente general Gutierrez Mellado, despreciado por los militares y vilipendiado por los políticos, pero siempre fiel seguidor de Suárez. Y también la descripción de Santiago Carrillo, para quien el golpe de estado supuso el inicio del ocaso de su carrera política.

Como reza el título, el libro disecciona un instante de nuestra historia que por proximidad y trascendencia todos deberíamos conocer.

martes, 23 de abril de 2013

DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO



Hoy, 23 de Abril, es el Día Internacional del Libro. Os dejamos aquí un Manifiesto elaborado por el escritor gaditano Felipe Benítez Reyes. Bajo el título "La festividad de los lectores", el autor nos invita a reivindicar el valor de los libros y el ejercicio lector como privilegio del que sólo podemos gozar nosotros los humanos.

LA FESTIVIDAD DE LOS LECTORES:
"Los libros nos hacen movernos por regiones inexistentes, tratarnos con tipos fantasmales o vivir unas vidas que no hemos sido capaces de merecer, a veces por fortuna. Y es ese poder suyo para el espejismo lo que más no inquieta, quizá porque, ante su brillante engaño, el engaño de nuestra propia vida queda en una situación bastante desfavorecida, como cosa de pocamonta.
La literatura sabe herir la memoria, y sabe hacerlo de una manera implacable. Un libro puede dejarnos heridas que no se cierran nunca. Heridas en las que se cifre el recuerdo de un mundo que no nos pertenece y que, sin embargo, hemos confundido con nuestros mundos particulares, con esos mundos nuestros en que no ocurren sucesos fabulosos, en que no existen los misterios, los dragones, los seres perseguidos por su pasado ni las pasiones que acaban entregándose a la muerte.
Los libros no contienen el mundo, claro está, sino que son una parte del mundo, una de las muchas cosas que hay en el mundo. De todas formas, los libros comparten con el mundo mismo su condición de inmensa entelequia inabarcable para el entendimiento, pues el lector padece el vértigo de la infinitud: cuanto más lee, más le queda por leer.
Existen libros que explican la estructura de las galaxias y libros que revelan la vida cotidiana de los insectos, libros que arriesgan teorías sobre la formación de las estrellas y libros que celebran el lirismo del titilar de las estrellas, libros que indagan en el ser o en la nada, libros que ofrecen antídotos contra la melancolía y libros que transmiten melancolías inconsolables, libros que desvelan el trazado de los laberintos abstractos de las Matemáticas y libros que cuentan leyendas de piratas que gritan himnos fraternales y sanguinarios en tierras de Jamaica o de Isla Verde, libros que hipnotizan nuestra voluntad y libros que conquistan nuestro corazón por razones que a veces no tienen nada que ver con el corazón por razones que a veces no tienen nada que ver con el corazón, libros que contienen poemas dedicados a muchachas de duro mármol frío y libros de versos que celebran las cosechas, libros que llevan dentro el veneno de la sátira, libros que destilan el licor áspero y bronco de las pasiones sin suerte, libros que desprenden la neblina gótica de las historias de espectros ensangrentados, libros que transpiran el sudor de los aventureros, libros que huelen a alcoba clandestina, a bar de bebedores solitarios y bravíos, a estepa nevada por la que se desliza un trineo...
Celebremos la lectura como ese privilegio íntimo que se nos concede con sólo leer una primera frase y dejarnos hipnotizar"


jueves, 11 de abril de 2013

Fallece José Luis Sampedro

José Luis Sampedro Sáez (Barcelona, 1 de febrero de 1917 - Madrid, 8 de abril de 2013) fue un escritor, humanista y economista español que abogó por una economía "más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos". En 2010 el Consejo de Ministros le otorgó la Orden de las Artes y las Letras de España por "su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo". En 2011 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Españolas. En cuanto a su obra destacamos los siguientes títulos del escritor español:

NOVELA:
  • La estatua de Adolfo Espejo (1939)
  • La sombra de los días (1947)
  • Congreso en Estocolmo (1952)
  • El río que nos lleva (1961)
  • El caballero desnudo (1970)
  • Octubre, octubre (1981)
  • La sonrisa etrusca (1985)
  • La vieja sirena (1990)
  • Real sitio (1993)
  • El amante lesbiano (2000)
  • La senda del drago (2006)
  • Cuarteto para un solista (2011) -en colaboración con Olga Lucas-.
CUENTO:
  • Mar al fondo (1992)
  • Mientras la tierra gira (1993)
OTRAS OBRAS:
  • Escribir es vivir (2005) -libro autobiográfico escrito en colaboración con Olga Lucas-,
  • La escritura necesaria (2006) -ensayo- diálogo sobre su obra novelística y su vida. 
  • La ciencia y la vida (2008) -diálogo junto al cardiólogo Valentín Fuster ordenado por Olga Lucas-.
  • Reacciona (2011)


miércoles, 6 de marzo de 2013

Gabriel García Márquez (6 Marzo 1928)

     Tal día como hoy, un 6 de Marzo de 1928 nacía en Aracataca (Colombia) Gabriel García Márquez. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de Diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho en la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de Febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había fundado el mes de Marzo de ese mismo año por Domingo López Escauriaza.


     Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y España. En Italia fue alumno del Centro experimental de cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales de Barranquilla, entre los que contaba Ramón Vinyes, ex propietario de una librería que habría de tener una notable influencia en la vida intelectual de los años 1910-20, y a quien se le conocía con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas páginas de la obra más célebre del escritos, Cien años de soledad (1967). Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla El nacional: sus columnas revelan una constante preocupación expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve, que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William Faulkner: La hojarasca (1955). La acción transcurre entre 1903 y 1928 (fecha del nacimiento del autor) en Macondo, mítico y legendario pueblo creado por García Márquez. Tres personajes, representantes de tres generaciones distintas, desatan -cada uno por su cuenta- un monólogo interior centrado en la muerte de un médico que acaba de suicidarse. En el relato aparece la premonitoria figura de un viejo coronel, y "la hojarasca" es el símbolo de la compañía bananera, elementos ambos que serían retomados por el autor en obras sucesivas.


     En 1961 publicó El coronel no tiene quien le escriba, relato en que aparecen ya los temas recurrentes de la lluvia incesante, el coronel abandonado a una soledad devastadora, a penas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y ... la miseria. El estilo lacónico, áspero y breve, produce unos resultados sumamente eficaces. En 1962 reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de Los funerales de Mamá Grande, y publica su novela La mala hora.
     Pero todo la obra anterior a Cien años de soledad es sólo un acercamiento al proyecto global y mucho más ambicioso que constituirá justamente esa gran novela. En efecto, muchos de los elementos de sus relatos cobran un interés inusitado al ser integrados en esta obra. En ella, Márquez edifica y da vida al pueblo mítico de Macondo (y la legendaria estirpe de los Buendía): un territorio imaginario donde lo inverosímil y mágico no es menos real que lo cotidiano y lógico; este es el postulado básico de lo que después sería conocido como realismo mágico. Se ha dicho muchas veces que, en el fondo, se trata de una gran saga americana. Macondo podría representar cualquier pueblo, o mejor, a toda Hispanoamérica: a través de la narración, asistimos a su fundación, a su desarrollo, a la explotación bananera norteamericana, a las revoluciones, a las contrarrevoluciones... En suma, una síntesis novelada de la historia de las tierras latinoamericanas. En un plano aún más amplio puede verse como una parábola de cualquier civilización, de su nacimiento a su ocaso.


Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras, constituiría su novela preferida: El otoño del patriarca (1975), una historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo periplo de un dictador solitario y grotesco. Algo más tarde, publicaría los cuentos La increíble historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1977) , y Crónica de una muerte anunciada (1981), novela breve basada en un suceso real de amor y venganza que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente gran obra, El amor en los tiempos del cólera, se publicó en 1987: se trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades, retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla hasta lo increíble la imaginación del autor.
     En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el Premio Nobel de Literatura. Una vez concluida su anterior novela vuelve al reportaje con Miguel Littin, clandestino en Chile (1986), escribe un texto teatral, Diatriba de amor para un hombre sentado (1987), y recupera el tema del dictador latinoamericano en El general en su laberinto (1989), e incluso agrupa algunos relatos desperdigados bajo el título Doce cuentos peregrinos (1992). Nuevamente, en sus últimas obras, podemos apreciar la conjunción de la novela amorosa y sentimental con el reportaje: así en Del amor y otros demonios (1994) y Noticia de un secuestro (1997). Ha publicado también libros de crónicas, guiones cinematográficos y varios volúmenes de recopilación de sus artículos periodísticos: Textos costeños, Entre cachacos, Europa y América y Nota de prensa.
     Recientemente, la editorial Alfaguara ha publicado una completa biografía de Gabriel García Márquez, Viaje a la semilla, de Dasso Saldivar. Finalmente, a quien le interese la voz directa de García Márquez, podrá consultar el libro de entrevistas El olor de la papaya (1982). O, mejor aún, los sucesivos tomos que constituirán la extensa autobiografía del autor, Vivir para contarlo, cuyo ejercicio, según el propio García Márquez constituye, una garantía para mantener "el brazo caliente" entre dos novelas.

viernes, 1 de marzo de 2013

Balzac y la joven costurera china

Balzac me hizo comprender que la belleza femenina es el tesoro más preciado de una mujer.

Ha caído en mis manos esta pequeña joya del autor y director de cine chino Dai Sijie, que nos narra su propia experiencia de adolescente cuando fue enviado al campo para ser reeducado según imponían en los años 70 las autoridades chinas, sobre todo para los hijos de los enemigos de Mao Zedong, es decir, intelectuales y profesionales formados. Pero su reeducación en el comunismo y el trabajo en el campo para la comunidad le permitió descubrir a diversos autores europeos prohibidos por la autoridades chinas. 

Entre ellos destaca, claro está, Balzac. Con ayuda de estos libros y una joven costurera de una aldea vecina y novia de su mejor amigo Luo, que también está siendo reeducado, descubre lo que es el amor, la compasión, los sentimientos encontrados, el respeto a la amistad y la agridulce sensación de liberar a otra persona de su destino mediante la formación y la educación.


Este libro es un canto a la importancia de la cultura. Es la cultura y la formación la que nos permiten ser libres y pensar libres. Y la lucha por nuestra formación y la de nuestros conciudadanos debe ser una constante en nuestras vidas. Formar, educar, es dar oportunidad de elegir, de ser personas y progresar como tales. La verdadera riqueza no es el dinero, es el saber, los conocimientos. Y no está de más recordarlo en esta época convulsa por la que atravesamos en Europa.


Una joven costurera de una perdida aldea de las montañas chinas, estaba condenada a seguir cosiendo toda su vida para los campesinos vecinos suyos, como habían hecho todas las generaciones que la precedieron. Pero gracias a los libros descubre otra realidad que la impulsa a abandonar todo aquello y buscar otra realidad más allá de su aldea.

El autor dirigió en 2002 la versión cinematográfica de su propio libro. Es una obra intimista siguiendo el dictado del libro y resulta, asi mismo, muy recomendable.

viernes, 22 de febrero de 2013

Para Ana (de tu muerto)



"Ha tardado en entender que, cuando se cambia de camino, el nuevo no tiene por qué ser mejor. Simplemente es distinto”.

“A veces los demás saben algo nuestro que nosotros ignoramos”.

Después de ser una de las autoras más vendidas de 2009, Nuria Roca (en colaboración con Juan del Val, su marido) se decide para su segunda novela por una historia en la que combina, además de los mejores ingredientes de "Los caracoles no saben que son caracoles" (sexo, humor y vida cotidiana), una trama llena de sorpresas en la que nada es lo que parece y que se desarrolla entre bambalinas en el mundo editorial. 



     Ana conoció al escritor Carlos Pacheco cuando apenas era una adolescente y con él compartió veinte años de su vida. Amoral, apasionado y genial, Carlos fue, para bien y para mal, lo más extraordinario que le ha pasado a Ana. Después de una relación intensa y atormentada, Ana quiere ser "normal". Ese objetivo será la verdadera aventura de su vida. ¿Y si una muerte fuera su segunda oportunidad?
     En mi opinión se trata de una novela irregular, simple y fría. Es cierto que la novela es sencilla, fácil de leer y con una trama sin muchas pretensiones. Pero considero que la novela es un esbozo de lo que podría haber sido un éxito y no lo es. La idea de la que parte me parece original y buena, pero no así el desarrollo de la misma. No he leído nada más de esta autora y por lo tanto no puedo juzgar lo anteriormente escrito, ni compararlo con esta novela, pero en ella se narra una historia que no profundiza y me parece una obra mediocre para alguien que ha sido un éxito de ventas y que ya ha publico dos novelas más (de las cuáles, por cierto, me llegaron muy buenas críticas). Me obliga a pensar que esta novela se publica porque con las primeras alcanzó cierto prestigio.
     Para terminar y a modo de conclusión, diría que esta novela contiene las tres "P": es una novela predecible, con un final precipitado y se puede prescindir de su lectura. Eso sí, como rasgo positivo, y siendo justo, tengo que decir que me encantan algunas frases y reflexiones que contiene la misma:

      .- Los cobardes no pueden ser buenos escritores. Escribe bien, muy correcto, pero, al contrario que su padre, no ha tenido nunca valor, ni tan siquiera para coquetear con la locura.

      .- Para aproximarse a la verdad había que partir de un pensamiento extremo, aunque fuera falso. La verdad está sobrevalorada, en realidad, no es tan importante.

    .-“El toreo es el único arte verdadero. Eso que dicen los arstititas de dolor del alma –argumentaba- es una mariconada. Lo que duele es un cuerno cortando tu piel y tus músculos cuando abandonas el cuerpo para crear. El toreo es verdad, lo que hacemos los escritores, los pintores, los músicos… es sólo un oficio estético en el mejor de los casos”.

   .- Una madre siempre tiene la edad del día en el que tú naciste.


En la voz de Ana, la protagonista de la novela: "...Siempre asocio aquel recuerdo a Mick Jagger cantando Angie"






lunes, 11 de febrero de 2013

Lugares donde leí


"Soy lo que viví, naturalmente. Pero también lo que leí, y dónde lo leí. Sin esa geografía de páginas vinculadas a recuerdos, nada de cuanto veo al mirar atrás tendría sentido".

"Ordeno mi biblioteca. Y abriendo libros al azar encuentro huellas olvidadas, recuerdos de momentos y lugares donde fueron leídos por última vez. Escribí alguna vez que atribuyo a los libros un carácter particular; una vida propia que espero sobreviva a la mía y continúe en otras manos, enriqueciendo y consolando a quienes los posean en el futuro. Si no ocurre así, y mi biblioteca, como tantas otras cosas que he visto desaparecer, está condenada a las ratas, el agua, el fuego y la destrucción, tampoco pasa nada: nadie podrá arrebatarme lo ya leído. En cualquier caso, debido a mi certeza de que toda posesión es temporal, y también por la melancolía que me suscita encontrar en libros que llegan a mis manos huellas de vidas anteriores, procuro que los míos estén desprovistos de detalles que puedan identificarme en el futuro. No quiero que nadie compadezca los restos de mi naufragio en un tenderete de rastro o en na librería de viejo. Así que, en cada revisión para ordenarlos o limpiarlos, aprovecho para borrar la huella que a veces, por descuido, dejé en ellos.
Esta vez también ocurre: tarjetas de embarque de líneas aéreas, postales con notas al dorso, acreditaciones de prensa. Casi todo fue utilizado a modo de señal de lectura: medio teletipo con una crónica de 1976 sobre el Líbano -Beirut, de nuestro enviado especial A.P. -R.-, un recibo de taxi de Buenos Aires con fecha de 1982, una factura de restaurante de Damasco... De la mayor parte olvidé su oportunidad y sentido. Otros me permiten recordar muy bien el momento en que los puse ahí: la lectura de ese libro, el lugar, las circunstancias. También encuentro otra clase de huellas: marcas antiguas deliberadas o involuntarias, subrayados, notas que a veces nada tienen que ver con la materia del libro -esas hojas blancas de respeto al principio y al final, tan útiles cuando no había papel a mano-, huellas de suciedad, quemaduras o ceniza de cigarrillos, manchas de lluvia o agua salada, café, aceite de latas de sardinas, tierra rojiza de África, mosquitos aplastados, restos de arena de una playa o un desierto. Incluso posibles dramas olvidados. Hasta en la página de título de uno de ellos -Memorias de la Rochefoucauld-, impresa con deliberada nitidez, hay una huella dactilar de color pardo, que supongo será mía. Una huella de sangre de la que nada recuerdo; ni siquiera si es propia o ajena. 
Y es que un libro no es sólo un libro. Es también, entre otras cosas, los lugares donde lo leíste, el consuelo que te dio en cada momento, la diversión, la compañía. Hojeándolos mientras ordeno los estantes, compruebo que muchos de esos lugares y momentos los olvidé; pero otros siguen claros en mi cabeza: salpicaduras de agua de mar en varios volúmenes de la serie náutica de Patrick O´Brian, incluida una que emborrona levemente la tinta de la dedicatoria autógrafa del autor; el tomo II de las obras completas de Thomas Mann, que durante veintiún años viajó en mi mochila y fue leído tanto junto a mesillas de noche de hoteles de lujo como a la luz de una vela o una linterna en lugares olvidados de la mano de Dios; las Vidas paralelas de Plutarco en un solo volumen que conserva entre sus páginas tierra y suciedad de hace treinta y cinco años, en Eritrea; la edición compacta y viajera de Moby Dick, de la que una vez alcé los ojos para ver, resoplando muy cerca, ballenas azules al sur del cabo de Hornos; El amante sin domicilio fijo, que leí sentado en la punta de la Aduana de Venecia, cuando allí aún no iba nadie, antes de que fastidiaran el lugar con la estúpida escultura del niño y la rana; la Eneida que cada noche me consolaba, a modo de analgésico, en una habitación sin cristales del hotel Holiday Inn de Sarajevo; el Quijote anotado a lápiz que me acompañó cuando recorría La Mancha por pueblo y ventas, pisando la huella de sus personajes; el Lord Jim que fue mi única compañía durante un ataque de malaria que estuvo a punto de despacharme al otro barrio, mientras temblaba tirado como un perro en un hotelucho infecto de Nairobi; el Stendhal de la Pleiade que estaba en mi mochila cuando entré con los guerrilleros en el búnker de Somoza, en Managua; la biografía de Hemingway y Scott Fitzgerald leída en el hotel Hornet Dorset Primavera de Puerto Rico, ante una playa sobre la que planeaban los pelícanos mientras las mujeres más hermosas del mundo se recortaban saliendo del agua en el contraluz rojizo del atardecer... Sitios amueblados por la biblioteca que ahora me rodea; libros que, con sus marcas y cicatrices propias, tallaron las mías. Soy lo que viví, naturalmente. Pero también lo que leí, y dónde lo leí. Sin esa geografía de páginas vinculadas a lugares y recuerdos, nada de cuanto veo al mirar atrás tendría sentido".

(Artículo; Patente de Corso "Lugares donde leí"; XL Semanal Nº 1320; Arturo Pérez Reverte)

sábado, 2 de febrero de 2013

Evolución

El autor de este libro, Richard Dawkins, está completamente obsesionado con desmontar las falacias y chorradas que habitualmente utilizan los creacionistas para desmentir la evolución. En este libro no es distinto a otras obras del mismo autor. Y por momentos da la impresión de que este trabajo lo lleva a extremos un tanto desquiciados. Tal vez sería mejor dejarlo correr y que los creacionistas se ahoguen en sus propias creencias y falacias (aunque sorprende la cantidad de seguidores que tiene este movimiento, lo que demuestra que nos queda un largo recorrido evolutivo...).

Pero si echamos un vistazo al poder que estos pseudocientíficos tienen en muchos países y sobre muchos gobiernos (sin ir más lejos en el todopoderoso país yanqui), aterra pensar la cantidad de niños y jóvenes que pueden ser captados y engañados por algo tan falaz y fuera de la ciencia como el creacionismo y el diseño inteligente de la vida sobre la Tierra. Es precisamente ese poder el que justifica, desde mi punto de vista, un ataque tan subido de tono por parte de Richard Dawkins.

En su tono habitual didáctico y con ejemplos claros y comprensibles va demostrando lo absurdo y equivocado de las ideas creacionistas. Nos explica la evolución con lo que tenemos a nuestro alrededor, los seres vivos que nos rodean e incluso nosotros mismos, los seres humanos. Son ejemplos que no ofrecen ninguna duda y fácilmente comprensibles, lo que hacen el libro muy ameno y sumamente interesante.


Sin ir más lejos, la ganadería no es más que una evolución acelerada donde el hombre selecciona los ejemplares que le interesan (las vacas que más leche dan, las gallinas que más ponen, los cerdos con mejor carne,...). Incluso lo llevamos al campo de la estética, así los perros no son más que el resultado de siglos de selección y manipulación por parte del hombre.

No creo que vaya a descubrir a nadie este magnífico divulgador que es Richard Dawkins, pero si puedo animar a leer alguno de sus múltiples libros y ensayos.

P.D.
Hace mucho tiempo (aunque no era ya la prehistoria) descubrí un blog en castellano que trataba temas sobre evolución y ridiculizaba educadamente y feacientemente a la caterba creacionista. En su encabezamiento figuraba una frase que me cautivó: Yo no tuve infancia; tuve prehistoria. Merece mucho la pena darse una vuelta por dicho blog de vez en cuando para estar al día en estos temas. Desde aquí lo recomiendo. Su dirección es http://paleofreak.blogalia.com/