sábado, 3 de abril de 2021

No le digas a la mamá que me he ido a Mongolia en moto, de Ricardo Fité

Cuanto más pobre es la gente y menos tiene, más ofrece al viajero.
(Pág 71. No le digas a la mamá... Ricardo Fité)

Del afamado y aclamado libro de Ted Simon, Los viajes de Júpiter, donde narra sus 4 años (de 1973 a 1977) de viaje en una moto Triumph alrededor del mundo, se ha dicho que provocó que muchos motociclistas abandonasen sus vidas rutinarias, cogiesen la moto y se lanzasen a la aventura de recorrer el mundo. En su contraportada se puede leer:


¡¡CUIDADO!! A causa de este libro hombres y mujeres han abandonado sus trabajos para tomar la carretera. Durante 30 años ha cambiado muchas vidas. Podría cambiar la suya.



Varias generaciones desde la aparición del libro se han visto animados por la intensidad y la aventura de conocer sitios y gentes vividas por el autor a lo largo de los 5 continentes. Romper con la rutina de la vida diaria siempre es algo que ronda la cabeza de los más inquietos. Y para mucha gente el empujón necesario para liarse la manta a la cabeza y salir a rodar sin fecha de vuelta lo ha dado el libro en cuestión.

Ricardo Fité

Estoy convencido de que algo parecido ha provocado este libro de Ricardo Fité donde narra su primer gran viaje en moto allá por el verano del 2011, nada menos que la participación en el Mongol Rally, saliendo de Barcelona a lomos de una vieja Yamaha SR 250 Classic y marchándose con destino Ulán Bator, capital del país mongol. Más de 12.000 km llenos de emoción, sufrimiento, paisajes, gentes, miedos, anhelos,... Y todo ello narrado con un peculiar estilo por Ricardo que nos hace revivir toda su aventura hasta los más nimios detalles.

La moto con población local en Mongolia

Los capítulos en los que se divide el libro hacen referencia a los distintos tramos del periplo hasta Mongolia. Con un capítulo inicial dedicado a la preparación del viaje: como consiguió la moto, patrocinadores para financiar el proyecto, inscripción en el Mongol Rally, trámites para la obtención de visados,... A medida que avanzan los kilómetros y Ricardo va saliendo de la burbuja occidental, todo lo que le ocurre comienza a ser más y más interesante. Cualquier problema de salud o mecánico, que en nuestras sociedades son una simple anécdota, en mitad del desierto de Kazajistán pueden convertirse en una cuestión de vida o muerte.

Cerca de la frontera de Uzbekistán

Con una sinceridad absoluta nos cuenta todo lo que va pasando por su cabeza a lo largo de la ruta. Muchas veces se ve tentado de abandonar y volver a la seguridad y comodidad occidental. Pero siempre hay un paisaje, una familia, un gesto o el simple reto de acabar que lo anima a seguir adelante para intentar cumplir su sueño. También debe enfrentarse a la mecánica de su vehículo. Una moto antigua, reparada sin mucho presupuesto y sometida a caminos y miles de kilómetros infernales, es el cóctel perfecto para que algo salga mal.

La única pregunta que queda por contestar a estas alturas es: ¿pero consigue llegar a la meta? Desde luego no voy a revelar la respuesta. Para averiguarlo tendrás que leer el libro y disfrutar de muchas aventuras antes de saber cuál será el desenlace final. Te garantizo que merece mucho la pena.

El complemento ideal a la lectura del libro es el documental que el hermano de Ricardo montó con las imágenes del viaje y que está disponible en Youtube: