viernes, 19 de enero de 2007

Ajuar funerario





Con este libro Fernando Iwasaki presenta una colección de minicuentos de terror, como homenaje a un estilo literario cada vez más en boga. No hay más que ver el enorme éxito del concurso de microrrelatos organizado por la revista Que Leer y patrocinado por E-Twinnings.



A modo de ejemplo y sin permiso del autor, reproduzco el primer minicuento del libro, que ya resulta basatante impactante:



DÍAS DE DIFUNTOS



Cuando llegué al tanatorio, encontré a mi madre

enlutada en las escaleras.

- Pero mamá, tú estás muerta.

- Tú también, mi niño.

Y nos abrazamos desconsolados.



Lo que ocurre con este tipo de libros es que puede resultar monótono si se lee de un tirón, por lo que es aconsejable leerlo de vez en cuando. Eso si, hay algunos microrrelatos apoteósicos, pero otros muchos me han parecido mediocres e incluso malos. En general el libro no me ha dejado buen sabor de boca. Y puede ser que el problema lo tenga yo, y que no sepa leer y saborear correctamente un libro de microrrelatos.



Destacaría especialmente los microrrelatos titulados "Los yernos", "Papillas" y los tres referidos a la autoestopista. Y sobre todo, recomiendo leerlos con el ambiente adecuado; nada de a plena luz del día y acompañado, sino en la soledad de un lecho vacío y a medianoche. Y si no tiene insomnio, la lectura de algunos relatos se la producirá.



En resumen, un libro curioso, del que se disfruta intermitentemente, y como dice la contarportada, nada recomendable si se tienen hijos, insomnios o hipotecas (aunque esta última restricción puede ser la causa de que el libro no haya sido un best-sellers).







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