viernes, 3 de enero de 2020

LA VIDA MOLA

"La Vida Mola" es, sin querer, un manual para ser un poco más feliz, dice Dani Rovira de este libro, y yo no puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. 

La vida mola es el grito de guerra de Raúl Gómez, viajero, aventurero, y runner. Recorre el mundo a golpe de zapatillas en busca de historias inspiradoras, de personas excepcionales con las que comparte carreras únicas en Maraton Man, el programa de Movistar+. Su objetivo nunca es llegar el primero sino disfrutar de la emoción del camino. Este libro es un canto a la vida, una colección de momentos emocionantes en lugares remotos del planeta.

"Como en un maratón, la vida está llena de momentos maravillosos, inolvidables, felices, pero también de otros en lo que sufrimos, lloramos y nos topamos con nuestro propio muro, que aparece sin avisar y para el que no existe entrenamiento previo. Este libro habla de mi historia, de todas las historias que me he encontrado en esta aventura; hablo de personas valientes, solidarias, optimistas, luchadoras; hablo de desigualdades, de injusticias, de otras realidades, de superhéroes sin capa que nunca tiran la toalla y trabajan duro por cumplir sueños. También hablo de amor, de buscar aquello que nos hace felices y del poder de la risa, que es terapéutica. En mi aventura he descubierto millones de motivos para correr y sobre todo, motivos para vivir, porque la vida mola", habla el propio Raúl Gómez, autor del libro.

Regalo de cumpleaños, este libro se convirtió desde las primeras páginas en un "vicio compulsivo". Recuerdo que comencé a leerlo un fin de semana de vacaciones en Punta Umbría, y pasé gran parte del tiempo debajo de la sombrilla devorando páginas tras página. Para quienes hayan visto la serie de Movistar+ "Maraton Man", este libro es un resumen de muchos de los momentos vividos y retransmitidos por este formato, pero con una mezcla de momentos, sentimientos y vida personal que lo hacen muy atractivo al lector. Recomendaría su lectura a todo aquel que ame el deporte (el running en particular), quien se apasione de viajar y conocer lugares nuevos y quien busque encontrar entre las palabras el despertar de algún sentimiento.

Tuve la suerte de conocer a Raúl en la concentración de los Beer Runners España, celebrada en Madrid. Me dedicó el libro y pude conversar un rato. Y como él mismo expresaría: "Es un tío más salao que las pesetas".



"El deporte es absolutamente maravilloso, el poder que tiene de unir a las personas y dejar al margen los prejuicios es único, todos somos iguales con unas zapatillas y un pantaloncito"


martes, 31 de diciembre de 2019

Doce uvas con doce libros (XII)

Doce uvas con doce libros permanece fiel a su cita del 31 de diciembre celebrando en esta ocasión el duodécimo aniversario. Y como siempre proponiendo una lista de libros actuales y clásicos, pero todos ellos de una calidad esperada más que suficiente y con estilos para todos los gustos. Que comiencen bien el nuevo año 2020 con infinidad de felices lecturas.

- Sidi, de Arturo Pérez-Reverte. Como buen amante de guerreros, héroes y batallas, no podía faltar en la bibliografía de Pérez-Reverte un libro dedicado a la figura del Cid Campeador, seguramente el guerrero castellano por antonomasia. Y dado su buen hacer literario, seguro que es un libro que merece mucho la pena y, desde opinaRed, lo recomendamos. Y más ahora que la figura del Campeador está más de moda que nunca.

- Máquinas como yo, de Ian McEwan. En este caso hay poco que decir para justificar su presencia en esta lista, es un libro de McEwan y con eso es suficiente para ser una de las propuestas de lecturas para el año que comenzamos. Esperemos que, como viene siendo habitual en este autor, no nos defraude y podamos comentar las virtudes del libro en una próxima entrada.

- Cinco veranos en moto, Ricardo Fité. Este viajero incansable en moto afincado en Suecia como profesor de secundaria, que en su anterior libro nos llevó a una gran travesía hasta Mongolia (sin que su madre se enterara) nos propone ahora que le acompañemos a lomos de su vetusta moto por los cinco grandes viajes que ha realizado en los últimos veranos: Turquía, Rusia, Irán, la carretera del Pamir y Siberia. Paisajes, kilómetros y, sobre todo, gente entrañable y acogedora.

- Terra Alta, de Javier Cercas. Ganador del Premio Planeta 2019, las críticas vertidas sobre este libro han sido muy buenas. Dejando a un lado el marketing que acompaña a los libros premiados en este certamen, creo que Cercas está por encima de modas y siempre supone un verdadero placer adentrarse en sus libros. Y encima tratando un tema tan de actualidad como es la confrontación entre catalanes.

- Alegría de Manuel Vilas. Finalista del premio Planeta 2019. La anterior novela del autor, Ordesa, comentada en este mismo blog (clicar aquí para su lectura), tuvo su parte íntima y acogedora. Pero también en otros momentos se hizo lenta y tal vez demasiado espesa para mi gusto personal. En cualquier caso hay que darle otra oportunidad y lo vamos a hacer con esta galardonada novela. Sin duda se trata ya de un autor consagrado.

- Lectura fácil, de Cristina Morales. Premio Nacional de narrativa 2019. Ha revolucionado el panorama literario nacional, por su imagen rompedora, su juventud y su frescura narrativa. Nada he leído de ella, pero seguro que esta novela es una buena forma de empezar a conocerla. Desde luego la portada ya representa toda una presentación de sus intenciones.

- Y me llevó el viento, de Anne France Dautheville. Editado a través de una campaña de crownfounding por la editorial especializada en literatura de viajes Interfolio. Narra la vuelta al mundo de la aventurera francesa en la década de los 70, cuando ser mujer y viajar sola por el mundo no era nada fácil ni habitual. Tiene pinta de ser un libro fascinante. Además la editorial prepara un encuentro con la autora en su sede de Madrid. Estaremos al tanto.

- Ligero de equipaje, de Ian Gibson y Palomo. La novela gráfica no debe faltar en nuestras recomendaciones. Y menos aún cuando su guión viene avalado nada más y nada menos que por el hispanista de referencia Ian Gibson. Desde luego el dibujo de Palomo tampoco desmerece para nada el resultado. Estamos ansiosos por tenerlo en nuestras manos y comenzar su lectura. La historia personal del poeta Federico García Lorca nos espera.

- Era medianoche en Bhopal, de Dominique Lapierre y Javier Moro. Un libro clásico de esos que se han quedado en el tintero a pesar de haberme interesado en el momento de su publicación. Es un libro que nunca pasa de moda y dado el auge actual y la preocupación por el medio ambiente, el conocimiento de estos desastres pueden ayudar a prevenir futuros accidentes medioambientales. La calidad literaria de sus autores justifican su lectura.

- Los héroes de la conquista de los polos, de Javier Cacho. Trilogía sobre la exploración de los polos que este último año ha culminado el autor con la publicación del tercer libro Nansen, maestro de la exploración polar. Aventuras como solo a principios del siglo pasado se vivieron en esa loca carrera por las conquista de los lugares más fríos e inhóspitos del planeta.

- Obabakoak, de Bernardo Atxaga. El autor ha sido reconocido este año con el premio Nacional de las Letras Españolas y la obra obtuvo en el año 1989 el Premio Nacional de Narrativa. Originalmente escrita en euskera, representa un ejemplo de la literatura rural y cercana de Atxaga (seudónimo de José Irazu Garmendia) y puede ser una buena manera de comenzar a adentrarnos en la lectura de sus libros. Además Alfaguara ha hecho una edición especial del libro con ilustraciones de Marta Cárdenas.

- Las aventuras del buen soldado Svejk, de Jaroslav Hasek. Esta obra publicada originalmente en 1921, narra las aventuras y desventuras de un soldado checo durante la Primera Guerra Mundial en el bando del ejército astrohúngaro. La obra está inacabada debido a la repentina muerte de su autor en 1923 a causa de la tuberculosis. Está considerada la más importante novela de la literatura checa. Sátira e historia desbordan por sus páginas.


¡FELIZ 2020!

domingo, 29 de diciembre de 2019

Ordesa, de Manuel Vilas

Mejor libro del año 2018 según la revista Babelia de El País. También recomendado por La Esfera (magazín literario de El Mundo). En definitiva, fenómeno literario del año. Esta era la carta de presentación del libro de un autor todavía no muy conocido para el gran público pero capaz de crear novelas como ésta para encaramarse en lo más alto de las críticas patrias. Y que encima sean críticas positivas y de admiración pues ya es el no va más.

Cuando llega la madrugada miro la avenida y ya no pasan coches. Todo el mundo duerme. Yo no tengo horario, puedo acostarme cuando me de la gana... (pág. 224)

El libro nos traslada de una manera íntima y muy cercana a la historia de una familia de los años sesenta, con un padre vendedor de productos textiles procedentes de Barcelona, una madre con aires de grandeza y obsesión por el orden y su hijo, el narrador de la historia, que contempla como la vida se le va desmoronando al fallecer su padre hasta aburrirse de sus clases en el instituto, fracasar en su matrimonio, darse a la bebida y no ser capaz de entablar una relación fluida con sus hijos.


Después de leerla, me ha gustado la valentía del autor al tocar determinados temas y hacerlo a corazón abierto, desnudando su alma para que podamos ver, en mayor o menor medida, nuestra propia alma y la de nuestros antepasados inmediatos. A veces es imposible no pensar en la parte biográfica que contiene la novela. Y contar según que cosas requiere mucho coraje. También es de admirar el canto a la supervivencia que entona el autor, cuando a pesar de que todo vaya mal, hay que seguir adelante sea como sea.

Ranillas y Arnillas fue otro camino.
Mi divorcio, otro camino.
Mi desesperación, el camino con más sol.
(pág. 298)

La división de la novela en pequeños 157 capítulos hace más amena y fácil su lectura. Cada uno de ellos es como una pequeña cápsula de poesía.

Por otra parte no me ha gustado la lentitud en determinados pasajes que, aunque son necesarios para darle el tono deseado por el autor, a mi se me han hecho lentos y tediosos a ratos. En otras ocasiones ha sido el pudor el que me ha impedido disfrutar por entero de la novela. Demasiado íntimo para mi gusto. Sí es un libro recomendable, pero no es mi libro del año que ahora acaba.