No he hecho investigación para esta novela, todo estaba ahí como esperándome.
Ian McEwan
Idioma original: InglésTítulo original: Lections
Editorial: Anagrama
Traducción: Eduardo Iriarte Goñi
Año de publicación: 2023
Nº de páginas: 584
Valoración: No es su mejor libro
Ian McEwan es uno de mis lectores de referencia. De él lo ha leído prácticamente todo lo que se ha publicado en castellano (me queda pendiente leerlo en su inglés nativo). Y esta afición desmesurada por el autor nació cuando cayó en mis manos la novela Expiación hace ya muchos años, en la noche de los tiempos. Maravillosa narración, bien escrita, bien estructurada, original y que cautiva desde sus primeras páginas. No sé donde leí que era como esas muñecas rusas, las matrioskas, donde cada historia estaba metida dentro de otra que iba apareciendo a medida que ibas leyendo. Una comparación muy acertada, pues es así como yo la sentí al leerla. La película cuyo guion se hizo a partir de la novela ya es harina de otro costal. A mi no me encandiló en absoluto. Desde este gran descubrimiento que supuso Expiación lo he ido leyendo todo y, para ser honestos, unas novelas con más afición que gusto. Como es natural, no todas son buenas novelas.
En el caso de la novela que nos ocupa, su extensión, poco habitual en otras novelas de este autor, parecía indicar el regreso a una gran novela. Su estructura también denota algo grande. Es la historia vital de un ciudadano inglés hijo de un militar destinado en diversos lugares del mundo. Su nombre es Roland Baines al que seguiremos desde su infancia hasta su vejez, pero por el camino conocemos la historia de su padre, de su madre, de su esposa alemana, de su hijo, de su suegra, de su profesora de piano y todo lo que vive con ella que lo marcará para siempre, de su suegro, de su segunda pareja,... Son infinidad de historias particulares que se van escindiendo de la historia principal del protagonista, como los tentáculos de un pulpo que los lanza hacia el abismo. Una estructura que recuerda a libros como Los Miserables de Víctor Hugo, donde desde la trama principal se desvía hacia todas las pequeñas tramas que la rodean.
No sé si consigue realmente una gran novela. En mi opinión, la primera parte se hace algo confusa, ya que por momentos tanta mezcla de personajes e historias hace que el lector no sepa realmente donde está en cada momento. No hay transición clara entre las diversas historias. En las páginas siguientes y ya mucho más asentado en la historia, todo se va aclarando y, por momentos, la narración se hace brillante y las piezas comienzan a encajar. La historia cobra sentido y apetece leer y leer más. Todas estas pequeñas historias se van relacionando con los grandes acontecimientos de finales del siglo XX y principios del XXI: la explosión de la central nuclear de Chernobil, la caída del muro de Berlín, la guerra de las Malvinas, la crisis de los misiles rusos en Cuba, la pandemia de COVID-19...
Al final de la novela un Roland envejecido conversa con su nieta mayor intentando comprender por qué su vida ha sido así y no de otra manera. El abuso sufrido por su profesora de piano y el posterior abandono de su esposa Alissa para ser una novelista de éxito, marcan el carácter y el devenir de esa vida de la que, al final y frente a su nieta, le hace sentir orgulloso.



